sábado, 30 de abril de 2016

XV

Cuando los senderos se bifurcan hasta reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XV



Semblanza de Abraham Stern. (*)

Patrick Bishop, es autor de varias historias militares, y  ha recreado en “The Reckoning”: Death and intrigue in the Promised Land.  Editado por Harper Collins en 2014, la dramática vida de Abraham Stern.  A veces, el mismo libro se presenta otro título. “El misterio de Wells”: ¿Cómo la muerte de un hombre cambió el destino de la tierra prometida? La editorial es siempre la misma, Harper Collins de Nueva York.

Este libro,  partiendo de fuentes británicas e israelíes, ofrece una mirada original y documentada sobre un capítulo de la historia sionista que pocos lectores conocen. Hay muchos detalles sorprendentes en la compleja vida del Yishuv durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo ¿Quién sabía que la Fuerza Aérea de Italia bombardeó Tel Aviv en 1940, matando a 167 personas? Y que esta acción de la aviación fascista fue objeto de gran admiración por Abraham Stern.  Lo realmente sorprendente es que este episodio bélico ha sido olvidado por los historiadores oficiales del sionismo y sus propagandistas.
El autor enriquece  nuestra comprensión sobre las rivalidades e intrigas del sionismo en las luchas libradas en la tierra prometida en el significativo período que va de 1930 a 1949.

Patrick Bishop  describe a Abraham Stern como un individuo de gran carisma y poseedor de un verbo cautivante para anunciar seductores presagios, pero también nos recuerda que era  una persona que se manifestaba  profundamente inestable.                                                                    

Nacido en Polonia en 1907, al estallar la Primera Guerra Mundial su familia tuvo que ocuparse en buscar refugio en varios países de Europa. Stern creció con ausencia de las figuras parentales, vivió situaciones de abandono y persecución, en medio de graves dificultades y constantes amenazas para poder sobrevivir.  
Desde que llegó a Palestina en 1926 en plena juventud, 19 años, Stern se relacionó con  la facción "Brit HaBirionim", un grupo religioso de la derecha judía poco tolerante con la política oficial del Yishuv, esto es, la Agencia Judía y los sionistas laboristas de Ben Gurion y Weizman. "Brit HaBirionim" (en castellano “Unión de Rebeldes Sionistas”, también era conocida por “Banda de muchachones o gamberros”) en principio la secta seguía los postulados del sionismo revisionista. 

Fue la primera organización clandestina contra los ingleses. Desde su creación en 1925 las ideas de esta minoritaria facción tuvieron influencia sobre la juventud clandestina revisionista y también sobre muchos otros extremistas judíos. Los fundadores y principales ideólogos eran dos intelectuales, el periodista militante del sionismo revisionista Abba Ahimeir y el poeta Uri Zvi Greenberg. Este fue el primer intento de unir el nacionalismo militarista con elementos místicos religiosos.


Stern era considerado  como un joven  con una intensa compulsión para dirigir lo que otros debían realizar, era "un show-off man” con marcados rasgos narcisistas. Se dedicó a escribir algunas obras teatrales estudiantiles de contenido patriótico que él nunca protagonizó y poesías de tono épico de dudoso gusto. Stern, en 1932, se incorpó al Irgún Zvai Leumi, la organización militar clandestina que Vladimir Zeev Jabotinsky dirigía desde el exterior en franca oposición a la Organización Sionista Mundial.  

El gran problema que tenía Stern era su incapacidad para  compartir protagonismo con otros. Su nombre de guerra "Yair", (el Iluminador) fue adoptado en homenaje a  Eleazar Ben Yair, el comandante de los zelotes en Masada durante la revuelta judía contra Roma en el año 70 dC, líder de la resistencia judía que  prefirió el suicidio masivo antes que rendirse. 

Stern no quiso ni pudo incorporarse a la Hagana por radicales diferencias personales con las políticas probritánicas, las de tinte socializantes y de defensa contenida frente a los árabes; no pudo permanecer en el Irgun porqué se negó a obedecer a Jabotinsky y se enfrentó duramente con su amigo David Raziel, y finalmente no hizo la menor autocrítica cuando gran parte de su banda lo abandonó y  él prefirió quedarse junto a unos doscientos fanáticos que lo idolatraban.

Predicó una ideología embriagadora de la lucha armada contra los gobernantes británicos en Palestina. Las operaciones de su grupo incluyeron numerosos asaltos violentos  a casas bancarias, de seguros y puestos sionistas de recaudación de fondos, y ordenó una gran serie de atentados con bombas y granadas que costaron la vida de oficiales británicos, policías judíos, policías árabes, comerciantes palestinos y transeúntes inocentes.  Stern nunca participó en las operaciones, él era la inspiración,  pero no el hacedor. (“Stern: The man and his gang”. Libro citado de Zev Golan. Especialmente véase el impresionante Apendix A: Chronological List of Leji Operations). 

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, los grupos armados sionistas suspendieron las hostilidades contra los británicos, para enfrentar a la Alemania nazi.  La excepción fue la Banda de Stern.

Stern explicaba a sus seguidores que ante pueblo elegido había “perseguidores” y “enemigos”. Los alemanes podían ser “perseguidores”,  igual que muchas otras naciones a través de las épocas lo fueron. Pero lo peor, decía Yair, eran los “enemigos”, los ingleses, quienes usurparon y gobernaban la tierra que pertenece desde tiempos inmemoriales a los judíos. Con los “perseguidores” se puede acordar, con los “enemigos” hay que luchar. De acuerdo con esta peculiar lógica, los británicos eran peores que los nazis.

De hecho, Stern tenía la extraña idea, en parte realizada,  de unir sus fuerzas con la Italia fascista y la Alemania nazi contra los británicos y aliados. A cambio, los italianos y alemanes entrenarían a los hombres que luchaban por la libertad de Eretz Israel y ayudarían a la inmigración de los judíos de Europa para radicarse en Palestina. Stern, trató de vender su extraño plan a los nazis, cuando Hitler estaba ganando la guerra y sus generales aconsejaban apoyar a los árabes.  
Esta posición tan extrema de Stern lo marginó definitivamente del movimiento sionista oficial y del revisionismo. Incluso muchos de  sus antiguos camaradas no querían tener nada que ver con él, y su conducción se redujo al mando de un grupo de cómplices. 

El MI5 y el MI6 estaban convencidos que Stern en realidad era un fascista que se ofrecía como el potencial “Quisling de Palestina”, sabían de sus intensas relaciones con los italianos y de sus intentos de pactar con los alemanes, los especialistas en seguridad lo consideraron un terrorista muy peligroso y colaborador del enemigo entonces tomaron la decisión de eliminarlo. Stern era el “buscado” más famoso de Palestina.

En ese mismo año (1941), llegó a Palestina Yalin Mor uno de sus seguidores, Stern le comentó que su ambición era la de matar al Ministro Residente en Egipto como una demostración que la lucha no era sólo contra la presencia británica en Palestina, sino contra el Imperio como tal. Pero cuando Londres nombró al Barón Richard  G. Casey, un hombre nacido en Australia, como Ministro Residente, el plan tuvo que ser dejado de lado porqué el asesinato de un australiano no se entendería.                                                        

Unos años más tarde, en octubre de 1944 Shamir revivió el plan, Lord Moyne estaba en El Cairo, Churchil lo había designado Ministro Residente y era tan británico como la cerveza Guiness o el Gin y se cumplió el viejo proyecto de Abraham Stern.

Pero la banda aunque estaba disminuida todavía era capaz de causar estragos y en 1941 en una sangrienta acción con bombas en pleno centro de Tel Aviv causaron muchas muertes, entre las víctimas se contaron dos destacados detectives de la policía. Uno de ellos era un agente de Hagana plantado en las filas de la policía británica.

Este último ataque colocó a Stern en el centro de la  mira del Hagana y de Geoffrey Morton,  un oficial que se desempeñaba como Asistente del Superintendente de Seguridad, los policías muertos eran sus hombres, sus subordinados. Morton persiguió al líder terrorista con celo obsesivo y es el otro protagonista central del libro de Bishop. (También véase Stern: The man and his gang” de  Zev Golan, Editorial Yair 2011, 
Tel Aviv, Israel. )

Siguiendo una pista producto de una delación anónima, lo detectaron en una casa de seguridad en Tel Aviv,  tres agentes de policía ingleses tomaron por asalto el apartamento y capturaron a Stern,  minutos después llegó Geoffrey Morton. 
Lo que sucedió allí es aún objeto de controversia. Morton afirmó que disparó a Stern cuando trató de escapar. Décadas más tarde, uno de los oficiales que participaron en aquella acción confesó  que Morton ejecutó a Stern, a sangre fría. 

