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martes, 5 de julio de 2016

XVII


Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.

Alec Mendoza

Parte XVII

La trama secreta del asesinato.


En Jerusalén, durante los últimos días del mes de agosto de 1944, Yitzhak Shamir (alias Michael, alias Rabbí Shamir) e Israel Scheib (alias Eldad) discutieron la conveniencia para los “Luchadores por la Libertad de Israel” (Leji) de asesinar a Lord Moyne, nuevo Ministro Británico Residente en El Cairo, (en árabe Al-Qāhira “la fuerte” o “La victoriosa”), una antigua idea del fallecido Abraham Stern. Colin Shindler: “El ascenso de la derecha israelí, de Odessa a Hebron. Cambridge University Press, 2015

Ambos acordaron que era un objetivo muy importante para la organización y que valía la pena intentarlo. Sostuvieron que era vital mantener un absoluto secreto sobre esta operación para impedir que se filtrara información a los ingleses y obligara a abortar la misión, hecho que había ocurrido en varias oportunidades.

Por ejemplo, un año antes la Hagana propuso al Irgun y al Leji conformar una entidad militar no alineada con ningún partido político para realizar ciertas operaciones de manera conjunta. Formaron un cuerpo de combate, con el nombre de עם לוחם (Nación Combatiente), la primera acción decidida era secuestrar al odiado Alto Comisionado británico en Palestina, Sir Harold McMichael para deportarlo a ChipreHaganá por orden de la Agencia Judía (temerosa de la respuesta británica), advirtió a los ingleses y se frustraron las acciones conjuntas antes de intentar comenzarlas.

En junio de 1944, Shamir ya le había ordenado a Binyamin Gafner, el enlace encubierto de Leji en el ejército británico en Egipto a obtener información completa sobre Moyne. Véase http://lehi.org.il/wp-content/themes/river-child/assets/images/logoene.png
En pocos días de intenso trabajo Michael y Eldad disponían de información detallada de las costumbres y movimientos del nuevo Ministro Residente, así como de las medidas de protección y las lagunas que el sistema de seguridad del Ministro tenía. Shamir activó una célula de la organización que operaba desde el edificio del “Club Judío” de El Cairo. Seguidamente enviaron a El Cairo a Yosef Sitner para continuar el trabajo. Véase http://lehi.org.il/?p=3351, Historia de LEJI. “De la defensiva a la ofensiva”. 
La inteligencia y logística de la misión estará coordinada por un hombre de total confianza de Leji, cuyo nombre de guerra para la ocasión será “Avigad”. Ver: Beverly Taylor: “We were never Young”, Brooklyn, New York 2009.

Acordaron que la acción 1) Debía ser realizada por dos combatientes, si uno fallaba había otro para ejecutar al blanco. 2) Ambos debían estar totalmente comprometidos con el ideario del Leji. 3) Capacitados para matar en pocos segundos exclusivamente a Moyne mediante disparos de revólver. 3) Escapar sin utilizar coches, confundirse rápidamente con los numerosos pobladores que cruzaban el puente “Abou el Ela” y refugiarse en la casa de seguridad. 4) Veinticuatro horas después estarían de regreso mediante ferrocarril en Palestina. Nachman Ben-Yehuda,  (1993). “Political Assassinations by Jews: A Rhetorical Device for Justice”. Albany, NY: SUNY Press.

El esquema básico del plan privilegiaba el logro antes que la seguridad, pero demostraba que la misión estaba planeada con sumo detalle, no era una “operación suicida” (después de realizada así fue calificada por los británicos y la Agencia Judía). Los sicarios debían saber que si algo no salía de acuerdo al plan, no debían ser detenidos por el MI5 o la policía egipcia, porqué seguramente serían torturados y muertos.
El escape era complejo pero posible porque contaría con apoyo humano, información precisa y recursos materiales suficientes.

Se discutió detenidamente quienes serían los sicarios, estuvieron de acuerdo que debían ser dos muchachos jóvenes, no mayores de 24 años, probados por el Leji en algunas operaciones, y debían ser desconocidos por los británicos y la Agencia Judía.

