domingo, 11 de septiembre de 2016

XVIII - Final

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.

Alec Mendoza

Parte XVIII


El 31 de octubre Avigad recibió a Bet Zuri en la Estación de trenes, no viajó solo, lo acompañó Sarikah Levi (Shulamit), aparentando ser una pareja, Shulamit un año más tarde se casó con Shamir y con él tuvieron dos hijos Yair y Gilada. 

Avigad le informó de las tareas cumplidas por Eliahu Jakim y de sus notables cualidades personales, y le brindó una serie de datos importantes recogidos por la célula del Leji en El Cairo, sus agentes sabían que una o dos veces por semana Moyne jugaba al golf con sus amigos en el Sporting Club Gezira y en esos días las medidas de seguridad eran pocas y vulnerables. Los topos podían disponer de esa información vital con una anticipación que oscilaba entre las 48 y 24 horas, a veces las partidas de golf se cancelaban sin previo aviso.

Le entregó una cartilla de identidad militar a nombre de Chaim Saltzmann, la documentación que los dos Eliahus recibieron no era falsificada, pertenecían a dos soldados recientemente  fallecidos. Avigad lo acompañó hasta la entrada del bar. Exactamente a las 7 pm Eliahu Bet Zuri se instaló en la barra del bar que se le había indicado. Tomó una botella de vino francés y la compró, momentos después un joven se sentó a su lado y le ofreció un cigarrillo.

Bet Zuri miró a su desconocido interlocutor y dijo: “Gracias, mi nombre es Zubulun”, Jakim respondió: “Es un placer, yo soy Ezekiel”. Conversaron sobre las comidas árabes y los atractivos de la ciudad mientras consumían un plato de Kabab con hummus picante para acompañar la bebida. Luego se retiraron caminando hasta la casa de seguridad, la que estaba cerca del bar lo que les permitió observar la activa vida del popular barrio cairota en el que residían.

A la mañana siguiente desayunaron, alquilaron bicicletas y fueron a reconocer la zona dónde estaban ubicadas las oficinas de Lord Moyne, era el edificio Pilares Grises de tres pisos que se encontraba en el número 10 de la calle Tolombat en el barrio Garden City, estaba protegido por una fuerte custodia militar. El puente “Abou el Ela” se hallaba muy distante de Pilares Grises, posiblemente a más de 15 minutos en automóvil, un recurso que Shamir había prohibido utilizar. 

Durante varias tardes caminaron por la calle Hassam Sabry, observaron cuidadosamente a la Villa N° 6, su arboleda y entorno, continuaron hasta la entrada del Club donde Moyne jugaba al Golf, un empleado les permitió el ingreso para que los dos “turistas” visitaran los campos y el Club House.  

Advirtieron que había muchos deportistas, el link de golf estaba al final del predio frente a un imponente castillo de estilo normando. Había una discreta vigilancia, gran cantidad de personal de servicio con saco blanco de lino egipcio que servía bebidas con sándwiches, y también observaron a muchos jardineros que cuidaban las flores y el Green de golf.
En la casa de seguridad los dos Eliahus analizaron toda la información disponible, luego, asumiendo su papel de jefe, Bet Zuri le dijo a Jakim:

 “He decidido que lo haremos de día, en el jardín de recepción de la Villa, justo cuando Moyne regrese para almorzar y haya programado jugar al golf en la tarde, es cuando generalmente llega a su casa sin custodia. Tú te ubicaras entre los arbustos que están a la izquierda del camino de entrada y cuando Moyne baje del automóvil serás quién lo ejecute. Yo estaré a la derecha del coche amenazando al conductor, si algo falla te reemplazaré en matar al inglés”. La operación debe realizarse en 8 o 10 segundos y escapar aprovechando la sorpresa.

Bet Zuri explicó que la misión era imposible de realizar “en el edificio de oficinas por la presencia de soldados evidentemente preparados para rechazar cualquier ataque, de allí es seguro que no salimos vivos. Y al Gezira Sporting Club lo descarto por dos razones: la cantidad de gente que se desplaza por los campos es un gran inconveniente para nosotros y la puerta de entrada al Club también es la puerta de salida, podemos quedar encerrados en una verdadera trampa”. Gerold Frank, opera citada.

Jakim manifestó que compartía el plan, pero todavía faltaba analizar y decidir dos aspectos, ellos eran: “1) ¿Cómo saber con certeza si la custodia estará presente o no lo estará? y después de ejecutar al inglés, 2) ¿Cómo llegar caminando desde el barrio Zamalek al puente?, el tiempo que demanda es demasiado extenso con muchas posibilidades de ser vistos, detectados y apresados”.

Bet Zuri le respondió que el primer aspecto dependía del trabajo de inteligencia de la gente de Avigad. Sobre la segunda cuestión aún no tenía una decisión tomada, entonces, la respuesta correcta la dio Jakim: “lo indicado será que utilicemos bicicletas, como lo hemos hecho en estas jornadas, comprobamos que las alquilan sin pedir documentos y además no hay que llenar papel alguno, no dejamos ningún rastro”. Seguidamente quemaron las fotos, notas y planos.

Avigad los citó para almorzar en el Club Judío y cuando saboreaban  los postres de exquisitos rugelach les dijo en voz baja: “Seguramente hoy es la última ocasión que estaremos juntos en El Cairo. La operación se realizará mañana, 6 de noviembre en las horas, lugares y funciones fijadas por Bet Zuri. Leji estará junto a ustedes hasta que regresen en 24 horas por tren a Eretz Israel”.Beverly Taylor: “We were never Young”, the true story of drama historical. Brooklyn, New York 2009.

El asesinato del Ministro, la persecución, detención, apresamiento y el juicio basado en cuatro cargos, más la condena de los Eliahus fueron relatados con detalle en entregas anteriores. 

Basta recordar que la sentencia se llevó a cabo el 23 de marzo de 1945 en la prisión de Bab al Khalk de El Cairo. Los dos asesinos se dirigieron caminando tranquilamente a su ejecución cantando el Hatikva, el himno nacional judío. 

Yitzhak Shamir, “Summing Up: An Autobiography”.Edit.  Diane Pub Co (october 1994)

Los británicos colaboraron activamente con la investigación de la policía egipcia, presionaron para un juicio en un tribunal militar y promovieron la pena de muerte para ambos acusados. 

Con resultados mínimos trataron de impedir que los acusados ​​hablaran en la corte, temiendo el efecto que esas declaraciones tendrían en la opinión pública egipcia. Muchos nacionalistas egipcios de tendencia republicana vieron a los asesinos como patriotas que luchaban contra el imperialismo británico y organizaron algunas manifestaciones estudiantiles de solidaridad.                                            
                    
Algunas conclusiones del asesinato

1) Se pudo mantener el secreto sobre esta compleja operación. Los escasos y confusos datos obtenidos por el Shai de la Agencia Judía y los servicios  de seguridad británicos fueron insuficientes para abortar o perjudicar la misión. El plan privilegiaba el logro antes que la seguridad, pero la misión de ninguna manera podía ser considerada  como una “operación suicida”.


2) El objetivo se logró, Lord Moyne fue muerto por Jakim con tres disparos para asegurar su muerte y lo hizo en los tiempos fijados. Bet Zuri estaba en acción por si algo fallaba, listo para cubrir y sustituir a Jakim. (Primer cargo veraz de la fiscalía).


3) Las tareas de inteligencia y logística coordinadas por Avigad fueron impecables. El 6 de noviembre de 1944 Lord Moyne llegó a su Villa para almorzar sin ninguna custodia militar, tal como había sido planeado, los informantes no fallaron.


4) Los jóvenes combatientes fueron bien elegidos, demostraron tener un compromiso total con la misión y el ideario del Leji. Rechazaron la cobarde estrategia defensiva que les propuso el Dr. Asher Levitsky, porque para salvarlos de la muerte le quitaba a la misión el sentido político e idealista de redención hebrea que la misma tenía.

Levitsky les dijo: “Hay una sola posibilidad jurídica para que ustedes puedan salvarse. Deben confesar que ahora comprenden que actuaron bajo una locura temporaria producto del horror e injusto sufrimiento del pueblo judío en Europa. Deben explicarle al Jurado que una secta de fanáticos que opera en Palestina desde hace mucho tiempo (la banda de Stern) los captó cuando ustedes apenas tenían 15 años y los orientó pésimamente aprovechándose de las naturales rebeldías de la adolescencia para diferenciarse de sus familias conservadoras.

Con el exagerado pretexto de que las puertas de Palestina se habían cerrado para los judíos, los violentos les inculcaron deseos de venganza, resentimiento y odio hacia el gobierno del Reino Unido. Insistan en que se arrepienten de todo lo realizado porque fue hecho bajo un estado de confusión racional y gran stress emocional, soliciten perdón para poder reconstruir sus todavía muy jóvenes vidas. Nunca critiquen al gobierno de su Majestad.

Después de la confesión yo solicitaré la aplicación de una vieja ley Turca que está vigente en Egipto que suspende la aplicación de la pena de muerte por crímenes cometidos bajo estados de gran emoción violenta porque los impulsos impiden la comprensión de la criminalidad de las acciones. Este asunto es vital para que Jakim no sea colgado. El caso de Bet Zuri lo presentaré bajo el marco de una legítima defensa ante la valiente reacción del chofer Fuller”.