El Jefe del Departamento de Investigación Criminal había ordenado la captura de Abraham Stern “vivo o muerto”. Bishop expone las diferentes versiones con gran detalle, pero el autor no llega a una conclusión definitiva sobre qué pasó realmente y parece que nunca lo sabremos.  Geoffrey Morton sostuvo siempre que disparó cuando Stern intentó huir,  argumentó que había cometido un “homicidio justificado”.  Quizás por eso el título del libro “The Reckoning “bien podemos traducirlo como “ajuste de cuentas”. Lo que sí sabemos es que los seguidores de “Yair” juraron vengarlo, entonces, los británicos  trasladaron a Morton lejos de Palestina.


A pesar de sus himnos a la heroicidad hebrea y a la violencia santificada por la libertad de Israel, Stern murió a los 34 años en medio de una escena bastante patética, a las 8 de la mañana los policías lo encontraron en ropa interior, sin armas y encogido en un armario de una buhardilla del edificio Tova Svorai “B” de Mizraji Street en Tel Aviv.

Dos semanas después de la muerte de Stern, La policía británica en Palestina anunció que había abatido a 13 pistoleros sternistas, herido de gravedad a 6 y 85 habían sido capturados con vida y estaban en prisión, el MI5 y el CID estimaban que la Banda de Stern había perdido su capacidad operativa. 

Luego de su muerte el “auténtico” Irgun Bet o  Banda Stern  bajo el mando de Yitzhak Shamir fue rebautizado como Leji (Lohamei Jerut Israel)  Combatientes por la Libertad de Israel y se convirtió en una organización terrorista cruel como siempre lo había sido, pero muy superior en eficacia.  

Stern fue más influyente en la muerte que en la vida. Presentado como un joven idealista, un poeta patriota, un auténtico mártir de la lucha por la libertad de Israel. Se utilizó su asesinato para motivar e impulsar a los jóvenes combatientes a actuar con el máximo de violencia contra los británicos y los palestinos.

Tal vez, lo más potente del legado de Stern es haber sido uno de los primeros sionistas que se atrevieron a mezclar ese cóctel peligrosamente romántico de la religión con la épica nacionalista súper violenta. En aquél tiempo la mayoría de los líderes sionistas eran laicistas acérrimos y hasta ateos, mientras Stern huía de un escondite a otro, tomó el Tanaj y  las filacterias de cuero y las fusionó con la imaginería bíblica, los poemas de amor a la patria perdida y la lucha implacable para reconquistarla. 

Hizo un llamamiento a la juventud judía para la guerra santa contra el invasor, la construcción del tercer templo y los invitó a abrazar un reino davídico totalitario en lugar de un estado liberal democrático.  Desde su llegada a Palestina Stern rechazó a la superpotencia dominante, incluso cuando era el mecenas de los sionistas. Su discurso se proyectó sobre toda la década de 1940 y hoy se refleja cada vez con mayor evidencia en los militares y políticos de la derecha religiosa, la fuerza popular más potente del Estado Israelí actual.

(*) Semblanza basada en Patrick Bishop, autor de “The Reckoning”: Death and intrigue in the Promised Land.  Editado por Harper Collins en 2014.






sábado, 2 de abril de 2016

XIV

Cuando los senderos se bifurcan hasta reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XIV

Para aquellos que honran el juramento.
Por Abraham Stern (2)

El Irgun Zvai Leumi en la Tierra de Israel (*) fue creado porque creemos que el estado hebreo no se convertirá en una realidad si no posee una organización militar independiente.

La Agencia Judía espera obtener la libertad de acción para los que operan bajo su mando a cambio del sometimiento a la dominación extranjera y acepta los planes de cantonización de nuestra tierra. 

El Irgun en la Tierra de Israel asume el deber de actuar como la única fuerza verdadera que será capaz de luchar por el restablecimiento de la nación hebrea en la Tierra de Israel, derrotar la conspiración del enemigo exterior y la rendición de los que están dispuestos a traicionarnos desde dentro. 

El Irgún en la Tierra de Israel se ha visto obligado por los dueños del dinero y de la política a decidir si se rinden al poder del gobierno extranjero y de la Agencia Judía, o a redoblar su sacrificio y asumir todos los riesgos. Algunos de nuestros amigos nos están haciendo difícil esta tarea. Ellos entregaron a la Agencia y a la izquierda el campo de batalla. La gran mayoría de los leales sigue manteniendo la política original del Irgun. Todos los intentos para llegar a una fusión con la organización de izquierda han fracasado, ya que ellos no han negociado sobre la base de la unión de fuerzas, sino de la imposición de la voluntad de un grupo al otro. Poner al Irgún bajo la autoridad de la Agencia, es el final de nuestra organización.

Hoy en día hay dos organizaciones: una es la Hagana y para nuestro pesar algunos de nuestros hombres equivocadamente se han unido a ella. La otra es el El Irgun Zvai Leumi en la Tierra de Israel, que sigue luchando por la dignidad y la vida de la nación para el renacimiento judío. Creemos en la misión de nuestro movimiento y su poder para restablecer la independencia total dentro de las fronteras históricas del Estado hebreo. Creemos en la voluntad de los jóvenes de Israel para luchar y sacrificarse que han fijado como meta de su vida el poder y la independencia del núcleo hebreo combatiente, el Irgun Zvai Leumi en la Tierra de Israel.

¡Anónimos Soldados!
El núcleo del poder hebreo está preparado para cualquier orden o sacrificio.
"Sólo la muerte nos libera de nuestro deber”.
23 de abril 1937.

(*) Téngase presente que mientras Stern vivía su banda se llamaba Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael ( "Organización Nacional Militar en Israel"), o Irgun bet, (el IZL verdadero). Separado del Irgun de Jabotinski, popularmente conocido como Etzel comandado por David Raziel. Luego de la muerte de Stern en 1942, su sucesor Yitzhak Shamir lo bautizó “Leji” (Lohamei Jerut Israel) "Luchadores por la Libertad Israel" para diferenciarse con mayor claridad del tradicional Irgun de Beguin.

(2) “Stern: “The man and his gang”. The Story of the Fighters for the Freedom of Israel. by Zev Golan (Publisher: Yair Publications 2011, Tel Aviv Israel.) 
y “Major Farram´s Hat, The Untold Story of the Struggle to establish the Jewish State” by David Cesarani. Printed in USA, Da Capo Press, 2009.


LA IDEOLOGÍA (3)

Los Principios Nacionales para el Resurgimiento. 
(Ha Techiya)

Para Los Combatientes por la Libertad de Israel. 
por Abraham (Yair) Stern 

1. LA NACIÓN
El pueblo judío es un pueblo elegido, creador del monoteísmo, maestro de las enseñanzas proféticas, abanderado de la cultura humana, ser judío es ser el guardián de un glorioso patrimonio. El pueblo judío se ha educado en el auto-sacrificio y el sufrimiento; su visión, capacidad de supervivencia y la fe en la redención son  indestructibles.

2. LA PATRIA
La patria está en la Tierra de Israel dentro de las fronteras delineadas en la Biblia ("A tu descendencia, daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates. (Génesis 15:18) Esta es la tierra de los judíos, donde toda la nación vivirá segura.
3. LA NACIÓN Y SU TIERRA                        
Israel conquistó la tierra con la  espada. Aquí se convirtió en una nación grande y sólo aquí va a renacer. Israel tiene derecho a esta tierra, y este es un derecho absoluto. Nunca ha expirado y nunca lo hará.

4. LOS OBJETIVOS
1. La redención de la Tierra de Israel.
2. Establecimiento de la Soberanía Hebrea.
3. Renacimiento de la Nación.
No hay soberanía sin la redención de la tierra, y no hay renacimiento nacional sin soberanía.
Estos son los tres objetivos de la organización armada nacional durante el período de la guerra y la reconquista.

5. EDUCACIÓN
Hay que educar a la nación en amar la libertad y cuidar celosamente el patrimonio eterno de Israel. Inculcar la idea de que la nación es el amo de nuestro propio destino. 
Revivir la doctrina de que "La espada y el libro venían unidos desde el cielo" (Midrash Vaikrá Rabá 35: 8).

6. UNIDAD
Hay que lograr la unificación de toda la nación en torno del Irgún, el abanderado del movimiento de la libertad hebrea. Hay que utilizar la genialidad, la voluntad y los recursos de los judíos para canalizar la energía, la devoción y el fervor revolucionario del pueblo en la guerra de liberación.