Shamir y Eldad acordaron que Eliahu Bet Zuri sería el responsable de la misión. Shamir conocía a Bet Zuri desde 1938, cuando Eliahu tenía 16 años y cumpliendo órdenes de Stern asaltaron un puesto de la Organización Sionista Mundial, para la recaudación de donaciones de los judíos extranjeros que llegaban o partían de Tel Aviv. Zev Golan: “Stern, the man and his gang”, Yair punlishers, Tel Aviv

Eliahu Bet Zuri había sido detenido años antes por los británicos y llevado a la cárcel de Latrun. El CID, y el MI5 suponían que había muerto, tampoco figuraba en los listados de sospechosos elaborado por la Agencia Judía, fuera del Leji, Bet Zuri sólo era conocido por Beguin y su Alto Mando, sabían que el Irgun jamás lo delataría.

El 8 de agosto Bet Zuri (alias Zubulun) había participado en el último intento de asesinar al Alto Comisionado y todo indicaba él hirió a MacMichael en medio de un tiroteo que costó varias vidas entre los numerosos custodios de británico y personal atacante. Nachman Ben Yehuda,  opera citada.
Luego de varias discusiones Shamir aceptó que un joven de 18 años de edad llamado Eliahu Jakim, al que Eldad recomendaba por su valentía, condiciones personales y devoción por el ideario violento de Stern. El tema central de debate fue que Eliahu Jakim provenía de una numerosa familia de Haifa, gente de fortuna y conocidos seguidores de Weizmann y Ben Gurión.
Eldad entendía que su familia, posición económica, social y política era la gran ventaja, los ingleses y la Agencia no podían tener sospechas sobre él; desde hacía un año estuvo probando a Eliahu Jakim en debates sobre el sionismo, pegatinas nocturnas de carteles, contrabando de armas y guarda de granadas.

Eliahu Jakim (alias Ezekiel) era un experto tirador con fusiles, pero se consideró que debía recibir entrenamiento especial en el manejo del revólver y practicar tiro con esa arma, Yeshua Cohen, el especialista en armamento y explosivos del Leji se ocupará de estas tareas, luego de superar este test, Shamir conversaría con él para darle las últimas instrucciones.

Jakim llegó a El Cairo el 10 de octubre de 1944 vistiendo uniforme del ejército británico de la Brigada Judía y se dirigió al “Club Judío” a la 7 pm tal como le habían indicado. Se sentó en un sillón del hall de recepción, mirando hacia la entrada del edificio.
Esperaba la llegada de un hombre alto que en el bolsillo izquierdo de su saco llevaría unos papeles de color amarillo, cuando eso ocurrió, el recién llegado sin reparar en nadie se dirigió a la barra del bar. Jakim lo siguió, se sentó a su lado y le dijo: “Hola, soy Ezekiel, ¿quiere usted un cigarrillo?” La respuesta fue agradecer el ofrecimiento, tomar y encender el cigarrillo. Se presentó como “Avigad” e invitó a Jakim con un trago. Beverly Taylor: “We were never Young”, Brooklyn, New York 2009.

Salieron del Club y conversaron caminando. Avigad le comentó que lo primero que debía hacer era encontrarse con el “maestro Sadovsky” una verdadera enciclopedia de la geografía de El Cairo, conocía los barrios, calles, avenidas, puentes y edificios emblemáticos de la ciudad.

Le informó a Jakim que ahora tenía una nueva identidad para las autoridades de Egipto se llamaba Moshe Cohen Yitzhak, nacido en 1926 en Jerusalén y le entregó la cartilla militar de documentación. Avigad le recordó que para los camaradas del Leji en El Cairo él era solamente conocido como Ezekiel.

Durante la charla en más de una ocasión Avigad mencionó la palabra “misión”, entonces, Jakim le preguntó cuál era la misión a cumplir ya que él desconocía el objetivo de su presencia en Egipto.
La respuesta fue directa:”El Alto Mando de Leji te eligió para matar a uno de los máximos enemigos del pueblo judío, el Ministro Residente, Mr. Moyne”. Beverly Taylor, opera citada.
Avigad le informó a Jakim que tendrá un compañero, quién será el responsable de la operación por su experiencia en combate, conocimiento de El Cairo y de todo el plan de Shamir, le aclaró que aún no se había fijado la fecha exacta para la ejecución de Moyne.