Beverly Taylor: “We were never Young”, the true story of drama historical. Brooklyn, New York 2009. También hubo una serie en la televisión israelí en 1996.

La conducta de ambos sicarios durante todo el juicio fue tan valerosa como emotiva y eficaz, expresaron con gran habilidad una denuncia contra la injusta política del Reino Unido en Palestina, obtuvieron una enorme difusión mundial y una sensible publicidad para la derecha sionista, a esto se dedicó la parte más importante de los periodistas de los medios norteamericanos y británicos que ocupaban gran parte de la Sala de Audiencia del juicio. 

"No estamos luchando por la Declaración Balfour, ni estamos luchando por un hogar nacional permitido por el mandato o no permitido por el mandato; estos extremos no nos interesan ", dijo Bet Zuri en su discurso. "Estamos luchando por un principio fundamental: ¡La Libertad!  Queremos que nuestra Tierra de Israel sea libre e independiente".

"La propaganda británica  acostumbró al mundo a ver la cuestión de la tierra de Israel como un conflicto entre árabes y judíos, mientras que los británicos son los jueces y árbitros. Pero esto es incorrecto. Totalmente incorrecto! La cuestión de la tierra de Israel es un conflicto entre los hijos hebreos de la tierra, que somos sus propietarios y un gobierno que es totalmente extraño a nuestra tierra, el gobierno británico”. 

http://lehi.org.il/?p=3351, Historia del LEJI, Moyne.

5)  La reacción del chofer Lance Corporal Fuller fue una situación imprevisible. A pesar de recibir la orden de: “quédate quieto que nada te va a pasar” el chofer irrazonablemente se abalanzó sobre Bet Zuri para arrancarle su arma, esto obligó a Zubulun a dispararle, lamentablemente el balazo le provocó a Fuller una muerte instantánea. (Primer cargo falso del Fiscal: afirmó que se disparó con intención de matar al chofer Fuller y si fuera necesario a las otras dos personas que estaban en el asiento trasero del automóvil, la señorita Osmond y el capitán Onslow. 

Esta acusación de la fiscalía no se corresponde con la verdad de los hechos y órdenes dadas por Shamir.                                                                                         

Emmanuel Katz: “Leji Fighters For the Freedom of Israel” edit. Yair Publishers, Tel Aviv 1987.
                                                                                                  

6) La aparición en la escena del crimen del inspector de la Policía de Tránsito egipcia Amin Abdullah conduciendo una potente motocicleta  fue un acontecimiento absolutamente casual. Abdullah tomó un camino que casi nunca utilizaba, oyó unos tiros y vio a dos jóvenes que escapaban en bicicletas del jardín de la casa de Moyne. Él no estaba cumpliendo ninguna labor relacionada con los hechos relatados, pero su conducta persecutoria fue el elemento determinante que causó el apresamiento de Bet Zuri y Jakim.

El tiroteo ocurrido sobre el puente no fue para matar a Abdullah, los disparos fueron dirigidos al aire, el propósito fallido era alejar a la gente que transitaba por el “Abou el Ela Bridge”, conocido también como el puente “Boulac” para abrir un corredor de escape. Un grupo de personas exaltadas los inmovilizaron con la intención de lincharlos, la actuación de las fuerzas policiales lo impidió. 

Además esta circunstancia fortuita fue la que impidió que Bet Zuri y Jakim se suicidaran antes de caer prisioneros, decisión que sí estaba prevista. 

Bet Zuri no apuntó ni disparó con intención de matar al policía Amin Abdullah ni a otros ciudadanos egipcios que estaban en el puente. (Segundo cargo falso de la fiscalía). Gerold Frank: “La Escritura”, subtitulado (Asesinato en el Cairo durante la Segunda Guerra Mundial), de la editorial  Simon & Schuster 1963.


7) Evidentemente, ingresaron al territorio egipcio ilegalmente con la intención de matar a Lord Moyne y tuvieron la colaboración de una organización terrorista extranjera. (Segundo cargo veraz del Fiscal).


8) La campaña internacional que encabezaban Arturo Toscanini y Eleanor Roosevelt para solicitarle al Reino Unido que los jóvenes asesinos no fueran condenados a la pena de muerte había logrado una gran adhesión en muchos países, especialmente en los EEUU y en el Reino Unido. La posición británica era cuestionada mundialmente y en Whitehall había presiones para que se modificara la postura dura de los militares y de los  amigos de Moyne. El lobby judío en Londres estaba a punto de lograr modificar la pena fijada en la sentencia.


9) Pero, otro hecho no previsible ocurrió, el 24 de febrero de 1945 fue asesinado en pleno recinto del Congreso el  primer ministro egipcio Ahmed Maher Pasha, un político muy pro-británico.                                                                                               
El rey Farouk acusó a los Hermanos Musulmanes que luchaban para anular la influencia y presencia inglesa en Egipto ser los autores ideológicos del crimen.

No olvidemos que varios analistas del Foreing Office suponían que el asesinato de Lord Moyne buscó tener impacto en los árabes, sobre todo para estimular el nacionalismo egipcio. 

El gobierno del Reino Unido y las autoridades británicas en Palestina pensaron que podían estar frente a una conspiración de vastos alcances, incluso llegaron a suponer que los asesinatos de Lord Moyne y de Ahmed Maher Pasha podían formar parte de un mismo plan.

Esto los decidió a despreciar los esfuerzos internacionales solicitando cambios en la sentencia y los innumerables rogatorios de perdón provenientes especialmente de los EEUU. Londres tenía ahora una “razón de estado” que le exigía al Imperio Británico sancionar con la pena máxima a los culpables de estos asesinatos. 

El 23 de marzo de 1945 los dos Eliahus fueron ajusticiados, exactamente un mes después de la muerte del Primer Ministro de Egipto y a 135 días del asesinato de Lord Moyne.


10) Hubo una última sorpresa: el estudio balístico de los proyectiles extraídos del cuerpo de Lord Moyne indicaron que habían sido disparados por el mismo revolver que se había utilizado para matar a Haim Arlosoroff (Secretario Político de la Agencia Judía), en la noche del 16 de junio de 1933 en las playas de Tel Aviv. 

En efecto, el Superintendente de Seguridad y experto en balística de Palestina F.W. Bird el 8 de noviembre de 1944 voló hacia El Cairo para analizar el arma y las balas que causaron la muerte de Moyne. 

Bird recuerda que en Palestina había estudiado y comparado la bala de la evidencia Arlosoroff con balas y armas capturadas por la policía a terroristas árabes y judíos y lo hizo cientos de veces en Palestina, “todos los resultados fueron negativos”.

En El Cairo le entregaron a Bird las tres balas que estaban en el cuerpo de Moyne y el revólver utilizado por Eliahu Jakim, era un arma marca “Nagant” de fabricación soviética. Bird pudo comprobar científicamente que los rastros de trazabilidad de los proyectiles que impactaron a Moyne eran similares a los rastros existentes en la bala “Arlosoroff”. El caño del Nagant tenía un rayado que se denomina ánima, y dejó esas marcas únicas y siempre iguales en los plomos disparados. Este detalle permite saber si las balas fueron disparadas por la misma arma. 

Posteriormente, se comprobó que el revólver Nagant había sido utilizado en no menos de siete asesinatos políticos previos: el de dos árabes, cuatro policías británicos y el asesinato de Arlosoroff. 

Hasta el día de hoy los sionistas revisionistas que gobiernan Israel continúan negando ser los autores de aquel asesinato. El rey Farouk para no perder la costumbre se quedó con el Nagant.

Publicado en el Jewish Journal del 10 de agosto de 1973, con el título: “La Ruta del Arma Asesina de 1933 hacia el Escuadrón de la Muerte del Grupo Stern”  Bird también había hecho afirmaciones similares en una carta de lectores  al Rand Daily Mail, en julio de 1973, aclarando que: “No di testimonio de la conexión Arlosoroff en el momento del juicio a los dos asesinos de Lord Moyne ya que la cadena de evidencia de aquel caso había sido rota durante los once años transcurridos.” 

Véase Lenni Brenner: “51 Documentos, sobre la colaboración de los dirigentes sionistas con los nazis” Editorial Canaán, Buenos Aires 2011, p. 206.

Dice que: 

De la Defensiva a la Ofensiva    

El asesinato de Moyne y el juicio de los Eliahus plantearon la cuestión de la tierra de Israel y del sionismo combatiente en el centro de la atención mundial.
Muchas colectividades judías en la diáspora se llenaron de orgullo por la acción de estos jóvenes. También inspiró a los judíos de Egipto a colaborar con los republicanos nativos contra el imperio de la Gran Bretaña en el Oriente Próximo. Causó un gran impacto y simpatía en el gobierno soviético, Moscú, comenzó a expresar la idea que había nacido un "nuevo sionismo", que deseaba la retirada británica de Palestina. En los Estados Unidos despertó renovadas muestras apoyo, no solo en los judíos revisionistas, y el gobierno proyectó su mirada sobre las reservas de petróleo y posiciones estratégicas que se encuentran entre el Golfo de Suez y el Golfo Pérsico. 


Aquí cerramos el relato la muerte de Lord Moyne y sus jóvenes asesinos, lo hacemos repitiendo palabras de Gerold Frank. 