7. PACTOS
Hay que hacer pactos con todos los que están dispuestos a ayudar a la lucha de nuestra organización y proporcionarles  apoyo directo.

8. FUERZA
Consolidar e incrementar la fuerza de combate en la patria y en la diáspora, en la clandestinidad y en los cuarteles, para convertirse en el ejército hebreo de la liberación con su bandera, sus armas y sus comandantes.

9. GUERRA
Guerra constante contra los que se interponen en nuestro camino para cumplir los objetivos.

10. CONQUISTA. 
Lograr la conquista de la patria de la dominación extranjera y poseerla eternamente.

11. SOBERANÍA
Renovación de la soberanía hebrea sobre la tierra redimida.

12. JUSTICIA
El establecimiento de un orden social en el espíritu de la moral judía y la justicia profética. En ese orden nadie pasará hambre o estará desempleado. Todos vivirán en armonía, en el respeto mutuo y en la amistad como un ejemplo para el mundo.

13. Reviviendo el DESIERTO
Construir sobre las ruinas y revivir el desierto por la inmigración masiva y el aumento de nuestra población.

14. EXTRANJEROS
Resolver el problema de la población extranjera mediante el intercambio de población.

15. CRISOL de las DIÁSPORAS
Reunión total de los exiliados en el estado judío soberano.

16. PODER
El Poder hebreo se convertirá en una fuerza militar de primer orden, Israel será una entidad política, cultural y económica en el Medio Oriente y en todo el mar Mediterráneo.

17. RENACIMIENTO
El renacimiento del idioma hebreo como lengua hablada por toda la nación, para la renovación de la fuerza histórica y espiritual de Israel. La purificación del carácter nacional en el fuego del nuevo surgimiento.

18. EL TEMPLO
La construcción del Tercer Templo como símbolo total de la nueva era de la identidad judía.

Estas son las tareas del movimiento durante el período de soberanía y de redención.


(3) The Stern Gang: Ideology, Politics and Terror, 1940-1949 by Joseph Heller, edit. Taylor & Francis Publishing 2012.

martes, 15 de marzo de 2016

XIII

Cuando los senderos se bifurcan hasta reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XIII

Como ya hemos relatado el crimen fue realizado por Eliahu Jakim y Eliahu Bet Zuri el 6 de noviembre de 1944. Seis semanas después se inició el juicio en El Cairo, la gran ciudad egipcia que en árabe significa “La Victoriosa”. El veredicto del Tribunal se conoció el 18 de enero de 1945 y fue “Culpables”, la sentencia los condenó a morir en la horca.

Cuando fueron detenidos minutos después de haber cometido el delito las declaraciones de ambos acusados ante las autoridades policiales fueron espontáneas, claras e indubitables. La descripción de los hechos fueron coincidentes con los testimonios de los testigos.

Ambos sicarios tuvieron que ser rescatados por la policía egipcia de la ira de la multitud que quería lincharlos sobre la plataforma del puente en el que fueron capturados. Eliahu Bet Zuri tuvo atención médica y la lesión en una de sus piernas, causada al caer de la bicicleta en el puente, luego de un tiroteo fue atendida con rapidez. Entre el día del crimen y la sesión inaugural del Tribunal, 10 de enero de 1945, los acusados tuvieron un tiempo propio para realizar en la cárcel una serie de actividades. En todo momento fueron tratados respetuosamente.

Durante ese lapso recibieron visitas familiares en diversas oportunidades.

Sus hermanos les informaron que Arturo Toscanini, Eleanor Roosevelt, Josiah Wedgewood y otras personalidades del mundo de la cultura y la política estaban organizando una campaña internacional para solicitarle al Reino Unido que no sean condenados a la pena de muerte.

Tuvieron asesoramiento jurídico de un destacado abogado del Yishuv, el Dr. Asher Levitsky quién viajó a Egipto a solicitud de Simon Jakim, padre de Eliahu, para ofrecerles una estrategia defensiva que los salvaría de la pena capital, plan que los sicarios rechazaron rotundamente.

También recibieron asistencia religiosa brindada por el Rabino Jefe de la comunidad judía residente en El Cairo, Bet Zuri sólo aceptó palabras de solidaridad, él no era creyente. Ambos detenidos enviaron correspondencia a sus padres.Los procesados no fueron sometidos a torturas físicas ni sufrieron presiones psicológicas para doblegar su voluntad y obtener así delaciones sobre los cómplices que los ayudaron en El Cairo a cumplir su misión.

En ninguna instancia manifestaron arrepentimiento por la comisión del asesinato de Lord Moyne.

El juicio fue seguido por más de trescientas personas, quienes ocuparon todos los asientos habilitados en la sala. La audiencia  estaba integrada por diplomáticos extranjeros invitados, observadores de varias embajadas, más de cien periodistas de medios nacionales, británicos y norteamericanos, además de  numerosos estudiantes de leyes de la Universidad cairota. 

El Tribunal estaba integrado por un Juez Presidente, cuatro jueces civiles y dos jueces militares. Colaboraron un abogado Relator y un equipo de asesores especializados en contraterrorismo enviados desde Palestina. 

Antes de relatar las sucesivas etapas del juicio a los Eliahus es conveniente conocer antes la ideología o credo político de los acusados. 

El Juramento 

Los que se incorporaban a la fuerza armada de la Agencia Judía, la Hagana, estaban obligados a hacer un juramento de lealtad a la misma. El Irgún y el Leji mantuvieron la misma ceremonia y texto de jura, el que fue redactado en 1920 por Vladimir Zeev Jabotinsky (Jabo). 

En una habitación sólo iluminada por un candelabro de nueve brazos (Menorá) se hallaba una única mesa cubierta por un tapete de color negro que en su centro tenía la estrella de David bordada con hilos dorados (Mandubel) y sobre esta se depositaba un revolver niquelado calibre 38. El recluta debía apoyar su mano hábil en el arma y pronunciar frente a testigos las siguientes palabras en voz alta:

"Por la presente, declaro por mi propia voluntad y libre discernimiento que decido incorporarme a la organización de Defensa Judía de la Tierra de Israel. (Irgun Hagana Haivri Be’Eretz Israel).
Yo… (Nombre y Apellido del recluta), por la presente, juro ser leal a la organización para la defensa del pueblo judío todos los días de mi vida, a sus leyes y tareas definidas por el Alto Mando.
Por la presente, yo juro mantenerme toda mi vida a disposición de la organización para la defensa, a aceptar incondicionalmente su disciplina, sin límite alguno, y a alistarme ante su llamada para cualquier misión en cualquier momento y lugar, a obedecer todas sus órdenes y a cumplir todas sus instrucciones.
Yo… (Nombre y Apellido del recluta), por la presente, juro dedicar toda mi fuerza, e incluso sacrificar mi vida, en la defensa y batalla por mi pueblo y por mi Patria, por la libertad de Israel y por la redención de Sión." 
                                                                               
(ver: Sir Richard Catling. “Memorandum”, Appendix, XVIA, p. 157. )

Las obligaciones establecidas en el Juramento estaban reforzadas por un mensaje recordatorio distribuido por el Alto Mando cuando la oportunidad indicaba hacerlo, titulado: Instrucciones de seguridad para nuestros soldados: 
“Recuerda, eres miembro de una organización militar ilegal según las leyes del gobierno extranjero, la existencia, actividad y pertenencia a nuestra organización militar están prohibidos por las autoridades del Mandato.”       

El resto del recordatorio reafirmaba la necesidad de cumplir con la obediencia incondicional, el silencio absoluto y las prácticas del engaño y la mentira cuando sean ordenados por el Alto Mando. Los jefes y tropa debían devolver el “recordatorio” con la siguiente respuesta: Recibido, leído y aceptado, más la firma con su nombre de guerra. 

(Sir Richard Catling. “Memorandum”, Appendix, XXVIII, p. 219.)

El Juramento expresa que el recluta ha entregado su conciencia al Alto Mando, (de Hagana, o Irgun o Leji) aceptando que esa autoridad decida lo que está bien y lo que está mal, sin que importe el derecho internacional, estatal o local. La obligación de acatar las órdenes es independiente de la moral, valores y tradiciones del judaísmo. Este compromiso es para siempre, hasta la muerte. 
La libertad y la autonomía personal ya no existen, la lealtad a los otros ya no existe, es más, la amistad con otros se ve comprometida porqué el “soldado” se convierte en un objeto del Alto Mando. La mentalidad que fomenta tal control, puede ordenar el espionaje, el engaño, el ostracismo en la propia comunidad, el encarcelamiento sin el debido proceso, la tortura e incluso las ejecuciones extrajudiciales. Supone un compromiso con una oligarquía clandestina que no está sometida a institución legítima alguna ni a nadie. (Salvo que sean Ben Gurion, Beguin y Stern-Shamir).