El responsable de la misión llegará en los próximos 10 días, su nombre clave es “Zubulun” y se encontrará con Jakim a las 7 pm en un bar de bebidas y comidas de la ciudad que conocerá oportunamente.

Recibió las llaves de una casa de seguridad ubicada en un típico y populoso barrio árabe, el apartamento tenía una habitación, baño y cocina, la cocina nunca debía utilizarse. Había un armario que contenía ropas sport para cambiarse, el uniforme inglés se vestiría únicamente el día de llegada y el día de la partida hacia Palestina.


El austero mobiliario consistía en dos colchones, una mesa chica de bar, dos sillas, una lámpara con un foco eléctrico y un cenicero. El armario contenía la ropa, un bolso con dos revólveres cargados y un sobre grande con varias fotografías recientes de Lord Moyne y de los dos coches que utilizaba. Un segundo sobre de color madera contenía dinero para desayunar, consumir una comida por día y adquirir algunos objetos necesarios, el dinero estaba calculado para unas 20 jornadas. Si surgían gastos no previstos Avigad se ocuparía de solucionar ese tipo de problemas.

Yitzhak Shamir e Israel Scheib en sus escritos, declaraciones y memorias no dieron a conocer la verdadera identidad de “Avigad”, sin dudas se trataba de un probado miembro del Leji en inteligencia, debía organizar la logística y los contactos personales para lograr el objetivo de la misión, algunos analistas y estudiosos de la guerrilla judía consideran que Yaacov Levstrin (Eliav) o Yeshua Cohen podrían haber sido “Avigad”, otros sostuvieron que Avigad no era otro que el mismo Israel Scheib.

No coincidimos con estas opiniones porque Scheib, Eliav y Cohen estaban identificados por los británicos y la Agencia Judía, sus rostros y nombres junto al de Shamir y los altos mandos del Irgun aparecían en muchos carteles fijados en Jerusalén, Tel Aviv, Jaffa y Haifa como peligrosos terroristas buscados por las fuerzas de seguridad palestinas. Pensamos que Avigad pudo ser Yosef Sitner.

Avigad pausadamente le dijo a Ezekiel: “Tu primera tarea será conocer, reconocer y transitar por ciertos lugares de El Cairo como si hubieras estado aquí por un buen tiempo, nunca debes permanecer más de 3 o 4 horas en ningún lugar, conversar sólo lo necesario con desconocidos y hacerlo siempre con amabilidad.

Mañana a las 8 horas en el “Club Judío” te presentaré al “maestro Sadovsky” quién te instruirá sobre El Cairo, ahora te guiaré hasta tu casa, nunca olvides en llevar los documentos, poco dinero y nada que pueda comprometerte”.

Al día siguiente, a las 8,15 horas llegó Sadovsky al Club Judío de El Cairo y lo hizo acompañado con una muchacha, un hecho que molestó a Jakim. Minutos después la mujer se retiró del Club acompañada por Avigad.

El “maestro” inició su tarea docente sobre la geografía y características socio económicas de El Cairo, luego de escuchar y tomar algunas notas, al cabo de dos horas Jakim recibió un plano de los principales barrios residenciales de la ciudad y se despidieron hasta una próxima reunión. Avigad le había ordenado que todos los materiales una vez estudiados debieran ser destruidos o quemados.

Jakim consideró que Sadovsky era un sujeto demasiado conversador, además pensaba que el “maestro” había vulnerado la debida seguridad al presentarse junto a una joven desconocida.