“Uno tenía 17 años y el otro recién había cumplido 22, fueron los jóvenes que entrenó la Banda Stern (Leji). Su audaz y terrible obra sacudió al Imperio Británico, y todavía da forma a un conflicto de nuestro tiempo. Esta es la corta historia de esos dos chicos, y de aquel hecho. Es una historia de idealismo y de terror, de conspiración y suspenso. Es una historia que nunca se olvidará”.

  “La Escritura”, subtitulado (Asesinato en el Cairo durante la Segunda Guerra Mundial), de la editorial  Simon & Schuster (1963).

Final del tema Lord Moyne.


martes, 5 de julio de 2016

XVII


Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.

Alec Mendoza

Parte XVII

La trama secreta del asesinato.


En Jerusalén, durante los últimos días del mes de agosto de 1944, Yitzhak Shamir (alias Michael, alias Rabbí Shamir) e Israel Scheib (alias Eldad) discutieron la conveniencia para los “Luchadores por la Libertad de Israel” (Leji) de asesinar a Lord Moyne, nuevo Ministro Británico Residente en El Cairo, (en árabe Al-Qāhira “la fuerte” o “La victoriosa”), una antigua idea del fallecido Abraham Stern. Colin Shindler: “El ascenso de la derecha israelí, de Odessa a Hebron. Cambridge University Press, 2015

Ambos acordaron que era un objetivo muy importante para la organización y que valía la pena intentarlo. Sostuvieron que era vital mantener un absoluto secreto sobre esta operación para impedir que se filtrara información a los ingleses y obligara a abortar la misión, hecho que había ocurrido en varias oportunidades.

Por ejemplo, un año antes la Hagana propuso al Irgun y al Leji conformar una entidad militar no alineada con ningún partido político para realizar ciertas operaciones de manera conjunta. Formaron un cuerpo de combate, con el nombre de עם לוחם (Nación Combatiente), la primera acción decidida era secuestrar al odiado Alto Comisionado británico en Palestina, Sir Harold McMichael para deportarlo a ChipreHaganá por orden de la Agencia Judía (temerosa de la respuesta británica), advirtió a los ingleses y se frustraron las acciones conjuntas antes de intentar comenzarlas.

En junio de 1944, Shamir ya le había ordenado a Binyamin Gafner, el enlace encubierto de Leji en el ejército británico en Egipto a obtener información completa sobre Moyne. Véase http://lehi.org.il/wp-content/themes/river-child/assets/images/logoene.png
En pocos días de intenso trabajo Michael y Eldad disponían de información detallada de las costumbres y movimientos del nuevo Ministro Residente, así como de las medidas de protección y las lagunas que el sistema de seguridad del Ministro tenía. Shamir activó una célula de la organización que operaba desde el edificio del “Club Judío” de El Cairo. Seguidamente enviaron a El Cairo a Yosef Sitner para continuar el trabajo. Véase http://lehi.org.il/?p=3351, Historia de LEJI. “De la defensiva a la ofensiva”. 
La inteligencia y logística de la misión estará coordinada por un hombre de total confianza de Leji, cuyo nombre de guerra para la ocasión será “Avigad”. Ver: Beverly Taylor: “We were never Young”, Brooklyn, New York 2009.

Acordaron que la acción 1) Debía ser realizada por dos combatientes, si uno fallaba había otro para ejecutar al blanco. 2) Ambos debían estar totalmente comprometidos con el ideario del Leji. 3) Capacitados para matar en pocos segundos exclusivamente a Moyne mediante disparos de revólver. 3) Escapar sin utilizar coches, confundirse rápidamente con los numerosos pobladores que cruzaban el puente “Abou el Ela” y refugiarse en la casa de seguridad. 4) Veinticuatro horas después estarían de regreso mediante ferrocarril en Palestina. Nachman Ben-Yehuda,  (1993). “Political Assassinations by Jews: A Rhetorical Device for Justice”. Albany, NY: SUNY Press.

El esquema básico del plan privilegiaba el logro antes que la seguridad, pero demostraba que la misión estaba planeada con sumo detalle, no era una “operación suicida” (después de realizada así fue calificada por los británicos y la Agencia Judía). Los sicarios debían saber que si algo no salía de acuerdo al plan, no debían ser detenidos por el MI5 o la policía egipcia, porqué seguramente serían torturados y muertos.
El escape era complejo pero posible porque contaría con apoyo humano, información precisa y recursos materiales suficientes.

Se discutió detenidamente quienes serían los sicarios, estuvieron de acuerdo que debían ser dos muchachos jóvenes, no mayores de 24 años, probados por el Leji en algunas operaciones, y debían ser desconocidos por los británicos y la Agencia Judía.

Shamir y Eldad acordaron que Eliahu Bet Zuri sería el responsable de la misión. Shamir conocía a Bet Zuri desde 1938, cuando Eliahu tenía 16 años y cumpliendo órdenes de Stern asaltaron un puesto de la Organización Sionista Mundial, para la recaudación de donaciones de los judíos extranjeros que llegaban o partían de Tel Aviv. Zev Golan: “Stern, the man and his gang”, Yair punlishers, Tel Aviv

Eliahu Bet Zuri había sido detenido años antes por los británicos y llevado a la cárcel de Latrun. El CID, y el MI5 suponían que había muerto, tampoco figuraba en los listados de sospechosos elaborado por la Agencia Judía, fuera del Leji, Bet Zuri sólo era conocido por Beguin y su Alto Mando, sabían que el Irgun jamás lo delataría.

El 8 de agosto Bet Zuri (alias Zubulun) había participado en el último intento de asesinar al Alto Comisionado y todo indicaba él hirió a MacMichael en medio de un tiroteo que costó varias vidas entre los numerosos custodios de británico y personal atacante. Nachman Ben Yehuda,  opera citada.
Luego de varias discusiones Shamir aceptó que un joven de 18 años de edad llamado Eliahu Jakim, al que Eldad recomendaba por su valentía, condiciones personales y devoción por el ideario violento de Stern. El tema central de debate fue que Eliahu Jakim provenía de una numerosa familia de Haifa, gente de fortuna y conocidos seguidores de Weizmann y Ben Gurión.
Eldad entendía que su familia, posición económica, social y política era la gran ventaja, los ingleses y la Agencia no podían tener sospechas sobre él; desde hacía un año estuvo probando a Eliahu Jakim en debates sobre el sionismo, pegatinas nocturnas de carteles, contrabando de armas y guarda de granadas.

Eliahu Jakim (alias Ezekiel) era un experto tirador con fusiles, pero se consideró que debía recibir entrenamiento especial en el manejo del revólver y practicar tiro con esa arma, Yeshua Cohen, el especialista en armamento y explosivos del Leji se ocupará de estas tareas, luego de superar este test, Shamir conversaría con él para darle las últimas instrucciones.

Jakim llegó a El Cairo el 10 de octubre de 1944 vistiendo uniforme del ejército británico de la Brigada Judía y se dirigió al “Club Judío” a la 7 pm tal como le habían indicado. Se sentó en un sillón del hall de recepción, mirando hacia la entrada del edificio.
Esperaba la llegada de un hombre alto que en el bolsillo izquierdo de su saco llevaría unos papeles de color amarillo, cuando eso ocurrió, el recién llegado sin reparar en nadie se dirigió a la barra del bar. Jakim lo siguió, se sentó a su lado y le dijo: “Hola, soy Ezekiel, ¿quiere usted un cigarrillo?” La respuesta fue agradecer el ofrecimiento, tomar y encender el cigarrillo. Se presentó como “Avigad” e invitó a Jakim con un trago. Beverly Taylor: “We were never Young”, Brooklyn, New York 2009.

Salieron del Club y conversaron caminando. Avigad le comentó que lo primero que debía hacer era encontrarse con el “maestro Sadovsky” una verdadera enciclopedia de la geografía de El Cairo, conocía los barrios, calles, avenidas, puentes y edificios emblemáticos de la ciudad.

Le informó a Jakim que ahora tenía una nueva identidad para las autoridades de Egipto se llamaba Moshe Cohen Yitzhak, nacido en 1926 en Jerusalén y le entregó la cartilla militar de documentación. Avigad le recordó que para los camaradas del Leji en El Cairo él era solamente conocido como Ezekiel.

Durante la charla en más de una ocasión Avigad mencionó la palabra “misión”, entonces, Jakim le preguntó cuál era la misión a cumplir ya que él desconocía el objetivo de su presencia en Egipto.
La respuesta fue directa:”El Alto Mando de Leji te eligió para matar a uno de los máximos enemigos del pueblo judío, el Ministro Residente, Mr. Moyne”. Beverly Taylor, opera citada.
Avigad le informó a Jakim que tendrá un compañero, quién será el responsable de la operación por su experiencia en combate, conocimiento de El Cairo y de todo el plan de Shamir, le aclaró que aún no se había fijado la fecha exacta para la ejecución de Moyne.

El responsable de la misión llegará en los próximos 10 días, su nombre clave es “Zubulun” y se encontrará con Jakim a las 7 pm en un bar de bebidas y comidas de la ciudad que conocerá oportunamente.

Recibió las llaves de una casa de seguridad ubicada en un típico y populoso barrio árabe, el apartamento tenía una habitación, baño y cocina, la cocina nunca debía utilizarse. Había un armario que contenía ropas sport para cambiarse, el uniforme inglés se vestiría únicamente el día de llegada y el día de la partida hacia Palestina.