Este documento también nos explica los roles que cumplía La Hagana al servicio de la Agencia Judía cuando  los colonos no respondían a sus directivas, entonces la Agencia utilizaba la amenaza y la acción violenta para lograr el control total del Yishuv. 

El doble rol de la Hagana nos permite entender cómo los dirigentes sionistas fueron capaces de monitorear la vida de los colonos y conseguir sus objetivos de corto, mediano y largo plazo. 

No olvidemos que la Agencia manejaba los planes oficiales de inmigración, radicación, vivienda y salud; mediante la Histradrut proporcionaba el acceso a los puestos de trabajo; regulaba el mercado financiero-comercial y la obtención de dinero para fondos no autorizados y la auto imposición de impuestos para financiar sus fines políticos y militares.

También la Agencia Judía dictaba normas y reglamentos de comportamiento civil de cumplimiento obligatorio, cuando algunas de sus disposiciones no eran voluntariamente acatadas actuaba la Hagana para aplicar sanciones y restablecer el poder de la Agencia, los insubordinados enfrentaban una serie de consecuencias desde amenazas, apaleamiento, el ostracismo total del individuo en su comunidad, hasta su secuestro, asesinato y desaparición. 


(1)“The Plight of the Palestinians: a Long History of Destruction” by William A. Cook, edit. Macmillan, 2010. 

domingo, 7 de febrero de 2016

XII

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XII:

Como hemos indicado, desde 1935 los sionistas revisionistas de Jabotinsky estaban enfrentados con la política calificada de “derrotista” de las organizaciones oficiales del Yishuv, entonces crearon el segundo grupo paramilitar clandestino que se llamó Irgún, varios años antes, en 1920 Jabo ya  había fundado a la Haganá.  Cuando Inglaterra y Francia declararon la guerra a Alemania Jabotinsky y David Raziel el Comandante de Operaciones decidieron que el Irgún renunciaba a la lucha armada contra los británicos para sumarse a la guerra contra los nazis, un pequeño número de sus miembros bajo el comando de Abraham Stern, alias “Yair”, se escindió del Irgún para continuar la lucha contra el Reino Unido.

Ese grupo minoritario en sus orígenes se autodenominó como Irgún beta y más tarde Leji,  etiquetado despectivamente como la “Banda de Stern” por las autoridades británicas y la Agencia Judía porque muchas acciones fueron asaltos a entidades bancarias de Tel Aviv y de Jerusalén matando e hiriendo a los guardias y a los empleados bancarios, la mayoría de las víctimas eran judíos.

Las autoridades británicas en Palestina se dedicaron a buscar activamente a Stern y lo encontraron en febrero de 1942 en un apartamento de Tel Aviv donde vivía bajo el nombre de Abraham Hermoni  y lo mataron a tiros.  Esta es la versión judía, basada en el testimonio de una mujer que estaba en el piso, la Policía británica afirmó que Stern saltó y se lanzó por una ventana en un intento por escapar, fue cuando los británicos le dispararon, “Yair” tenía dos granadas en sus bolsillos, seguramente para inmolarse y evitar  ser capturado. Sus compañeros juraron que lo vengarían y lo cumplieron.

Shlomo Ben-Ami, en “Cicatrices de guerra, Heridas de paz” Barcelona, Ediciones B, 2006, p. 17 dice: “Las condiciones para la formación del Estado judío en Palestina se vieron favorecidas por una serie de factores: el apoyo que recibió el sionismo por parte de Gran Bretaña con la Declaración Balfour, las importantes inmigraciones que ocurrieron en los años del Mandato; la venta de tierras por parte de algunas familias palestinas y, posteriormente, la desaparición de las instituciones y de los líderes palestinos como consecuencia de la represión británica después del levantamiento de 1936. El Alto Comité Árabe fue disuelto en 1939 por la autoridad del Mandato y el Mufti de Jerusalén tuvo que exiliarse, dejando sin dirección al Consejo Supremo Musulmán”. 

Ben Ami agrega: “el sionismo era un movimiento de conquista, colonización y asentamiento al servicio de una causa nacional justa, pero autoindulgente y con complejo de superioridad”, y agrega, “los sionistas acudieron a Palestina con intenciones idealistas, pero el Estado judío iba a afirmar su derecho inalienable por la lógica de la fuerza”. 

Después de la ocupación, el proceso se aceleró rápidamente bajo la protección de la potencia colonial. Durante este periodo los sionistas insistieron en que se denominara oficialmente a Palestina la “Tierra bíblica de Israel”. Las autoridades del Mandato Británico concedieron el uso de “Eretz Yisrael” (la “Tierra de Israel”) tras el nombre de Palestina en todos los documentos oficiales, moneda, sellos, etc. Lo señala Nur Masalha en “The Palestine Nakba: Decolonising History, Narrating the Subaltern and Reclaiming Memory (2012)”.

Dice Abba Eban, “El progreso hacia un hogar nacional judío había, sido notable desde 1918. Aunque la mayoría de la población judía era urbana, el número de colonias rurales sionistas había aumentado de 47 a alrededor de 200. Entre 1922 y 1940 la tierra judía había aumentado de 60.100 a 155.200 hectáreas que constituían aproximadamente una séptima parte de la tierra cultivable. La población judía había crecido de 83.8000 a 467.000, es decir, casi un tercio de una población total. Tel Aviv se había convertido en una ciudad totalmente judía de 150.000 habitantes, y cientos de millones de dólares de capital judío habían sido introducidos en la región. La tasa de alfabetización judía era alta, las escuelas se estaban expandiendo y el dominio del idioma hebreo se había generalizado.  A pesar de la escisión en 1935 entre los sionistas de la línea oficial y  los sionistas revisionistas, que abogaban por el uso de la fuerza para establecer el estado sionista, las instituciones sionistas en Palestina se hicieron más fuertes y durante los años 30 ayudaron a crear las condiciones previas para el establecimiento de un estado judío. " Abba Eban, Heritage, “Civilization and the Jews”, Tel Aviv, Steimatzky, 1984, p. 249.

Es notable que durante los años de la Segunda Guerra la comunidad judía en Palestina fue muy fortalecida. La totalidad de las empresas de servicios públicos (agua, electricidad, puertos, transportes ferroviarios, viales, marítimos, aéreos y las comunicaciones de prensa escrita, radio, teléfonos y correo) tenían en los puestos de dirección y mantenimiento a judíos. En septiembre de 1944 se formó la Brigada judía con mando judío, un total de 27.000 judíos palestinos fueron alistados en las fuerzas británicas, muchos  sirvieron en el octavo ejército. A partir de 1938 la industria judía recibió un inmenso impulso, y los clandestinos talleres de municiones de la Haganá fueron perfeccionados para la fabricación de minas antitanques y otras armas para las fuerzas británicas.


 La guerra como las ya inocultables noticias sobre el Holocausto impulsó a la Agencia Judía a acelerar los planes para establecer un estado judío en Palestina, para lograrlo había que aprovechar rápida y hábilmente las nuevas oportunidades que se presentaban.


Continúa






domingo, 31 de enero de 2016

XI

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XI:

La información enviada por MacMichael al Secretario de Estado fue a consecuencia de una investigación realizada sobre los usos y prácticas de financiación de fondos por parte de varias organizaciones sionistas.

El memorando ilustra sobre el hecho que el gobierno del Mandato se encontraba en Palestina ante un peligro, causado por la violencia judía, mucho más grave que el enfrentado durante la rebelión palestina de 1936 a 1939, el peligro sionista era infinitamente más difícil de afrontar con los mismos medios y metodologías represivas utilizadas para derrotar a los árabes: “En primer lugar los sionistas son disciplinados y están muy bien organizados, tienen el apoyo moral y político… de sectores considerables tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos de América… toda la influencia, recursos y habilidad política se utilizan para mostrar en forma sensacional y lograr persuadir a la opinión pública que los judíos son víctimas de la injusta agresión británica en Palestina”. 

En Londres la situación no era comprendida cabalmente, parecía que se ignoraban los informes y no se recibían instrucciones precisas de cómo actuar, salvo reforzar las medidas de seguridad, parecía como si la etapa de transición entre los gobiernos de W. Churchill y Clement Attle no terminara nunca. Una de las curiosas ambigüedades que rodea la década que precedió a la declaración del Estado de Israel es la escasez de información y perspectiva de las autoridades y fuerzas del Mandato británico que gobernaron Palestina entre 1938 y el 15 de mayo de 1948.