Pero, comprobó que la instrucción recibida era tan precisa como descriptiva cuando se descubrió a si mismo caminando por el barrio de Zamalek como si fuera un turista conocedor y habitual.
Durante los siguientes días Eliahu Jakim se dedico a recorrer el tranquilo barrio en el que vivía Lord Moyne, un conjunto de Villas con cuidados jardines, frente a ellas se extendían los campos de polo, tenis y golf del señorial Club de la colectividad británica.
Alquiló una bicicleta para observar el distante edificio donde Lord Moyne tenía sus oficinas, comprobó que era un lugar fortificado con tropas y carros de combate.
Observó discretamente que a la 1 pm Moyne llegaba con su custodia, a 200 metros de la Villa del Ministro, en la esquina de Hassan Sabry con Gezira había un puesto policial egipcio que era atendido por un agente armado que se desplazaba en bicicleta para realizar sus rondas de control, a la mañana llegaba al puesto a la 8 hrs., exactamente a las 10 hrs. y al mediodía recorría el barrio, a las 12,45 hrs. se introducía en el Club inglés posiblemente para almorzar, luego, a las 14 volvía a su puesto y se quedaba hasta las 18 horas, momento en que efectuaba la última recorrida del día.
También registró el tiempo necesario para llegar caminando hasta el muy transitado puente “Abou el Ela Bridge”, (ahora desmantelado). Dicho puente era el paso obligado para llegar desde el barrio Zamalek a la casa de seguridad en el laberíntico barrio árabe.
Durante varias noches Avigad lo invitó a cenar en el Club Judío y en un bar árabe que en bebidas alcohólicas era pre-islámico, este comercio poseía una barra donde servían exquisitos platos de comida árabe, allí Ezekiel recibía nuevas indicaciones y consejos que Avigad le brindaba en atención a su juventud y a la importancia de la misión. Escuchaba con atención y admiración el conocimiento y compromiso que expresaba Jakim hacia Stern y el odio hacia todos los británicos. El bar árabe era el lugar elegido para que Ezekiel se encontrara con “Zubulun”, el responsable de la operación.
Avigad le informó que tendría un nuevo encuentro con el “maestro”, Jakim le comentó que Sadovsky era una persona que le desagradaba por jactancioso. Avigad reconoció que las impresiones de Ezekiel eran plausibles, pero Sadovsky tenía su valor para la misión. Por la jovencita no debía preocuparse, era un miembro de Leji y estaba con Sadovsky para controlarlo.



Continuará.
   

domingo, 31 de enero de 2016

XI

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XI:

La información enviada por MacMichael al Secretario de Estado fue a consecuencia de una investigación realizada sobre los usos y prácticas de financiación de fondos por parte de varias organizaciones sionistas.

El memorando ilustra sobre el hecho que el gobierno del Mandato se encontraba en Palestina ante un peligro, causado por la violencia judía, mucho más grave que el enfrentado durante la rebelión palestina de 1936 a 1939, el peligro sionista era infinitamente más difícil de afrontar con los mismos medios y metodologías represivas utilizadas para derrotar a los árabes: “En primer lugar los sionistas son disciplinados y están muy bien organizados, tienen el apoyo moral y político… de sectores considerables tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos de América… toda la influencia, recursos y habilidad política se utilizan para mostrar en forma sensacional y lograr persuadir a la opinión pública que los judíos son víctimas de la injusta agresión británica en Palestina”. 

En Londres la situación no era comprendida cabalmente, parecía que se ignoraban los informes y no se recibían instrucciones precisas de cómo actuar, salvo reforzar las medidas de seguridad, parecía como si la etapa de transición entre los gobiernos de W. Churchill y Clement Attle no terminara nunca. Una de las curiosas ambigüedades que rodea la década que precedió a la declaración del Estado de Israel es la escasez de información y perspectiva de las autoridades y fuerzas del Mandato británico que gobernaron Palestina entre 1938 y el 15 de mayo de 1948.

Por fortuna, Sir Richard D. Catling nos ha dejado un archivo que permite conocer las condiciones que prevalecían en Palestina cuando él era Jefe Adjunto de la Rama Especial de la División de Investigación Criminal en Jerusalén en 1944. Los documentos sellados como “MUY SECRETO” de Catling permanecieron intactos en los archivos de la Rhodes House de las Bibliotecas Bodleian de la Universidad de Oxford hasta hace 10 años.

Se destacan dos documentos con 62 apéndices de pruebas que totalizan casi 500 páginas de material. El primero es un despacho enviado al Secretario de Estado, fechado el 16 de octubre de 1941, por el Alto Comisionado para Palestina, el segundo, un “Memorando muy secreto sobre la Participación de las Instituciones sionistas en Palestina en actos ilegales y violentos”, preparado en la sede del Departamento de Investigación Criminal. [Sir Richard C. Catling, 145, Mss. Med. S20].  