El austero mobiliario consistía en dos colchones, una mesa chica de bar, dos sillas, una lámpara con un foco eléctrico y un cenicero. El armario contenía la ropa, un bolso con dos revólveres cargados y un sobre grande con varias fotografías recientes de Lord Moyne y de los dos coches que utilizaba. Un segundo sobre de color madera contenía dinero para desayunar, consumir una comida por día y adquirir algunos objetos necesarios, el dinero estaba calculado para unas 20 jornadas. Si surgían gastos no previstos Avigad se ocuparía de solucionar ese tipo de problemas.

Yitzhak Shamir e Israel Scheib en sus escritos, declaraciones y memorias no dieron a conocer la verdadera identidad de “Avigad”, sin dudas se trataba de un probado miembro del Leji en inteligencia, debía organizar la logística y los contactos personales para lograr el objetivo de la misión, algunos analistas y estudiosos de la guerrilla judía consideran que Yaacov Levstrin (Eliav) o Yeshua Cohen podrían haber sido “Avigad”, otros sostuvieron que Avigad no era otro que el mismo Israel Scheib.

No coincidimos con estas opiniones porque Scheib, Eliav y Cohen estaban identificados por los británicos y la Agencia Judía, sus rostros y nombres junto al de Shamir y los altos mandos del Irgun aparecían en muchos carteles fijados en Jerusalén, Tel Aviv, Jaffa y Haifa como peligrosos terroristas buscados por las fuerzas de seguridad palestinas. Pensamos que Avigad pudo ser Yosef Sitner.

Avigad pausadamente le dijo a Ezekiel: “Tu primera tarea será conocer, reconocer y transitar por ciertos lugares de El Cairo como si hubieras estado aquí por un buen tiempo, nunca debes permanecer más de 3 o 4 horas en ningún lugar, conversar sólo lo necesario con desconocidos y hacerlo siempre con amabilidad.

Mañana a las 8 horas en el “Club Judío” te presentaré al “maestro Sadovsky” quién te instruirá sobre El Cairo, ahora te guiaré hasta tu casa, nunca olvides en llevar los documentos, poco dinero y nada que pueda comprometerte”.

Al día siguiente, a las 8,15 horas llegó Sadovsky al Club Judío de El Cairo y lo hizo acompañado con una muchacha, un hecho que molestó a Jakim. Minutos después la mujer se retiró del Club acompañada por Avigad.

El “maestro” inició su tarea docente sobre la geografía y características socio económicas de El Cairo, luego de escuchar y tomar algunas notas, al cabo de dos horas Jakim recibió un plano de los principales barrios residenciales de la ciudad y se despidieron hasta una próxima reunión. Avigad le había ordenado que todos los materiales una vez estudiados debieran ser destruidos o quemados.

Jakim consideró que Sadovsky era un sujeto demasiado conversador, además pensaba que el “maestro” había vulnerado la debida seguridad al presentarse junto a una joven desconocida.

Pero, comprobó que la instrucción recibida era tan precisa como descriptiva cuando se descubrió a si mismo caminando por el barrio de Zamalek como si fuera un turista conocedor y habitual.
Durante los siguientes días Eliahu Jakim se dedico a recorrer el tranquilo barrio en el que vivía Lord Moyne, un conjunto de Villas con cuidados jardines, frente a ellas se extendían los campos de polo, tenis y golf del señorial Club de la colectividad británica.
Alquiló una bicicleta para observar el distante edificio donde Lord Moyne tenía sus oficinas, comprobó que era un lugar fortificado con tropas y carros de combate.
Observó discretamente que a la 1 pm Moyne llegaba con su custodia, a 200 metros de la Villa del Ministro, en la esquina de Hassan Sabry con Gezira había un puesto policial egipcio que era atendido por un agente armado que se desplazaba en bicicleta para realizar sus rondas de control, a la mañana llegaba al puesto a la 8 hrs., exactamente a las 10 hrs. y al mediodía recorría el barrio, a las 12,45 hrs. se introducía en el Club inglés posiblemente para almorzar, luego, a las 14 volvía a su puesto y se quedaba hasta las 18 horas, momento en que efectuaba la última recorrida del día.
También registró el tiempo necesario para llegar caminando hasta el muy transitado puente “Abou el Ela Bridge”, (ahora desmantelado). Dicho puente era el paso obligado para llegar desde el barrio Zamalek a la casa de seguridad en el laberíntico barrio árabe.
Durante varias noches Avigad lo invitó a cenar en el Club Judío y en un bar árabe que en bebidas alcohólicas era pre-islámico, este comercio poseía una barra donde servían exquisitos platos de comida árabe, allí Ezekiel recibía nuevas indicaciones y consejos que Avigad le brindaba en atención a su juventud y a la importancia de la misión. Escuchaba con atención y admiración el conocimiento y compromiso que expresaba Jakim hacia Stern y el odio hacia todos los británicos. El bar árabe era el lugar elegido para que Ezekiel se encontrara con “Zubulun”, el responsable de la operación.
Avigad le informó que tendría un nuevo encuentro con el “maestro”, Jakim le comentó que Sadovsky era una persona que le desagradaba por jactancioso. Avigad reconoció que las impresiones de Ezekiel eran plausibles, pero Sadovsky tenía su valor para la misión. Por la jovencita no debía preocuparse, era un miembro de Leji y estaba con Sadovsky para controlarlo.



Continuará.
   

sábado, 28 de mayo de 2016

Cuando los senderos se bifurcan hasta reencontrarse.
Alec Mendoza. 

Parte XVI

LA ALIANZA MILITAR CON HITLER


Abraham Stern redactó un documento fechado el 11 de Enero de 1941, titulado:
"Directrices para la propuesta del “Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael” (la Organización Militar Nacional en Palestina), en relación con la solución de la cuestión judía en Europa, y la participación activa de la Organización Militar Nacional en la guerra al lado de Alemania”.

La “Organización Militar Nacional” en Palestina ordenó a Neftalí Lubinczik ir a Beirut, para encontrarse con Alfred Roser, un agente de la inteligencia militar nazi y Werner Otto von Hentig, este hombre estaba a cargo del Depto. Oriental de la Oficina de Asuntos Exteriores de Alemania y entregarles la propuesta de Stern. Días después  llevaron la propuesta de alianza a su embajada en Turquía, donde una copia fue encontrada después de la guerra. Conocido hoy como “El documento de Ankara”. (Yehuda Bauer:” Desde la Diplomacia hasta la Resistencia”, p.132). 

El 21 de enero de 1941, el extraño documento fue recibido en Berlin. Enviado por Franz von Papen, entonces embajador de Alemania en Turquía, a la Oficina de Asuntos Exteriores nazi. El documento en cuestión fue clasificado como "secreto", y su número de identificación es E234151-8- Sección 3

Ya hemos señalado que Stern consideraba que el Reino Unido era el enemigo del sionismo.   

Esta curiosa e interesante oferta del sionismo de extrema derecha para la solución de la cuestión judía en Europa y la activa participación del Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael  en la guerra junto a Alemania requiere detenernos un poco más.
 
Dice la propuesta de Stern que: “En sus discursos y planteos, los dirigentes de la Alemania Nacionalsocialista habían enfatizado que el Nuevo Orden en Europa debía, como requisito inicial, una solución radical de la cuestión judía por la vía de evacuación, denominada “Juden-Frei Europa”. Esa evacuación de masas de judíos de Europa sólo podía ser lograda a través de los asentamientos de esas masas en la patria de los judíos, Palestina, y por la creación de un estado judío en sus límites históricos. El objetivo de la actividad política y los años de lucha del  movimiento por la libertad de Israel, fueron para resolver el problema judío por esa vía y por lo tanto liberar al pueblo judío para siempre”.
 
El  Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael está de acuerdo con los deseos y acciones de los dirigentes del gobierno del III Reich respecto de las positivas actividades sionistas dentro de Alemania y del programa de emigración sionista, y los considera de la siguiente manera:
 
1. Hay intereses comunes entre el Nuevo Orden Europeo basado en el concepto alemán, las verdaderas aspiraciones nacionales del pueblo judío y lo defendido por la “Organización Militar Nacional”.
 
2. Es posible la cooperación entre la Nueva Alemania y la renovada nación hebraica (Völkisch Nationalen Hebräertum).

3. El establecimiento del estado histórico judío, sobre una base nacional y totalitaria unida por un tratado con el Reich Alemán, podría contribuir y reforzar, en el futuro, la posición alemana en el Oriente Próximo. 

4. A condición que sean reconocidas por el gobierno del Reich Alemán las aspiraciones nacionales del Movimiento por la Libertad de Israel arriba mencionadas, la “Organización Militar Nacional” de Palestina se ofrece a tomar parte activa en la guerra al lado de Alemania.
 
5. Esta oferta del Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael  podrá incluir actividad militar, política y de informaciones en Palestina y, tras ciertas medidas organizacionales, también fuera de Palestina. Junto a esto, los hombres judíos de Europa serán militarmente entrenados y organizados en unidades militares bajo el liderazgo y mando de la “Organización Militar Nacional”. Tomarán parte en las operaciones de combate con el objetivo de conquistar Palestina, si se concretara ese frente. 
Conforme a su estructura y concepción del mundo la “Organización Militar Nacional” está en estrecha vinculación con los movimientos totalitarios europeos. 
 