Por fortuna, Sir Richard D. Catling nos ha dejado un archivo que permite conocer las condiciones que prevalecían en Palestina cuando él era Jefe Adjunto de la Rama Especial de la División de Investigación Criminal en Jerusalén en 1944. Los documentos sellados como “MUY SECRETO” de Catling permanecieron intactos en los archivos de la Rhodes House de las Bibliotecas Bodleian de la Universidad de Oxford hasta hace 10 años.

Se destacan dos documentos con 62 apéndices de pruebas que totalizan casi 500 páginas de material. El primero es un despacho enviado al Secretario de Estado, fechado el 16 de octubre de 1941, por el Alto Comisionado para Palestina, el segundo, un “Memorando muy secreto sobre la Participación de las Instituciones sionistas en Palestina en actos ilegales y violentos”, preparado en la sede del Departamento de Investigación Criminal. [Sir Richard C. Catling, 145, Mss. Med. S20].  

MacMichael dijo en 1944 lo siguiente “… los judíos que están en Palestina son diestros en el uso de las armas… un gran número de ellos ha recibido entrenamiento en la Policía Palestina… o en las Fuerzas de Su Majestad. En el momento actual, además de los aproximadamente 10.000 judíos incorporados en las Fuerzas del Ejército, hay 5.800 más en diversas unidades de la fuerza policial y hay 15.400 policías especiales… Cuando a esos hombres… se les añaden las ilegales organizaciones de “defensa” de los judíos (sólo la Haganá tenía… alrededor de 50.000 hombres y 10.000 mujeres, véase Mss. Med. S20 Appendix XXI), es evidente que el Yishuv, en número y calibre de armas, es un adversario formidable.

Najman Ben-Yehuda  ex decano del departamento de sociologíaantropología en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Es uno de los investigadores más importantes del pasado judío en Palestina, en uno de sus estudios se refirió a la caída de la fortaleza de Masada, el último refugio de un grupo judío, que según dicen, se suicidó en masa antes que rendirse a la esclavitud. Ben Yehuda ve la historia de Masada como una leyenda moderna creada por encargo. De acuerdo con su libro “Sacrificar la verdad”, la dramática escena fue embellecida antes y después del establecimiento del Estado de Israel.  
                                                                                                              
El autor se basa en las transcripciones de las excavaciones arqueológicas realizadas desde 1963 hasta 1965 y afirma que el equipo dirigido por Yigael Yadin, ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, tergiversó de manera fraudulenta los hallazgos y artefactos para encajarlos dentro de una narración preparada de acuerdo a un guión heroico establecido por el sionismo y los religiosos ortodoxos.

Nur Masalha en, La Biblia leída con los ojos de los Cananeos (Editorial Canaán, Buenos Aires 2011), dice: “Las tradiciones militaristas y las leyendas bíblicas sobre posesión de la tierra, fueron reconfiguradas y reinventadas en el siglo pasado como una meta narrativa “fundacional” del mismo sionismo y del futuro Estado de Israel”. 

No olvidemos que entre 1867 y 1870 la arqueología bíblica, los mapas y los estudios de topografía y toponimia fueron llevados a cabo por Lord Warren y los Ingenieros Reales de su Majestad y continuaron siendo los datos básicos de muchos actuales arqueólogos, geógrafos y planificadores estratégicos israelíes en su campaña por judaizar la Ciudad Vieja de Jerusalén.  (Op. mencionada de Nur Masalha.)

Las citas anteriores no son una interpolación caprichosa de nuestra parte, Ben Yehuda también escribió que los asesinatos de Leji son utilizados como propaganda patriótica, con las mismas técnicas empleadas en Masada. En un libro de su autoría, editado en 1993, titulado “Los asesinatos políticos judíos: un recurso retórico para la Justicia”; refiriéndose al asesinato de Lord Moyne cita a Yitzhak Shamir diciendo: “... era de lo más eficiente y moral, atacar objetivos seleccionados. Nosotros apuntamos a un objetivo político. Hay muchos ejemplos en nuestro pasado, lo que hicimos se puede encontrar en la Biblia, en Gedeón y Sansón, por ejemplo...

Ben Yehuda afirma en su libro: "... Leji mató a más judíos que los no judíos”. Recordó que en 1948 uno de los líderes de Leji, Natan Friedman Yellin, alias “Yellin Mor”, en un juicio por cargos relacionados con el asesinato del Conde Von Bernadotte, le dijo a la corte que "... era un derecho legítimo de Leji ejecutar a los enemigos, a los traidores degradados y a los sujetos de bajo nivel patriótico”.

Yitzhak Shamir, en su libro de 1994 “Recapitulación: una autobiografía” escribió: “... Bet Tsouri y Hakim habían cumplido con la Escritura... no hubo momentos en los que yo pude llorar adecuadamente a los chicos que había enviado en misión a Egipto” y  “… En 1975  recibí sus restos en la frontera entre Israel y Egipto, habíamos  acordado cambiar 20 prisioneros de guerra árabes por los cuerpos de estos dos muchachos. Al verlos los reconocí de inmediato, a pesar de los años que habían pasado y la forma en que murieron, sus rostros estaban intactos y en calma, ni el tiempo ni la horca los había desfigurado. Un religioso me dijo que sólo a los justos se les concede este privilegio. En el funeral les brindé mi homenaje”.

Gerold Frank fue corresponsal de guerra en el Medio Oriente durante la Segunda Guerra Mundial, ​​ y colaborador en el Comité Anglo-Americano de Investigación en Palestina.  Frank en su libro “La Escritura”, subtitulado (Asesinato en el Cairo durante la Segunda Guerra Mundial), de la editorial  Simon & Schuster (1963) escribe: Uno tenía 17 años y el otro recién había cumplido 22, fueron los jóvenes que entrenó la Banda Stern (Leji). Su audaz y terrible obra sacudió al Imperio Británico, y todavía da forma a un conflicto de nuestro tiempo. Esta es la corta historia de esos dos chicos, y de aquel hecho. Es una historia de idealismo y de terror, de conspiración y suspenso. Es una historia que nunca se olvidará”. 

Frank no era un escritor improvisado y no fue ajeno al clima que envolvía a algunas celebridades de Hollywood los cuales eran muy críticos con los ingleses y simpatizaban con los terroristas sionistas. G. Frank ganó en dos ocasiones el Premio “Edgar” de los Escritores de Misterio de EEUU , por “La Escritura”, el libro sobre el asesinato de Lord Moyne ya mencionado y por el “El estrangulador de Boston”.

Es pertinente destacar que muchos sionistas estadounidenses respaldaron “el terrorismo de Sión”. Algunos incluso declararon abiertamente su admiración por los asesinos y aplaudieron sus actos de terror. El famoso autor teatral y guionista Ben Hetch, coautor del film “Primera Plana” y “Cumbres Borrascosas”, ganador de dos Óscar de Hollywood, llegó a decir públicamente que su corazón se alegraba cada vez que un soldado británico era asesinado en Palestina.

En una carta a los terroristas de Haganá, Palmaj, Irgún y Leji  publicada a toda página en The Herald Tribune de Nueva York, Ben Hecht escribió:
Los judíos de Estados Unidos están con ustedes. Ustedes son sus paladines. Ustedes son su sonrisa. Ustedes son la pluma de sus sombreros. Ustedes son la primera respuesta que tiene sentido para el Nuevo Mundo. Cada vez que hacen explotar un arsenal británico, destruyen una cárcel británica, vuelan por los aires un tren británico o asaltan un banco británico, o atacan con sus armas y bombas a los traidores e invasores británicos de sus tierras, los judíos de Estados Unidos tienen una pequeña fiesta en su corazón”.

Señaló Tom Segev en el diario israelí “Haaretz” del 23 de septiembre de 2003 que: “En la actualidad son muchos los que homenajearon el atentado contra Moyne (Segev se refiere a un homenaje que realizaron en Israel por el aniversario de la ejecución en Egipto de sus asesinos), porqué asumen que un luchador por la libertad (de Eretz Israel) es una buena persona y que un terrorista (es decir, un palestino, un árabe) es una mala persona”. 