MacMichael dijo en 1944 lo siguiente “… los judíos que están en Palestina son diestros en el uso de las armas… un gran número de ellos ha recibido entrenamiento en la Policía Palestina… o en las Fuerzas de Su Majestad. En el momento actual, además de los aproximadamente 10.000 judíos incorporados en las Fuerzas del Ejército, hay 5.800 más en diversas unidades de la fuerza policial y hay 15.400 policías especiales… Cuando a esos hombres… se les añaden las ilegales organizaciones de “defensa” de los judíos (sólo la Haganá tenía… alrededor de 50.000 hombres y 10.000 mujeres, véase Mss. Med. S20 Appendix XXI), es evidente que el Yishuv, en número y calibre de armas, es un adversario formidable.

Najman Ben-Yehuda  ex decano del departamento de sociologíaantropología en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Es uno de los investigadores más importantes del pasado judío en Palestina, en uno de sus estudios se refirió a la caída de la fortaleza de Masada, el último refugio de un grupo judío, que según dicen, se suicidó en masa antes que rendirse a la esclavitud. Ben Yehuda ve la historia de Masada como una leyenda moderna creada por encargo. De acuerdo con su libro “Sacrificar la verdad”, la dramática escena fue embellecida antes y después del establecimiento del Estado de Israel.  
                                                                                                              
El autor se basa en las transcripciones de las excavaciones arqueológicas realizadas desde 1963 hasta 1965 y afirma que el equipo dirigido por Yigael Yadin, ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, tergiversó de manera fraudulenta los hallazgos y artefactos para encajarlos dentro de una narración preparada de acuerdo a un guión heroico establecido por el sionismo y los religiosos ortodoxos.

Nur Masalha en, La Biblia leída con los ojos de los Cananeos (Editorial Canaán, Buenos Aires 2011), dice: “Las tradiciones militaristas y las leyendas bíblicas sobre posesión de la tierra, fueron reconfiguradas y reinventadas en el siglo pasado como una meta narrativa “fundacional” del mismo sionismo y del futuro Estado de Israel”. 

No olvidemos que entre 1867 y 1870 la arqueología bíblica, los mapas y los estudios de topografía y toponimia fueron llevados a cabo por Lord Warren y los Ingenieros Reales de su Majestad y continuaron siendo los datos básicos de muchos actuales arqueólogos, geógrafos y planificadores estratégicos israelíes en su campaña por judaizar la Ciudad Vieja de Jerusalén.  (Op. mencionada de Nur Masalha.)

Las citas anteriores no son una interpolación caprichosa de nuestra parte, Ben Yehuda también escribió que los asesinatos de Leji son utilizados como propaganda patriótica, con las mismas técnicas empleadas en Masada. En un libro de su autoría, editado en 1993, titulado “Los asesinatos políticos judíos: un recurso retórico para la Justicia”; refiriéndose al asesinato de Lord Moyne cita a Yitzhak Shamir diciendo: “... era de lo más eficiente y moral, atacar objetivos seleccionados. Nosotros apuntamos a un objetivo político. Hay muchos ejemplos en nuestro pasado, lo que hicimos se puede encontrar en la Biblia, en Gedeón y Sansón, por ejemplo...

Ben Yehuda afirma en su libro: "... Leji mató a más judíos que los no judíos”. Recordó que en 1948 uno de los líderes de Leji, Natan Friedman Yellin, alias “Yellin Mor”, en un juicio por cargos relacionados con el asesinato del Conde Von Bernadotte, le dijo a la corte que "... era un derecho legítimo de Leji ejecutar a los enemigos, a los traidores degradados y a los sujetos de bajo nivel patriótico”.

Yitzhak Shamir, en su libro de 1994 “Recapitulación: una autobiografía” escribió: “... Bet Tsouri y Hakim habían cumplido con la Escritura... no hubo momentos en los que yo pude llorar adecuadamente a los chicos que había enviado en misión a Egipto” y  “… En 1975  recibí sus restos en la frontera entre Israel y Egipto, habíamos  acordado cambiar 20 prisioneros de guerra árabes por los cuerpos de estos dos muchachos. Al verlos los reconocí de inmediato, a pesar de los años que habían pasado y la forma en que murieron, sus rostros estaban intactos y en calma, ni el tiempo ni la horca los había desfigurado. Un religioso me dijo que sólo a los justos se les concede este privilegio. En el funeral les brindé mi homenaje”.