6. La participación de la “Organización Militar Nacional de Israel” en el Nuevo Orden Europeo, todavía en estado de preparación, junto a una solución radical positiva para el problema de los judíos europeos, en base a las aspiraciones nacionales del pueblo judío arriba mencionadas, reforzaría enormemente la base moral del Nuevo Orden a los ojos de toda la humanidad.
 
7. La cooperación de la “Organización Militar Nacional de Israel” sería coherente con los recientes discursos del Canciller del Reich Alemán, en los cuales Hitler indicaba que toda negociación y toda alianza debía contribuir a aislar y combatir a Inglaterra”.  

 
No hay datos concretos de respuesta alemana a esta oferta, pero es sabido que el emisario de Abraham Stern el Sr. Naftali Loubentchik, fue detenido en junio de 1941 por las tropas aliadas en las Oficinas de los Servicios Secretos nazis en Damasco. Las conversaciones y contactos sobre la oferta se cortaron definitivamente cuando las autoridades británicas en diciembre de 1941 capturaron a Itzak Shamir y lo acusaron de terrorismo y colaboración con el enemigo. 

La política estratégica alemana ya era pro-árabe. De forma casi inimaginable, el grupo de Abraham Stern buscaba cerrar un pacto con el III Reich en un momento en que las noticias de persecución y exterminio de judíos eran comenzaban a ser conocidas en Palestina. Aparentemente, Stern o no creía en esa información o estaba dispuesto a colaborar prioritariamente con los nazis si la alianza servía para ayudar a refundar el estado judío.
 
Hemos mencionado que un miembro importante del “Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael ” en el momento en que el grupo hizo esta oferta fue Yitzhak Shamir, años después, cuando Shamir fue reporteado sobre la oferta de 1941, confirmó que estaba al tanto que su organización había propuesto una alianza con Alemania en guerra. También Walter Lacquer, en su “Historia del Sionismo” p. 376, afirma que Shamir creía que Gran Bretaña, y no Alemania, era el principal enemigo.

Es sorprendente que la acción delirante de Stern en 1941 se mantenga vigente 31 años después. En la revista “American Zionist” de febrero de 1972, páginas 32 y 33, Martin Sicker, un sionista nostálgico del Leji escribió: “La fuente de todos nuestros pesares era la ausencia de un hogar y un estado. Por tanto, nuestro enemigo eran los británicos  que nos habían traicionado y habían dejado a nuestros hermanos de Europa a merced del perseguidor".
 
Como conclusión a esta historia tan interesante como silenciada se puede decir que a pesar de la hostilidad entre el régimen de Hitler y el sionismo de diferentes vertientes, durante varios años los sionistas y la Alemania Nacionalsocialista tuvieron intereses coincidentes en varios campos y por parte judía, incluso militar.

Dos aspectos concretos del texto llaman la atención.

La mención a la "las positivas actividades sionistas dentro de Alemania y del programa de emigración sionista". 

Muchos no entenderán esto, dado el reconocimiento explícito de una colaboración entre los nazis y los sionistas en el pasado, algo que termina de desmontar muchas solemnes negaciones, acusaciones y manifestaciones actuales repetidas incansablemente.

Pero, ¿a qué se estaba refiriendo Stern?

Seguramente recordaba que la cooperación nazi-sionista nació pocos días después que Hitler llegara al poder y se perfecciono en Berlín en agosto de 1933, como consecuencia de las negociaciones entre importantes funcionarios alemanes y Chaim Arlosoroff el Secretario Político de la Agencia Judía.
Mediante ese pacto conocido como el Ha’avara (palabra hebrea para “traslado”), los nazis permitieron a más de 70.000 judíos alemanes emigrar a Palestina con parte de sus riquezas.

El Dr. Ludwig Pinner, funcionario de la Compañía Ha’avara en Tel Aviv durante los años treinta, comentó que la excepcional competencia de los inmigrantes de Ha’avara contribuyeron” “decididamente al desarrollo económico, social, cultural y educativo de la comunidad judía de Palestina.”

A través del Ha’avara los bienes producidos en Alemania como enchapados especiales, herramientas, grúas, automóviles, maquinaria agrícola, camiones, productos y servicios de alta tecnología se volcaron en grandes cantidades a Palestina. Dice el historiador judío americano Edwin Black: “Muchas de estas personas, sobre todo a fines de los años 30, recibieron el permiso para transferir verdaderas réplicas de sus casas y fábricas,  de hecho eran aproximadas réplicas de su misma existencia”.  Varias de las mayores empresas industriales fueron construidas con capitales de Alemania, incluyendo la empresa de aguas Mekoroth y la empresa textil Lodzia. “La afluencia de los bienes y capital de Ha’avara, concluye Black, produjo una explosión económica en la Palestina judía” y fue “un factor indispensable en la creación del Estado de Israel”. El Pacto sirvió al objetivo sionista de traer colonos judíos jóvenes e instruidos y capital de desarrollo indispensable para el Yishuv, mientras, simultáneamente servía al objetivo alemán de librar al Reich de un grupo extranjero no deseado.

Durante el Congreso Sionista de Praga en 1933 los delegados debatieron vigorosamente los méritos del Acuerdo y el Congreso Sionista llevado a cabo en Suiza en 1935, oficialmente aprobó el pacto abrumadoramente.

El 18º Congreso Internacional Sionista se celebró en Praga en 1933. Una gran mayoría de los delegados aprobó una resolución que invitaba a los hebreos a abandonar cualquier colaboración con el nazismo. La minoría que quería continuar con la colaboración económica con la Alemania nazi estaba liderada por David Ben Gurion. Este declaró: 

 "El problema entre el capital y el trabajo no se puede solucionar en un congreso sionista. El congreso sionista solo debe interesarse en construir Palestina lo más rápido posible".

Posiblemente Stern también se refería a la permanencia de seis meses del barón Leopold von Mildenstein en Palestina  durante 1933 como huésped oficial, un nazi acogido como "amigo del pueblo judío".

Con ese motivo, se acuñó una moneda conmemorativa en la cual se podía ver en una cara la estrella de seis puntas y en la otra, la esvástica. Posteriormente, von Mildenstein fue asignado al Despacho de Asuntos Judíos de las SS en 1935.

El Ministerio de Economía del Reich ayudó a organizar otra empresa para el traslado, la Agencia de Comercio Internacional e Inversión, o INTRIA (International Trade and Investment Agency), a través de la cual los judíos en países extranjeros podían ayudar a los judíos alemanes a emigrar a Palestina. Enormes sumas de dinero se canalizaron a través del Intria. Otros países europeos, deseosos de alentar la emigración judía, concluyeron acuerdos con los sionistas siguiendo el modelo de Ha’avara. En 1937, Polonia autorizó la fundación de la Empresa de Transferencia Halifin (palabra hebrea para “intercambio”). A finales del verano de 1939, Checoslovaquia, Rumania, Hungría e Italia habían firmado acuerdos similares


Stern dejó el Irgun para formar su propio grupo, al que llamó Irgun Tzvai Leumi B'Yisrael ( "Organización Nacional Militar en Israel"), más adelante Lohamei Jerut Israel ( "Luchadores por la Libertad Israel"). para distinguirlo.

Stern y sus seguidores creían que luchar y morir por el "ocupante extranjero 'que estaba obstruyendo la creación del Estado judío era inútil.  consideraba que  los británicos eran el "enemigo” del pueblo judío '(los británicos) y' enemigos 'judíos (los nazis), creyendo que el primero necesita ser derrotado y el segundo manipulados. 

[Véase: "Stern, el hombre y su banda",  Edit. Yair 2011 Op. militares “cuadrilla”
por Zev Golan, published in Tel Aviv, Israel. Especialmente véase el Apendix A Chronological List of Leji Operations (Impresionante) (110).


NOTAS

110. El texto en alemán se encuentra en el Apéndice n· 11, en el libro de
David Yisraeli: Le Problème palestinien dans la politique allemande, de 1889
a 1945, Bar Ilan University, Ramat Gan, Israel, 1974, p. 315-317.

111. E. Haber, Menahem Beghin, the man and the legend, Ed. Delle Book. Nueva
York, 1979, p. 385.


La Defensa:

El Leji o “banda Stern” no dejaba pasar un día sin enviar amenazas de muerte a los integrantes del tribunal, especialmente al presidente del Tribunal militar, el Juez Mohmoud Mansour Bey y a los fiscales Mohamed Towayar Pasha  y Coronel Selim Zaki. 

Sorpresivamente se conoció que la defensa de los asesinos estaría a cargo de tres famosos y costosos abogados del foro egipcio, los doctores Abdula Fattah El Said, Tewfik Doss Pasha y Hassan Djeddaouil, todos ellos pertenecían al stablishment socio-político de Egipto. 

El Leji sostuvo que estos profesionales del derecho lo hicieron voluntariamente y sin cobrar honorarios, un hecho realmente extraño, para no calificarlo de increíble.

Ante el tribunal los defensores  expresaron con fuerte carga emocional un resumen de los clásicos argumentos de los sionistas revisionistas quienes se consideraban que estaban en guerra contra el Reino Unido, y describieron a los acusados como sujetos muy jóvenes que luchaban por la libertad de su pueblo, posiblemente con métodos equivocados, pero lo hicieron de acuerdo a su escasa y violenta experiencia de vida.  Incluso sostuvieron que Eliahu Jakim tenía sólo 17 años, seguramente con la intención de impedir la aplicación de la pena de muerte.