Continúa:

sábado, 16 de enero de 2016

X

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte X:

Yitzhak Shamir, nacido Yitzhak Yezernitsky en la Polonia rusa, había  emigrado a Palestina en 1935. Shamir fue quién planificó y ordenó el asesinato de Lord Moyne. A principios de la década de 1940 Shamir, había adoptado como nombre de guerra “Michael” en homenaje a Michael Collins, el jefe militar del IRA. Shamir propuso una lucha sin cuartel contra Londres y desplegó un gran aparato propagandístico sionista revisionista en EEUU, para desarrollar  un movimiento favorable a la creación del Estado de Israel a la manera de cómo lo habían hecho De Valera y Connolly para el caso irlandés.                                                                           
La literatura sobre el IRA se convirtió en obligatoria para los guerrilleros del Leji. Colin Shindler en su libro “El ascenso de la derecha israelí, de Odessa a Hebron. Cambridge University Press, 2015, (en inglés).  Nos llama la atención sobre el hecho de que David Raziel Jefe del Irgún conocía perfectamente la historia del IRA y Abraham Stern (Yair) había traducido al hebreo, en 1941, el libro de P.S. O’Hegarty, “The Victory of Sinn Fein”. Shamir, alias “Michael” sucedió a Abraham Stern, alias “Yair” como jefe de operaciones del Leji, lo acompañaban en el comando dos reconocidos hombres de acción: Natan Friedman-Yellin, alias "Yellin Mor" e Israel Sheib,  alias "Eldad”. Yellin Mor y Eldad habían estudiado las técnicas de acción del IRA y también se inspiraron en los terroristas rusos del siglo XIX, sobre todo en Netchaiev y la organización Narodnaia Volia. 

En el  atardecer de la cálida casi noche de Jerusalén del 8 de agosto de 1944 un custodiado Roll Royce circulaba por las calles de la vieja Ciudad Sagrada, era el automóvil que transportaba al Alto Comisionado Sir. Harold McMichael y a su encantadora esposa a una fiesta. No era una fiesta más, era la celebración que la comunidad británica había preparado en su homenaje por la finalización de sus funciones en Palestina.

Seguramente, McMichael cuando miraba por la ventanilla del coche recordaba que en su juventud algunos llamaban a Palestina el portal inglés hacia la India y Haifa tenía la llave de ese portal, el único puerto protegido de la maravillosa costa este. Aquí en Palestina está el mayor aeropuerto de Oriente Próximo. Aquí está la encrucijada de las líneas férreas que van desde Ciudad del Cabo en Sudáfrica a la India. Aquí está la terminal del oleoducto hacia los campos petroleros de Mosul en Iraq. Aquí está la joya germinal de las religiones, de los enfrentamientos con luchas sin fin y de bellezas naturales inolvidables para quienes las hayan conocido.  

El Alto Comisionado se estaba despidiendo de aquellas murallas que habían convertido al mundo y que según Mahoma, el rocío que cae sobre Jerusalén cura todos los males, porque procede de los jardines del Paraíso. Gracias a la publicación de nuevos documentos sabemos que Leji y el Irgún realizaron siete intentos fallidos para asesinar al muy odiado por los sionistas Sir. Harold MacMichael.

El último intento fue realizado en esa noche del 8 de agosto, Leji preparó una emboscada en un cruce de callejuelas y atacaron el paso del vehículo, el Alto Comisionado fue levemente herido, su esposa ilesa, esta vez, ambos escaparon por poco a la muerte y se hicieron presentes en la fiesta. Los hombres del Leji tuvieron varias bajas. Ben-Yehuda, Nachman (1993). “Political Assassinations by Jews: A Rhetorical Device for Justice”. Albany, NY: SUNY Press. p. 204.

Dos semanas más tarde, una multa colectiva se impuso en el barrio judío de Jerusalén a causa de la indiferencia de sus habitantes para ayudar a la policía que investigaba el atentado contra la vida del  Alto Comisionado. La comunidad judía no colaboró para la detención de los terroristas, aun no existía la temporada de caza.

Los reiterados fallos de Leji y de Irgún para matar a MacMichael en Palestina fue lo que decidió a Shamir a planificar el asesinato de Lord Moyne en Egipto, sabía que este importante funcionario al igual que Churchill no se sentía cómodo con guardaespaldas y custodios. Además se propuso elegir cuidadosamente a los ejecutores más adecuados  para la misión. Eliyahu Bet-Zuri, uno de los autores del asesinato de El Cairo, había presentado ante Shamir y su alto comando un plan para matar a una serie de "personalidades políticas británicas, incluyendo a Churchill".

El mayor James Robertson, quien trabajaba para la sección MI5 del Medio Oriente, escribió que las ideas de liquidar a la plana mayor británica era una verdadera obsesión maníaca de Bet-Zuri, estos datos fueron revelados por un miembro de la banda  Stern detenido durante la “temporada de caza” a fines de 1944. ¿Por qué se habían convertido en asesinos? Respondieron: "Porque Lord Moyne representaba la política anti-judía de la nación británica."

Los británicos colaboraron con la investigación de la policía egipcia, presionaron para un juicio en un tribunal militar, y promovieron la pena de muerte para ambos acusados. Trataron de impedir que los acusados ​​ hablaran en la corte, temiendo el efecto que esas declaraciones tendrían en la opinión pública egipcia. Muchos nacionalistas egipcios de tendencia republicana vieron a los asesinos como patriotas que lucharon contra el imperialismo británico y organizaron algunas pequeñas manifestaciones de solidaridad.

Dos meses después del asesinato fueron enjuiciados. Parecían indiferentes a los cargos, y por el probable destino que les esperaba. Durante el juicio, el Leji, envió varias notas con amenazas de muerte al Presidente de la Corte y a los fiscales. Estas notas fueron ignoradas y la sentencia de muerte en la horca fue debidamente aprobada. La sentencia se llevó a cabo el 23 de marzo de 1945 en la prisión de Bab al Khalk de El Cairo. Los dos asesinos se dirigieron caminando tranquilamente a su ejecución cantando el Hatikva, el himno nacional judío. 

A partir de 1956 los dos terroristas fueron idealizados por los judíos del nuevo estado israelí, se los exoneró de toda culpa y de descalificadoras responsabilidades. Fueron convertidos en personajes juveniles de los cuentos populares, libros, temas de canciones y poemas. En 1975 los cuerpos de estos dos jóvenes fueron exhumados de una tumba ubicada en una alejada esquina del cementerio judío de Bassatine en el noreste de El Cairo y enviados de regreso a Israel. El gobierno de Israel recibió sus restos con un solemne funeral de estado con honores militares y civiles, fueron enterrados como héroes en el Monte Herzl, la ceremonia fue presidida por el Primer Ministro Yitzhak Rabin y por el miembro de la Knesset Yitzhak Shamir. 

El gobierno británico presentó una protesta diplomática que Israel nunca contestó. El 26 de junio de 1975, el editorial de The Times de Londres se tituló: "Los terroristas recibirán una bienvenida en Israel".

El antecesor de Shamir en el gobierno de derechas en Israel fue Menachem Beguin, nacido el 16 de agosto de 1913, en Brest Litovsk, Rusia. Se alistó en el movimiento juvenil Betar a los 16 años de edad. En 1938 pasó a ser el líder del Betar Polonia, organización de 70.000 miembros que formaba parte del movimiento nacional sionista revisionista fundado por Jabotinsky. En el año 1942 se trasladó a Palestina y fue designado comandante en Jefe del Irgún Zevai Leumi (Irgún o Etzel), la “Organización Militar Nacional”, fundada en 1937 por Jabotinsky y David Raziel. El Irgún fue responsable de infinidad de atentados, actos de sabotaje y muerte de centenares de británicos, para los palestinos estaban reservadas las masacres y la expulsión.

Tras la fundación del Estado Beguin alcanzó posiciones de poder político con su partido Herut (Libertad) y fue elegido miembro de la asamblea de Israel, el Knesset. En 1949 se convirtió en un poderoso líder conservador de la oposición; fue ministro sin cartera desde 1967 hasta 1970. En el año 1973 los partidos de oposición formaron el bloque Likud (Unidad), del que fue codirigente, y al ganar las en 1977 las elecciones, se convirtió en Primer Ministro.

En 1978, él junto al Gral. Anwar al Sadat (Presidente de Egipto) se les concedió ¡el Premio Nobel de la Paz!!! En 1981 logró una nueva victoria electoral y en 1982 le ordenó a Ari Sharon que invadiera el sur del Líbano. Yitzhak Shamir (Michael), años después se convirtió en ministro de Relaciones Exteriores de Israel de 1980 a 1986, y Primer Ministro desde 1983 hasta 1984 y desde 1986 hasta 1992. 


Durante los gobiernos de los Primeros Ministros Sharet y Beguin, los restos de los jefes de las organizaciones armadas clandestinas judías como Zeev Jabotinsky, Abraham Stern (Yair) y David Raziel, también fueron recibidos como héroes de Israel y enterrados con honores civiles  y militares en el cementerio del Monte Herlz de Jerusalén. 