Gerold Frank fue corresponsal de guerra en el Medio Oriente durante la Segunda Guerra Mundial, ​​ y colaborador en el Comité Anglo-Americano de Investigación en Palestina.  Frank en su libro “La Escritura”, subtitulado (Asesinato en el Cairo durante la Segunda Guerra Mundial), de la editorial  Simon & Schuster (1963) escribe: Uno tenía 17 años y el otro recién había cumplido 22, fueron los jóvenes que entrenó la Banda Stern (Leji). Su audaz y terrible obra sacudió al Imperio Británico, y todavía da forma a un conflicto de nuestro tiempo. Esta es la corta historia de esos dos chicos, y de aquel hecho. Es una historia de idealismo y de terror, de conspiración y suspenso. Es una historia que nunca se olvidará”. 

Frank no era un escritor improvisado y no fue ajeno al clima que envolvía a algunas celebridades de Hollywood los cuales eran muy críticos con los ingleses y simpatizaban con los terroristas sionistas. G. Frank ganó en dos ocasiones el Premio “Edgar” de los Escritores de Misterio de EEUU , por “La Escritura”, el libro sobre el asesinato de Lord Moyne ya mencionado y por el “El estrangulador de Boston”.

Es pertinente destacar que muchos sionistas estadounidenses respaldaron “el terrorismo de Sión”. Algunos incluso declararon abiertamente su admiración por los asesinos y aplaudieron sus actos de terror. El famoso autor teatral y guionista Ben Hetch, coautor del film “Primera Plana” y “Cumbres Borrascosas”, ganador de dos Óscar de Hollywood, llegó a decir públicamente que su corazón se alegraba cada vez que un soldado británico era asesinado en Palestina.

En una carta a los terroristas de Haganá, Palmaj, Irgún y Leji  publicada a toda página en The Herald Tribune de Nueva York, Ben Hecht escribió:
Los judíos de Estados Unidos están con ustedes. Ustedes son sus paladines. Ustedes son su sonrisa. Ustedes son la pluma de sus sombreros. Ustedes son la primera respuesta que tiene sentido para el Nuevo Mundo. Cada vez que hacen explotar un arsenal británico, destruyen una cárcel británica, vuelan por los aires un tren británico o asaltan un banco británico, o atacan con sus armas y bombas a los traidores e invasores británicos de sus tierras, los judíos de Estados Unidos tienen una pequeña fiesta en su corazón”.

Señaló Tom Segev en el diario israelí “Haaretz” del 23 de septiembre de 2003 que: “En la actualidad son muchos los que homenajearon el atentado contra Moyne (Segev se refiere a un homenaje que realizaron en Israel por el aniversario de la ejecución en Egipto de sus asesinos), porqué asumen que un luchador por la libertad (de Eretz Israel) es una buena persona y que un terrorista (es decir, un palestino, un árabe) es una mala persona”. 


Continúa:

sábado, 16 de enero de 2016

X

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte X:

Yitzhak Shamir, nacido Yitzhak Yezernitsky en la Polonia rusa, había  emigrado a Palestina en 1935. Shamir fue quién planificó y ordenó el asesinato de Lord Moyne. A principios de la década de 1940 Shamir, había adoptado como nombre de guerra “Michael” en homenaje a Michael Collins, el jefe militar del IRA. Shamir propuso una lucha sin cuartel contra Londres y desplegó un gran aparato propagandístico sionista revisionista en EEUU, para desarrollar  un movimiento favorable a la creación del Estado de Israel a la manera de cómo lo habían hecho De Valera y Connolly para el caso irlandés.                                                                           
La literatura sobre el IRA se convirtió en obligatoria para los guerrilleros del Leji. Colin Shindler en su libro “El ascenso de la derecha israelí, de Odessa a Hebron. Cambridge University Press, 2015, (en inglés).  Nos llama la atención sobre el hecho de que David Raziel Jefe del Irgún conocía perfectamente la historia del IRA y Abraham Stern (Yair) había traducido al hebreo, en 1941, el libro de P.S. O’Hegarty, “The Victory of Sinn Fein”. Shamir, alias “Michael” sucedió a Abraham Stern, alias “Yair” como jefe de operaciones del Leji, lo acompañaban en el comando dos reconocidos hombres de acción: Natan Friedman-Yellin, alias "Yellin Mor" e Israel Sheib,  alias "Eldad”. Yellin Mor y Eldad habían estudiado las técnicas de acción del IRA y también se inspiraron en los terroristas rusos del siglo XIX, sobre todo en Netchaiev y la organización Narodnaia Volia. 