“Los judíos han hecho toda clase de tratativas pacíficas y tentativas generosas pero nadie los ha escuchado”, sostuvo Abdula Fattah El Said, ex presidente de la Corte de Apelaciones Egipcia. “Algunos de ellos llegaron a la conclusión de que era necesario sacrificarse personalmente ante la indiferencia de los poderosos del mundo e intentar salvar a su sufriente y masacrado pueblo”.

Tewfik Doss Pashá ex ministro del gabinete del rey Faruk, actuó durante todo el juicio como un verdadero actor para impresionar al tribunal. Comparó el crimen de los acusados con el acto que comete un amante engañado. “La actitud de Gran Bretaña, al clausurar para sus hermanos las puertas de Palestina los defraudó e indignó, pues impidió el ingreso de centenares de miles de inocentes judíos que creían en la Declaración Balfour, en el Mandato de la Sociedad de Naciones y esos dolorosos e injustos motivos los impulsaron a cometer un crimen político, hecho absolutamente diferente a un asesinato común y que implica responsabilidades diferentes”. 

El veterano abogado Hassan Djeddaouil expresó: “Vivieron con la imagen y el sonido de la Declaración Balfour en sus ojos y oídos; la bebieron en el pecho materno, respiraron y soñaron con ella en su niñez en el espacio nunca olvidado de su Tierra Santa, y vieron con sus jóvenes ojos, que se haría realidad el sueño de una Patria Judía al cabo de 2000 años. La pasión y las acciones de estos encausados es de un patriotismo exagerado, seguramente debido a su juventud y a una equivocada orientación, pero patriotismo al fin, realidad que debe ser comprendida por el honorable Tribunal”.

En concreto la defensa sostuvo que la tragedia fue motivada por sentimientos de un exagerado patriotismo, causado por el abandono de solemnes promesas y obligaciones de la potencia mandataria, la actitud indiferente del mundo hacia los judíos y a la evidente escasa vida de dos jóvenes que crecieron en un ámbito de manifiesta violencia e injusticia. 

Abdula Fattah El Said recordó al Tribunal que:

"La Declaración Balfour fue ratificada por el Consejo Supremo de las principales potencias en San Remo y por el Tratado de Sevres, Declaración que no es susceptible de modificación unilateral. Fue sancionada para que la comunidad hebrea tenga las mejores perspectivas de un desarrollo libre y se le brinde una amplia oportunidad al pueblo judío de desarrollar sus capacidades. Para hacer justicia es esencial que el Tribunal comprenda que los judíos están en Palestina por derecho y no por tolerancia de los británicos. Por este motivo es necesario que se conceda una garantía internacional a la existencia del Hogar Nacional Judío en Palestina y se reconozca que su derecho se basa en lazos históricos tan antiguos como presentes en el día de hoy.

Es necesario que la comunidad judía de Palestina esté en condiciones de aumentar pacíficamente su población mediante la inmigración, pero la Potencia Mandataria impide desde hace muchos años el ejercicio de este derecho mediante el empleo de la fuerza. Si esto no se tiene presente este juicio no tiene sentido”.

Véase “Martyrs in Cairo. The Trial of the assassins of Lord Moyne” de Leo Benjamin, editado en 2011 por Literary Licensing. 


Síntesis de los alegatos de los acusados:

Los acusados solicitaron hablar en hebreo, el presidente del Tribunal Mohamed Mansour Bey cuestionó el pedido pero no lo impidió, rápidamente los Eliahus cambiaron de opinión por una razón pragmática, en la sala había una gran presencia de periodistas que no entendían ese idioma, era mucho más conveniente para la difusión del caso expresarse en inglés. También solicitaron ser juzgados por un tribunal internacional imparcial, esta solicitud fue negada por cumplimiento imposible, no existía en el mundo ese tribunal.

Jakim afirmó con actitud desafiante: “En este juicio nosotros somos los acusadores. Nosotros acusamos a Lord Moyne y al gobierno que él representaba de asesinar a cientos de miles de nuestros indefensos  hermanos, ignorar la dignidad del pueblo judío y dominar mediante la violencia nuestro hogar nacional.         
                            
¿Donde está la ley que los haría responsables por sus crímenes?  Aunque ausente de los libros, esa escritura está grabada en nuestros corazones. Por lo tanto, nosotros no tuvimos más alternativa que tomar la justicia en nuestras propias manos.”

Eliahu Bet-Zuri dijo pausada y serenamente al tribunal: “Miles y miles de familias de mi pobre pueblo fueron ahogados en un mar de sangre y lagrimas. El soberbio jefe británico ajusticiado le negó a mi gente refugio y auxilio. Él desde la cubierta de sus buques de guerra observó como mis hermanos se ahogaban y morían. Y si algunos con sus últimas energías se aferraban a un madero o un bote para salvar sus vidas, el usurpador británico los empujaba nuevamente hacia abajo para asegurarse que ellos se hundieran en el abismo. Para nosotros, los judíos residentes en nuestra sagrada patria, que presenciamos durante años toda esta maldad, estamos condenados a: rendirnos o luchar. Nosotros elegimos luchar.”

Dice Sarah Honig en el Jerusalen Post “Con los británicos empujando las vasallas cuerdas judiciales de Egipto por la pena capital, los Eliahus no tuvieron posibilidades. Ellos fueron sentenciados a morir en la horca.    El 23 de marzo de 1945 Hakim fue el primero en subir al patíbulo cantando el Hatikva hasta su último respiro, Beit-Zuri hizo lo mismo hora y media más tarde”. 


Síntesis de la presentación del caso por la fiscalía:

Mohamed Towarar Pasha sostuvo que: Eliahu Bet Zuri y Eliahu Jakim han reconocido ser miembros de una organización terrorista extranjera, que les permitió ingresar ilegalmente al territorio egipcio con identidades falsas y les brindó los recursos necesarios para cumplir una finalidad criminal, la de asesinar a Lord Moyne y matar a quienes podían ser un obstáculo para cumplir su misión y así lo hicieron.

También reconocieron que asesinaron a un joven chofer de automóviles el señor Corporal Fuller e intentaron asesinar con varios disparos sobre un puente lleno de personas al oficial de policía Mohamed Amin Abdullah quién participó en la detención de los acusados. 

El autor material del asesinato de Lord Moyne fue Eliahu Jakim, este acusado disparó tres balazos a menos de dos metros de distancia contra un hombre mayor sorprendido e indefenso. Eliahu Bet Zuri ejecutó a mínima distancia a Corporal Fuller, mientras permanecía atento a que Jakim lograra abatir a Lord Moyne. Según el acusado Bet Zuri, si a Jakim se le trababa el arma él lo reemplazaría en la ejecución del Ministro.

Para la fiscalía el caso estaba cerrado. Los mismos acusados confirmaron la presencia total de elementos probatorios y acreditaron naturalmente sus responsabilidades penales. Los imputados reconocieron los grados de participación común en los hechos endilgados. Confesaron que con premeditación vulneraron las leyes de Egipto y de la civilización. No fue una acción equivocada e impulsiva de dos muchachos, casi niños, como los honorables colegas de la defensa los quisieron presentar. Los niños no juegan con revólveres cargados de proyectiles y luego aprietan los gatillos ante quienes no son de su agrado. 

Tampoco los jóvenes con sueños de supuestas libertades e ideales de redención social y política se dedican a matar a quienes piensan y actúan de manera diferente. La defensa solicita graciosamente que las autoridades y la sociedad comprendan con generosidad a los imputados y hasta los perdonen por sus motivaciones ideológicas.

Mohamed Towarar Pasha afirmó que Egipto es un país que tiene leyes como todos los países del mundo y sostiene que las mismas deben  cumplirse. No hay ni puede haber impunidad para quienes comprendiendo la criminalidad de sus actos se burlan de ellas. Mirando fijamente a los ojos de los acusados dijo: “Usted Eliahu Jakim y usted Eliahu Bet Zuri son asesinos, ambos ingresaron a Egipto para cometer crímenes y sin dudar lo hicieron. Exijo al Tribunal que los sancione con la pena máxima.


Fallo: 

El día 18 de enero el Tribunal dictó su sentencia inapelable. “Eliahu Jakim y Eliahu Bet Zuri son culpables de los cuatro cargos que analizó el Tribual y son condenados a muerte”.

Era evidente que Towayar Pasha y Selim Zaki habían recibido informes clasificados del CID, MI5 y de los detectives británicos de Jerusalén, lo también nos permitió conocer que:

Eliahu Jakim, y Eliahu Bet Zuri no viajaron juntos a El Cairo. Jakim, el más joven, lo hizo el 14 de octubre, él desconocía el terreno y no tenía experiencia en ataques armados, aunque había recibido entrenamiento y era apreciado por los altos mandos de Leji por su fanática devoción al ideario de Abraham Stern. Jakim llegó a El Cairo vistiendo uniforme de la Brigada Judía de Palestina y con documentación de identidad falsa.

Una célula de Leji con “Avigad” a la cabeza lo recibió en El Cairo, este sujeto era  un comandante del Leji, muy cercano a Shamir y gran amigo de Bet Zuri. “Avigad” era quién le había tomado a Eliahu Jakim el juramento de lealtad al Leji. Le brindó información sobre el objetivo de la acción, (algo ignorado por Jakim) los movimientos, hábitos y costumbres de Lord Moyne, le entregó fotografías recientes del Ministro (ya que él no lo conocía) y datos básicos necesarios para ambientarse, también recibió las llaves de un pequeño departamento de seguridad para dormir.