(Continúa)

sábado, 26 de diciembre de 2015

IX

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte IX:

En 1936 C.O. Wingate fue enviado a  Palestina como capitán de  inteligencia militar. Los palestinos liderados por el Gran Mufti  Al Husseini habían comenzado una violenta campaña de disturbios y ataques contra los funcionarios del Mandato Británico y las comunidades judías. Algunos ataques fueron muy sangrientos, especialmente contra los judíos de Jerusalén.

Charles Orde Wingate nació en la India Británica, el 26 de febrero de 1903. De una familia cristiana muy religiosa, Wingate se convirtió en un defensor fanático del sionismo, aprendió rápidamente hebreo y creía que su primer deber humano y moral era ayudar al Yishuv a crear por las armas su propio estado. Luego de estudiar el comportamiento de las bandas agresoras se dedicó a entrenar a los miembros jóvenes y más destacados de la Haganá, quienes lo llamaron  “hayedid” que en hebreo significa “el amigo”; Wingate adoptó con orgullo a “hayedid” como su nombre de batalla.

Wingate puso en marcha un plan para crear pequeñas unidades móviles de voluntarios de élite. Un informe que presentó el 5 de junio de 1938, se tituló “El secreto de apreciación de las posibilidades de la noche por las fuerzas armadas de los movimientos de la Corona, con el objetivo de poner fin al terrorismo en el norte de Palestina”, en su escrito detalló estos conceptos:

“Sólo hay una manera de enfrentar y detener esta situación intolerable, convencer a los bandidos y depredadores que nosotros ahora disponemos de todas las posibilidades de destruir el estilo de funcionamiento que caracteriza a las bandas. Las unidades de los SNS (Especial Night Scuadrons) llevarán la ofensiva al enemigo, quitándole la iniciativa y producirá en su mente la creencia que las fuerzas del gobierno conocedoras del terreno se moverán en la noche y los combatirá sin piedad en los caminos, en los pueblos, en el descampado y en sus propios refugios”.

Las operaciones de los SNS durante la noche le darían las ventajas del shock y la sorpresa. Su fuerza estaría basada en las comunidades judías (especialmente en los Kibutz y no en las bases británicas). El plan de Wingate fue aprobado por Archibald Wavell, entonces comandante de las fuerzas británicas en Palestina, y ganó el soporte de la Agencia Judía  En junio de 1938 creó el cuartel central en Ein Jarod, se establecieron bases adicionales  en Hanita, Geva y  Hashachar Ayelet,  para ampliar el entrenamiento de los Escuadrones Especiales Nocturnos (SNS).

La Agencia Judía los asistía y pagaba sus salarios, también pagaba los sobornos a colaboradores árabes de información y de inteligencia. Una de las tareas clave de los SNS fue proteger el oleoducto de Irak  a Haifa  de los saboteadores árabes. Los SNS también allanaron pueblos fronterizos utilizados como bases por el Mufti. Las acciones de “hayedid” y sus soldados tuvieron mucho éxito en la lucha contra la guerrilla, las incursiones terroristas y los ataques contra los judíos. Además los kibutzim en 1938 fueron dotados de una torre de guardia o vigía hecha de madera rodeada por una valla también de madera, para protegerse de los ataques palestinos. 

Las torres fueron dotadas con un reflector, un equipo generador de electricidad y algunas armas. El arquitecto Sir Charles Tegart diseñó los fuertes en 1937 sobre la base de sus experiencias contra la insurgencia india. Los fuertes de Tegart también eran construidos con hormigón armado, sistemas de agua y electricidad que les permitan resistir un asedio de varios días. Este tipo de fuertes correspondían a los kibutz importantes o ubicados en zonas estratégicas. Decenas de estructuras defensivas fueron construidas según el mismo plan básico, a lo largo del llamado "muro de Tegart" en la frontera norte con el Líbano y Siria, y en las intersecciones de caminos vitales en el interior de Palestina. Muchos de ellos todavía se pueden ver hoy en Israel  y se siguen utilizando como estaciones de policía y los más grandes son cárceles.   

La empalizada fue perfeccionada con algunos muros de cemento unidos por alambrados que podían ser electrificados. El sistema estaba basado en la construcción rápida de moldes de madera prefabricados, que se llenaban de grava o arena y el cercado se hacía con alambre de púasLas mejoras en la fabricación de la pared y la torre básica se atribuyen a Shlomo Gur, miembro del kibutz Tel Amal.  

Durante la campaña de construcción “Torre y empalizada”, (Joma U'Migdal, en hebreo) se fundaron 57 nuevos kibutzim, la construcción básica  se realizaba en forma rápida, generalmente en el curso de una sola noche, sobre un terreno que podía ser comprado o directamente ocupado. El fundamento jurídico para hacerlo era una ley otomana en vigor durante el período del Mandato, que establecía que ningún edificio ilegal puede ser demolido si el techo se ha completado.

 Estos asentamientos, (en su mayoría kibutzim y moshavim) algunos contaban con escuadrones especiales nocturnos, (dependían de su ubicación), las granjas agrícolas colectivas se transformaron en lugares fortificados y sirvieron para fines de seguridad  y para la creación de regiones habitadas con población permanente, que más tarde ayudaría a determinar las líneas que modificaron el Plan de Partición fijado por la ONU.

En octubre de 1938 Wingate viajó a Londres. Allí mantuvo una reunión privada con el Ministro de Colonias Malcolm MacDonald para manifestarle su oposición a las conclusiones de la Comisión de Lord Woodhead, que sostenía la conveniencia de postergar las propuestas anteriores sobre partición de Palestina en un  Estado judío y otro Estado árabe. Cuando la noticia de la reunión se conoció en los círculos militares de Palestina decidieron deshacerse de Wingate. 

Hayedid” afirmó públicamente:

 “Los judíos son los mejores soldados… Si hubiera más funcionarios y oficiales británicos que compartieran mis puntos de vista, la rebelión árabe habría terminado hace años”.

El comandante militar de Palestina lo destituyó del mando por criticar a camaradas del ejército e intervenir en asuntos políticos. En mayo de 1939, fue trasladado a Gran Bretaña. Su pasaporte fue sellado con una nota que le prohibía regresar a Palestina. Wingate también es famoso por la creación de los Chindits. Los Chindits eran fuerzas especiales de comandos  aerotransportados para operar tras las líneas enemigas de los japoneses en Birmania. Wingate utilizó el nombre de un león mítico birmano, el “chinthe”. 

Las pruebas recogidas en El Cairo en noviembre de 1944 eran irrefutables. Los asesinos Eliahou Bet-Zouri y Eliahou Al Hakim no intentaron negar su culpabilidad, habían sido capturados casi “in fraganti”, confesaron ser los autores de los asesinatos de Moyne y de su chofer y manifestaron los motivos que los impulsaron. En el Leji dijeron que el ataque también estaba destinado a demostrar la eficacia de la resistencia armada y demostrar que los británicos no estaban a salvo en ningún lugar, siempre y cuando insistieran en quedarse en Palestina. Varios analistas del Foreing Office suponían que el asesinato buscó tener impacto en los árabes, sobre todo para estimular el nacionalismo egipcio. También se conectaba la muerte de Moyne con el asesinato del ex primer ministro egipcio Ahmed Maher, un pro-británico. 

Sin embargo, a pesar de las pruebas, en plena Cámara de los Comunes Lord Strabolgi, miembro de la comisión de trabajo del Parlamento y presidente de la “Liga para promover una Palestina judía”, luego de la exposición de Eden manifestó sus sospechas que los asesinos podían ser partidarios de Hitler.
"Mi mente me dice que es probable que Lord Moyne fue asesinado por agentes nazis".

En aquella época, cada vez que se cometía un crimen escandaloso en Palestina o en el Oriente Próximo, y no eran pocos, los sionistas intentaban alejarse de su autoría, recordemos algunos ejemplos.

El asesinato de Haan.

La Haganá llevó a cabo el asesinato del poeta judío y activista anti sionista de origen holandés Jacob Israël de Haan, el crimen se realizó en Jerusalén el 30 de junio de 1924, el autor fue Avraham Tehomi, quien luego acabaría siendo expulsado de la Haganá porqué dijeron que Tehomi  habría actuado a título personal.

En realidad, la expulsión de Avraham Tehomi alias “Gideon”, uno de los hombres de acción más distinguido por los comandantes de la Haganá, se debió a que Jabotinsky lo había designado jefe de operaciones del grupo armado de ultraderecha Irgún o Etzel, nombramiento que él aceptó. Tiempo después volvió a las filas de la Haganá con la finalidad de cambiar su política desde adentro de la organización armada.