En el  atardecer de la cálida casi noche de Jerusalén del 8 de agosto de 1944 un custodiado Roll Royce circulaba por las calles de la vieja Ciudad Sagrada, era el automóvil que transportaba al Alto Comisionado Sir. Harold McMichael y a su encantadora esposa a una fiesta. No era una fiesta más, era la celebración que la comunidad británica había preparado en su homenaje por la finalización de sus funciones en Palestina.

Seguramente, McMichael cuando miraba por la ventanilla del coche recordaba que en su juventud algunos llamaban a Palestina el portal inglés hacia la India y Haifa tenía la llave de ese portal, el único puerto protegido de la maravillosa costa este. Aquí en Palestina está el mayor aeropuerto de Oriente Próximo. Aquí está la encrucijada de las líneas férreas que van desde Ciudad del Cabo en Sudáfrica a la India. Aquí está la terminal del oleoducto hacia los campos petroleros de Mosul en Iraq. Aquí está la joya germinal de las religiones, de los enfrentamientos con luchas sin fin y de bellezas naturales inolvidables para quienes las hayan conocido.  

El Alto Comisionado se estaba despidiendo de aquellas murallas que habían convertido al mundo y que según Mahoma, el rocío que cae sobre Jerusalén cura todos los males, porque procede de los jardines del Paraíso. Gracias a la publicación de nuevos documentos sabemos que Leji y el Irgún realizaron siete intentos fallidos para asesinar al muy odiado por los sionistas Sir. Harold MacMichael.

El último intento fue realizado en esa noche del 8 de agosto, Leji preparó una emboscada en un cruce de callejuelas y atacaron el paso del vehículo, el Alto Comisionado fue levemente herido, su esposa ilesa, esta vez, ambos escaparon por poco a la muerte y se hicieron presentes en la fiesta. Los hombres del Leji tuvieron varias bajas. Ben-Yehuda, Nachman (1993). “Political Assassinations by Jews: A Rhetorical Device for Justice”. Albany, NY: SUNY Press. p. 204.

Dos semanas más tarde, una multa colectiva se impuso en el barrio judío de Jerusalén a causa de la indiferencia de sus habitantes para ayudar a la policía que investigaba el atentado contra la vida del  Alto Comisionado. La comunidad judía no colaboró para la detención de los terroristas, aun no existía la temporada de caza.

Los reiterados fallos de Leji y de Irgún para matar a MacMichael en Palestina fue lo que decidió a Shamir a planificar el asesinato de Lord Moyne en Egipto, sabía que este importante funcionario al igual que Churchill no se sentía cómodo con guardaespaldas y custodios. Además se propuso elegir cuidadosamente a los ejecutores más adecuados  para la misión. Eliyahu Bet-Zuri, uno de los autores del asesinato de El Cairo, había presentado ante Shamir y su alto comando un plan para matar a una serie de "personalidades políticas británicas, incluyendo a Churchill".

El mayor James Robertson, quien trabajaba para la sección MI5 del Medio Oriente, escribió que las ideas de liquidar a la plana mayor británica era una verdadera obsesión maníaca de Bet-Zuri, estos datos fueron revelados por un miembro de la banda  Stern detenido durante la “temporada de caza” a fines de 1944. ¿Por qué se habían convertido en asesinos? Respondieron: "Porque Lord Moyne representaba la política anti-judía de la nación británica."