“Avigad” lo contactó con el “maestro Sadovski” a quién había prestado servicios de apoyo e inteligencia al Leji. Sadovski era considerado una enciclopedia sobre la geografía y las características de El Cairo, él lo instruyó sobre las calles y barrios y le entregó un plano de apoyo. 

El “maestro”  no lo impresionó bien a Jakim por presentarse acompañado de una llamativa mujer, casi adolescente y hablar demasiado, Jakim decidió no responder a sus numerosas e inoportunas preguntas. 

Eliahu Bet Zuri llegó desde Palestina el 20 de octubre, también fue recibido por “Avigad”. Le indicó concurrir a un determinado bar de bebidas cairota a las 7 horas pm y allí se dedicarse a examinar algunas de las botellas en venta, entonces un hombre muy joven que estaba apoyado en la barra del bar se acercaría y le ofrecería un cigarrillo, gesto que sería bien recibido y debía pronunciar estas palabras: “Gracias, mi nombre es Zebulun”, el joven de la barra debía responder: “Es un placer, yo soy Ezequiel”. Así se conocieron los dos Eliahus.

Bet Zouri era el responsable de la operación por su experiencia en combate. Su debut como terrorista ocurrió en 1938 cuando Shamir, junto a un recluta de 15 años de edad, llamado Eliahu Bet Zuri, robaron una urna de la Organización Sionista Mundial (la SMO) destinada a recoger fondos (dinero, joyas, oro, cheques para comprar tierras) que los viajeros judíos voluntariamente donaban cuando entraban y/o salían de Tel Aviv . Ellos hirieron gravemente al recaudador de la Agencia Judía y colocaron una bomba para destruir el puesto, el estallido quemó levemente  las piernas de Bet Zuri y dejó algunas marcas en la cara del futuro Primer Ministro de Israel.  

Bet Zuri últimamente había participado en tres intentos fallidos para asesinar al Alto Comisionado británico en Palestina, matado a varios de sus custodios y posiblemente fue quién  hirió a Sir Harold MacMichael.

En La Escritura, de Gerold Frank (Op. ya citada) nos da una descripción completa del asesinato y del juicio a los dos responsables del mismo.  
Escribe en la p. 35 y 36.

"Para explicar la naturaleza del acto a cometer en El Cairo, Itzhak Shamir, el comandante de operaciones del Leji, quién planeó y ordenó la muerte de Moyne, dijo: 'Un hombre que sale a tomar la vida de otro a quien no conoce, debe creer una sola cosa: que por su acto se va a cambiar el curso de la historia".


Menachem Begin el jefe del Irgúm estaba disgustado con Shamir, no porque se opusiera al asesinato de Lord Moyne, sino porque Shamir no lo había advertido de antemano, lo que habría permitido comenzar a prepararse para resistir la traidora “temporada de caza” de Ben Gurion y la natural reacción británica con sus enérgicas medidas contra los verdaderos combatientes judíos.

En su libro, “La Revuelta”, en las páginas 150 y 151, Begin reprendió a la Banda Stern, diciendo:

"Como compañeros en la revuelta y socios en el peligro, debíamos haber sido informados por los jefes de Leji de lo que estaba por ocurrir. Pero su silencio permitió ser tomados completamente por sorpresa".

Como ya hemos relatado en entregas anteriores, a pesar de las purgas y traiciones en la interna política de los sionistas, Eliahu Jakim y Eliahu Beit-Zuri no permanecieron mucho tiempo considerados como dos villanos enemigos del sionismo.

Cuenta Sarah Honig, una propagandista del Leji, que en 1962, Ben Gurion,  había cambiado de opinión, los asesinos de Lord Moyne ya no eran un par de terroristas revisionistas, ahora eran dos patriotas judíos, por eso, le escribió a la histórica veterana del Leji, a la guerrillera Geula Cohen: “Yo inclino mi cabeza en admiración y estima por las heroicas muertes de los dos Eliahus en El Cairo.”


ATENCIÓN

La Organización Sionista Mundial también había presentado, en 1919, un memorándum a la Conferencia de Paz de París donde precisaba los límites de lo que consideraba debía ser el "hogar nacional judío":

"Toda Palestina, el sur del Líbano incluidas las ciudades de Tiro y Saida, la zona del Monte Hermán donde nace el Río Jordán y la porción sur del Río Litani; las alturas del Golán en Siria, incluyendo las ciudades de Quneitra, el Río Yarmouk y los manantiales de Al-Himmeh; todo el Valle del Jordán, el Mar Muerto, y las tierras al este hasta las afueras de Ammán y de ahí hacia el sur a lo largo de la línea del ferrocarril del Hejaz hasta el golfo de Aqaba; en Egipto desde elArish en la costa Mediterránea en línea recta hasta Sharm el Sheick en el Golfo de Aqaba ".

Irgún (Irgun Zvai Leumi) fue fundado en 1931 como respuesta a la revuelta palestina que estalló en 1929, después de que los británicos rechazaran demandas árabes de independencia plena y reafirmaran su compromiso con la creación de una patria judía en Palestina.

La organización terrorista Irgún justificó su política de atentados contra la población árabe con el argumento de que eran “ataques preventivos”. Los métodos utilizados introdujeron, según el historiador israelí Benny Morris, una nueva dimensión al conflicto.

Por primera vez, se colocaron bombas en forma masiva en centros árabes atestados, y decenas de personas fueron asesinadas o mutiladas indiscriminadamente. 
Esta innovación pronto encontró imitadores árabes y se transformó en algo así como una tradición. Durante las décadas siguientes, las ferias callejeras, paradas de autobús, cines y otros edificios públicos de Palestina (y después, de Israel) se transformaron en blancos cotidianos, lo que dio un cariz brutal al conflicto.

Entre los primeros miembros y líderes de Irgún se cuentan Avraham Stern, quien se destacaría en la historia del terrorismo israelí, y Yitzhak Shamir, futuro primer ministro de Israel.

En 1939, Irgún se volvió contra Gran Bretaña tras la publicación de un proyecto de ley gubernamental que proponía la limitación de la inmigración judía en Palestina.


Así, el terrorismo que hasta entonces se había dirigido contra los árabes se extendió a las autoridades coloniales. Sin embargo, en 1940 los líderes de la organización terrorista decidieron suspender su campaña contra los británicos para no debilitar el frente aliado contra la Alemania nazi. Esta decisión provocó un cisma en Irgún, cuyos miembros más radicales, encabezados por Stern y Shamir, formaron una organización terrorista rival llamada LEHI. Esta organización, más conocida como “la banda Stern”, continuó sin alteraciones su campaña de terror.

Eliahu Jakim, de 20 años de edad y Eliahu Bet Zuri, de 23, fueron juzgados y sentenciados, por un tribunal egipcio, muriendo luego en la horca. Ambos admitieron ser integrantes del grupo “Leji” o “Stern” denominado así en memoria de Abraham Stern, miembro fundador del “Irgún Tzvaí Leumí”, quién fue muerto a balazos por el MI5 británico en Tel Aviv en 1942. 


Arthur Koestler sostuvo que Eliahu Jakim fue testigo de la voladura del buque de refugiados “Patria”, ocurrida en el muelle de Haifa, que provocó la muerte a más de 250 personas, después de habérsele negado a los judíos la autorización para desembarcar y que esto, influyó mucho en su corta vida. Esta mención de Koestler fue puesta en dudas por el historiador británico Christopher Sykes. 


Continúa

sábado, 30 de abril de 2016

XV

Cuando los senderos se bifurcan hasta reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XV



Semblanza de Abraham Stern. (*)

Patrick Bishop, es autor de varias historias militares, y  ha recreado en “The Reckoning”: Death and intrigue in the Promised Land.  Editado por Harper Collins en 2014, la dramática vida de Abraham Stern.  A veces, el mismo libro se presenta otro título. “El misterio de Wells”: ¿Cómo la muerte de un hombre cambió el destino de la tierra prometida? La editorial es siempre la misma, Harper Collins de Nueva York.

Este libro,  partiendo de fuentes británicas e israelíes, ofrece una mirada original y documentada sobre un capítulo de la historia sionista que pocos lectores conocen. Hay muchos detalles sorprendentes en la compleja vida del Yishuv durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo ¿Quién sabía que la Fuerza Aérea de Italia bombardeó Tel Aviv en 1940, matando a 167 personas? Y que esta acción de la aviación fascista fue objeto de gran admiración por Abraham Stern.  Lo realmente sorprendente es que este episodio bélico ha sido olvidado por los historiadores oficiales del sionismo y sus propagandistas.
El autor enriquece  nuestra comprensión sobre las rivalidades e intrigas del sionismo en las luchas libradas en la tierra prometida en el significativo período que va de 1930 a 1949.