Este asesinato de los sionistas no pudo ser atribuido a agentes nazis, porque en 1923 Hitler estaba preso por el “Putsch de Múnich”, y recibió una condena de cinco años de prisión, aunque fue liberado nueve meses después del juicio, en 1924.

En una entrevista realizada por el periodista Shlomo Nakdimon en Hong Kong, en 1983, Tehomi admitió su participación, "Hice lo que la Haganá decidió que se debía hacer. Y nada fue hecho sin la orden de Yitzhak Ben Zvi. No me arrepiento, porque Haan quería destruir la idea del Sionismo".

La Haganá practicó durante años el apaleamiento, secuestro, muerte y desaparición de aquellos judíos no sionistas que comerciaban con palestinos o tenían actitudes de reiterada rebeldía a las normas dictadas por la Agencia Judía. Estos delitos nunca fueron reconocidos, y hasta en la actualidad son ocultados. 

El asesinato de Arlosoroff.

En la noche del 16 de junio de 1933, fue asesinado en la costa marítima de Tel Aviv  Haim Arlosoroff quién estaba paseando junto a su esposa,  cuando dos hombres jóvenes se le acercaron, uno sacó un revólver y le disparó de inmediato. 

Arlosoroff  era el Secretario Político de la Agencia Judía, un brillante economista y gran diplomático, muy amigo de Gurion y Weizmann. Gurion lo envió a Berlín para negociar con el gobierno nazi la posibilidad de aumentar la emigración de judíos y productos de infraestructura de Alemania a Palestina. Arlosoroff propuso a los alemanes la creación de un "banco de emigración" para que las fortunas de los judíos ricos se administraran de común acuerdo conforme los judíos alemanes llegaban a Palestina y los productos se vendieran, la propuesta después se llamó el “Acuerdo Havara”.

El día anterior al asesinato, un periódico del sionismo revisionista en Palestina había lanzado un duro ataque contra Arlosoroff, redactado por Abraham Stavsky  un seguidor de Jabotinsky.  “El pueblo judío siempre ha sabido cómo tratar a aquellos que han vendido el honor de su nación y su Tora, y hoy sabrá también cómo reaccionar ante este hecho vergonzoso.” La policía tuvo pocas dificultades para identificar a los asesinos, todos eran sionistas revisionistas. Stavsky fue acusado de instigador y los autores del crimen  fueron Aba Achimeir y Zvi Rosenblatt.

La defensa recurrió a tácticas desopilantes: Sostuvo que el  asesino era un delincuente árabe, que estaba encarcelado por otro homicidio, y había confesado que asesinó a Arlosoroff, porque quería violar a su mujer. Una falsedad absoluta.
También dijeron que el responsable de la muerte sería en realidad Joseph Goebbels, quién envió a sus agentes a matar a Arlosoroff porqué en su temprana juventud había sido novio de Magda Goebbels.

 Aba Achimeir era el más complicado, los investigadores entendían que era quién disparó el tiro fatal, mientras que Zvi Rosenblatt  sostenía una linterna, todos los acusados recuperaron con mayor o menor rapidez su libertad. El crimen quedó impune. A pesar de las evidencias, hasta el día de hoy los sionistas revisionistas niegan que hayan tenido algo que ver con este asesinato.

El atentado al SS Patria.

El “SS Patria”, era un buque de fabricación francesa de 11.885 toneladas, contratado varias veces por los sionistas revisionistas de Betar para trasladar judíos europeos que escapaban de los nazis. El SS Patria naufragó el 25 de noviembre de 1940 en el puerto de Haifa, matando a 267 personas e hiriendo a 172.  El barco se hundió en menos de 16 minutos a causa de una explosión supuestamente interna, atrapando a muchas personas en la bodega. El Patria era un barco mediano, relativamente moderno, adecuado para transportar personas  y que navegaba perfectamente bien, no se parecía en absoluto a los vetustos navíos que alquilaba la Haganá para trasladar ilegalmente a refugiados.                                             
En el momento del desastre, el SS Patria estaba llevando a 1.800 judíos que escaparon de la Europa ocupada por los nazis y las autoridades británicas los estaban deportando a la isla Mauricio porque la Agencia Judía no había solicitado los permisos de entrada, esta era una operación de sus rivales, los revisionistas. La Agencia Judía naturalmente se opuso a la deportación, trató de negociar el ingreso de los refugiados y demorar todo el tiempo posible antes que fueran deportados, con tal finalidad la Agencia había llamado a periodistas del Reino Unido y de EEUU para que documentaran y difundieran en sus medios la cruel insensibilidad de los británicos. Ante las presiones y la enorme cantidad de solicitudes enviadas desde todo el mundo las autoridades británicas permitieron a los supervivientes del Patria ingresar en Palestina exclusivamente  por motivos humanitarios. 

¿Quién fue el responsable? Parecía que nadie lo sabía, los ingleses sospecharon de una operación del Irgún porqué descartaban que lo hubiera hecho la Haganá. Sabían que el Leji no tenía comandos para operar en el agua. ¿Cuál era la verdadera razón del hundimiento, una explosión accidental, la introducción o colocación de una bomba? Nadie era capaz de dar una explicación cierta, los rumores y versiones que circulaban eran muchos.

Algunos acusaban directamente a los británicos, al Irgún, a la fatalidad, otros sostenían que los mismos deportados, presos de la desesperación, habían sido quienes hundieron al Patria, esta versión contó con el apoyo de Arthur Koestler, lo dice enPalestina 1917, Promesa y Cumplimiento” libro publicado en 1949. 
Otra versión que sólo se repetía en voz baja y ante amigos, decía que la decisión de poner una bomba en el barco había sido tomada por una facción extremista de la Haganá, vulnerando el procedimiento normal que se sigue en este tipo de operaciones. 

La potencia explosiva de la bomba fue mal calculada y causó daños en el Patria que no habían sido previstos, los autores sólo querían desactivar la nave para evitar que salga del puerto de Haifa. Decían, que esta infortunada acción causó graves discusiones internas en la Agencia Judía. Durante muchos años la verdadera causa de la tragedia del SS Patria quedó en el misterio y al poco tiempo nadie la recordaba, porqué los que sabían preferían que este hecho estuviera olvidado.

En 1957 un veterano luchador sionista llamado Munya Meir Mardor,  reconoció ser la persona que colocó la bomba en el casco del SS Patria y publicó un libro sobre su trayectoria como combatiente de la Haganá. Mardor lo hizo público en un libro editado en Israel, titulado “Shelihut Alumah: Pirkei Mivtsaim Meyuhadim Be-Maarkhot Ha-Haganah”, y fue citado en un folleto de la Comunidad Judía de Publicaciones, el Jews Weekly de San Francisco del 14 de diciembre de 2001. 

Munya Meir Mardor reafirmó su actuación en 1970 en un artículo  titulado  "La muerte en 1940 de 260 judíos por la explosión de un buque”. En este trabajo reitera que la acción fue ordenada por los mandos de la Haganá, ellos fueron los que entregaron  la bomba, él la adoso en el casco del Patria, en el lugar que le habían indicado y la activó. 

Ofer Dalia en 1990 confirmó la versión de Mardor en su libro “Escapar             del Holocausto: la inmigración ilegal a la Tierra de Israel, desde 1939 hasta 1944”. Oxford, Oxford University Press. p. 35. Rudolf Hirsch, un escritor alemán de origen judío que emigró a Palestina en 1939 y allí fue un estrecho colaborador de Arnold Zweig,  publicó una novela sobre este desastre, titulada “Patria-Israel” en la que se refiere con todo detalle a la participación de Mardor.
 Años después, Dominique Lapierre y Larry Collins en la página 295 del libro “Oh, Jerusalén” Plaza & Janes SA Editores, Colección Jet. dicen: “…en un gran hotel de Roma, los responsables de la Haganá decidieron hundir al navío in situ, (aclaración: se refieren al hundimiento del barco “Nino”). La dirección de la operación fue confiada a Munya Mardor, uno de los agentes más audaces de la organización judía”.

Para esta nueva operación, hundir mediante cargas explosivas a un barco de cabotaje, que llevaba diez mil fusiles y ocho millones de cartuchos para el Capitán árabe Abdul Aziz Kerin, la Haganá eligió a Munya M. Mardor, un especialista en acciones de este tipo, para comandar y realizar con tres buzos tácticos la misión. El sábado 10 de abril de 1948 a las 4 de la mañana, en el puerto de Bari, Mardor envió a doce metros por debajo de la superficie del agua italiana los fusiles y municiones del Capitán Kerin.

(Continuará)