Los británicos colaboraron con la investigación de la policía egipcia, presionaron para un juicio en un tribunal militar, y promovieron la pena de muerte para ambos acusados. Trataron de impedir que los acusados ​​ hablaran en la corte, temiendo el efecto que esas declaraciones tendrían en la opinión pública egipcia. Muchos nacionalistas egipcios de tendencia republicana vieron a los asesinos como patriotas que lucharon contra el imperialismo británico y organizaron algunas pequeñas manifestaciones de solidaridad.

Dos meses después del asesinato fueron enjuiciados. Parecían indiferentes a los cargos, y por el probable destino que les esperaba. Durante el juicio, el Leji, envió varias notas con amenazas de muerte al Presidente de la Corte y a los fiscales. Estas notas fueron ignoradas y la sentencia de muerte en la horca fue debidamente aprobada. La sentencia se llevó a cabo el 23 de marzo de 1945 en la prisión de Bab al Khalk de El Cairo. Los dos asesinos se dirigieron caminando tranquilamente a su ejecución cantando el Hatikva, el himno nacional judío. 

A partir de 1956 los dos terroristas fueron idealizados por los judíos del nuevo estado israelí, se los exoneró de toda culpa y de descalificadoras responsabilidades. Fueron convertidos en personajes juveniles de los cuentos populares, libros, temas de canciones y poemas. En 1975 los cuerpos de estos dos jóvenes fueron exhumados de una tumba ubicada en una alejada esquina del cementerio judío de Bassatine en el noreste de El Cairo y enviados de regreso a Israel. El gobierno de Israel recibió sus restos con un solemne funeral de estado con honores militares y civiles, fueron enterrados como héroes en el Monte Herzl, la ceremonia fue presidida por el Primer Ministro Yitzhak Rabin y por el miembro de la Knesset Yitzhak Shamir. 

El gobierno británico presentó una protesta diplomática que Israel nunca contestó. El 26 de junio de 1975, el editorial de The Times de Londres se tituló: "Los terroristas recibirán una bienvenida en Israel".

El antecesor de Shamir en el gobierno de derechas en Israel fue Menachem Beguin, nacido el 16 de agosto de 1913, en Brest Litovsk, Rusia. Se alistó en el movimiento juvenil Betar a los 16 años de edad. En 1938 pasó a ser el líder del Betar Polonia, organización de 70.000 miembros que formaba parte del movimiento nacional sionista revisionista fundado por Jabotinsky. En el año 1942 se trasladó a Palestina y fue designado comandante en Jefe del Irgún Zevai Leumi (Irgún o Etzel), la “Organización Militar Nacional”, fundada en 1937 por Jabotinsky y David Raziel. El Irgún fue responsable de infinidad de atentados, actos de sabotaje y muerte de centenares de británicos, para los palestinos estaban reservadas las masacres y la expulsión.

Tras la fundación del Estado Beguin alcanzó posiciones de poder político con su partido Herut (Libertad) y fue elegido miembro de la asamblea de Israel, el Knesset. En 1949 se convirtió en un poderoso líder conservador de la oposición; fue ministro sin cartera desde 1967 hasta 1970. En el año 1973 los partidos de oposición formaron el bloque Likud (Unidad), del que fue codirigente, y al ganar las en 1977 las elecciones, se convirtió en Primer Ministro.

En 1978, él junto al Gral. Anwar al Sadat (Presidente de Egipto) se les concedió ¡el Premio Nobel de la Paz!!! En 1981 logró una nueva victoria electoral y en 1982 le ordenó a Ari Sharon que invadiera el sur del Líbano. Yitzhak Shamir (Michael), años después se convirtió en ministro de Relaciones Exteriores de Israel de 1980 a 1986, y Primer Ministro desde 1983 hasta 1984 y desde 1986 hasta 1992. 


Durante los gobiernos de los Primeros Ministros Sharet y Beguin, los restos de los jefes de las organizaciones armadas clandestinas judías como Zeev Jabotinsky, Abraham Stern (Yair) y David Raziel, también fueron recibidos como héroes de Israel y enterrados con honores civiles  y militares en el cementerio del Monte Herlz de Jerusalén. 


(Continúa)