Patrick Bishop  describe a Abraham Stern como un individuo de gran carisma y poseedor de un verbo cautivante para anunciar seductores presagios, pero también nos recuerda que era  una persona que se manifestaba  profundamente inestable.                                                                    

Nacido en Polonia en 1907, al estallar la Primera Guerra Mundial su familia tuvo que ocuparse en buscar refugio en varios países de Europa. Stern creció con ausencia de las figuras parentales, vivió situaciones de abandono y persecución, en medio de graves dificultades y constantes amenazas para poder sobrevivir.  
Desde que llegó a Palestina en 1926 en plena juventud, 19 años, Stern se relacionó con  la facción "Brit HaBirionim", un grupo religioso de la derecha judía poco tolerante con la política oficial del Yishuv, esto es, la Agencia Judía y los sionistas laboristas de Ben Gurion y Weizman. "Brit HaBirionim" (en castellano “Unión de Rebeldes Sionistas”, también era conocida por “Banda de muchachones o gamberros”) en principio la secta seguía los postulados del sionismo revisionista. 

Fue la primera organización clandestina contra los ingleses. Desde su creación en 1925 las ideas de esta minoritaria facción tuvieron influencia sobre la juventud clandestina revisionista y también sobre muchos otros extremistas judíos. Los fundadores y principales ideólogos eran dos intelectuales, el periodista militante del sionismo revisionista Abba Ahimeir y el poeta Uri Zvi Greenberg. Este fue el primer intento de unir el nacionalismo militarista con elementos místicos religiosos.


Stern era considerado  como un joven  con una intensa compulsión para dirigir lo que otros debían realizar, era "un show-off man” con marcados rasgos narcisistas. Se dedicó a escribir algunas obras teatrales estudiantiles de contenido patriótico que él nunca protagonizó y poesías de tono épico de dudoso gusto. Stern, en 1932, se incorpó al Irgún Zvai Leumi, la organización militar clandestina que Vladimir Zeev Jabotinsky dirigía desde el exterior en franca oposición a la Organización Sionista Mundial.  

El gran problema que tenía Stern era su incapacidad para  compartir protagonismo con otros. Su nombre de guerra "Yair", (el Iluminador) fue adoptado en homenaje a  Eleazar Ben Yair, el comandante de los zelotes en Masada durante la revuelta judía contra Roma en el año 70 dC, líder de la resistencia judía que  prefirió el suicidio masivo antes que rendirse. 

Stern no quiso ni pudo incorporarse a la Hagana por radicales diferencias personales con las políticas probritánicas, las de tinte socializantes y de defensa contenida frente a los árabes; no pudo permanecer en el Irgun porqué se negó a obedecer a Jabotinsky y se enfrentó duramente con su amigo David Raziel, y finalmente no hizo la menor autocrítica cuando gran parte de su banda lo abandonó y  él prefirió quedarse junto a unos doscientos fanáticos que lo idolatraban.

Predicó una ideología embriagadora de la lucha armada contra los gobernantes británicos en Palestina. Las operaciones de su grupo incluyeron numerosos asaltos violentos  a casas bancarias, de seguros y puestos sionistas de recaudación de fondos, y ordenó una gran serie de atentados con bombas y granadas que costaron la vida de oficiales británicos, policías judíos, policías árabes, comerciantes palestinos y transeúntes inocentes.  Stern nunca participó en las operaciones, él era la inspiración,  pero no el hacedor. (“Stern: The man and his gang”. Libro citado de Zev Golan. Especialmente véase el impresionante Apendix A: Chronological List of Leji Operations). 

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, los grupos armados sionistas suspendieron las hostilidades contra los británicos, para enfrentar a la Alemania nazi.  La excepción fue la Banda de Stern.

Stern explicaba a sus seguidores que ante pueblo elegido había “perseguidores” y “enemigos”. Los alemanes podían ser “perseguidores”,  igual que muchas otras naciones a través de las épocas lo fueron. Pero lo peor, decía Yair, eran los “enemigos”, los ingleses, quienes usurparon y gobernaban la tierra que pertenece desde tiempos inmemoriales a los judíos. Con los “perseguidores” se puede acordar, con los “enemigos” hay que luchar. De acuerdo con esta peculiar lógica, los británicos eran peores que los nazis.

De hecho, Stern tenía la extraña idea, en parte realizada,  de unir sus fuerzas con la Italia fascista y la Alemania nazi contra los británicos y aliados. A cambio, los italianos y alemanes entrenarían a los hombres que luchaban por la libertad de Eretz Israel y ayudarían a la inmigración de los judíos de Europa para radicarse en Palestina. Stern, trató de vender su extraño plan a los nazis, cuando Hitler estaba ganando la guerra y sus generales aconsejaban apoyar a los árabes.  
Esta posición tan extrema de Stern lo marginó definitivamente del movimiento sionista oficial y del revisionismo. Incluso muchos de  sus antiguos camaradas no querían tener nada que ver con él, y su conducción se redujo al mando de un grupo de cómplices. 

El MI5 y el MI6 estaban convencidos que Stern en realidad era un fascista que se ofrecía como el potencial “Quisling de Palestina”, sabían de sus intensas relaciones con los italianos y de sus intentos de pactar con los alemanes, los especialistas en seguridad lo consideraron un terrorista muy peligroso y colaborador del enemigo entonces tomaron la decisión de eliminarlo. Stern era el “buscado” más famoso de Palestina.

En ese mismo año (1941), llegó a Palestina Yalin Mor uno de sus seguidores, Stern le comentó que su ambición era la de matar al Ministro Residente en Egipto como una demostración que la lucha no era sólo contra la presencia británica en Palestina, sino contra el Imperio como tal. Pero cuando Londres nombró al Barón Richard  G. Casey, un hombre nacido en Australia, como Ministro Residente, el plan tuvo que ser dejado de lado porqué el asesinato de un australiano no se entendería.                                                        

Unos años más tarde, en octubre de 1944 Shamir revivió el plan, Lord Moyne estaba en El Cairo, Churchil lo había designado Ministro Residente y era tan británico como la cerveza Guiness o el Gin y se cumplió el viejo proyecto de Abraham Stern.

Pero la banda aunque estaba disminuida todavía era capaz de causar estragos y en 1941 en una sangrienta acción con bombas en pleno centro de Tel Aviv causaron muchas muertes, entre las víctimas se contaron dos destacados detectives de la policía. Uno de ellos era un agente de Hagana plantado en las filas de la policía británica.

Este último ataque colocó a Stern en el centro de la  mira del Hagana y de Geoffrey Morton,  un oficial que se desempeñaba como Asistente del Superintendente de Seguridad, los policías muertos eran sus hombres, sus subordinados. Morton persiguió al líder terrorista con celo obsesivo y es el otro protagonista central del libro de Bishop. (También véase Stern: The man and his gang” de  Zev Golan, Editorial Yair 2011, 
Tel Aviv, Israel. )

Siguiendo una pista producto de una delación anónima, lo detectaron en una casa de seguridad en Tel Aviv,  tres agentes de policía ingleses tomaron por asalto el apartamento y capturaron a Stern,  minutos después llegó Geoffrey Morton. 
Lo que sucedió allí es aún objeto de controversia. Morton afirmó que disparó a Stern cuando trató de escapar. Décadas más tarde, uno de los oficiales que participaron en aquella acción confesó  que Morton ejecutó a Stern, a sangre fría. 

El Jefe del Departamento de Investigación Criminal había ordenado la captura de Abraham Stern “vivo o muerto”. Bishop expone las diferentes versiones con gran detalle, pero el autor no llega a una conclusión definitiva sobre qué pasó realmente y parece que nunca lo sabremos.  Geoffrey Morton sostuvo siempre que disparó cuando Stern intentó huir,  argumentó que había cometido un “homicidio justificado”.  Quizás por eso el título del libro “The Reckoning “bien podemos traducirlo como “ajuste de cuentas”. Lo que sí sabemos es que los seguidores de “Yair” juraron vengarlo, entonces, los británicos  trasladaron a Morton lejos de Palestina.


A pesar de sus himnos a la heroicidad hebrea y a la violencia santificada por la libertad de Israel, Stern murió a los 34 años en medio de una escena bastante patética, a las 8 de la mañana los policías lo encontraron en ropa interior, sin armas y encogido en un armario de una buhardilla del edificio Tova Svorai “B” de Mizraji Street en Tel Aviv.

Dos semanas después de la muerte de Stern, La policía británica en Palestina anunció que había abatido a 13 pistoleros sternistas, herido de gravedad a 6 y 85 habían sido capturados con vida y estaban en prisión, el MI5 y el CID estimaban que la Banda de Stern había perdido su capacidad operativa. 

Luego de su muerte el “auténtico” Irgun Bet o  Banda Stern  bajo el mando de Yitzhak Shamir fue rebautizado como Leji (Lohamei Jerut Israel)  Combatientes por la Libertad de Israel y se convirtió en una organización terrorista cruel como siempre lo había sido, pero muy superior en eficacia.  

Stern fue más influyente en la muerte que en la vida. Presentado como un joven idealista, un poeta patriota, un auténtico mártir de la lucha por la libertad de Israel. Se utilizó su asesinato para motivar e impulsar a los jóvenes combatientes a actuar con el máximo de violencia contra los británicos y los palestinos.

Tal vez, lo más potente del legado de Stern es haber sido uno de los primeros sionistas que se atrevieron a mezclar ese cóctel peligrosamente romántico de la religión con la épica nacionalista súper violenta. En aquél tiempo la mayoría de los líderes sionistas eran laicistas acérrimos y hasta ateos, mientras Stern huía de un escondite a otro, tomó el Tanaj y  las filacterias de cuero y las fusionó con la imaginería bíblica, los poemas de amor a la patria perdida y la lucha implacable para reconquistarla. 

Hizo un llamamiento a la juventud judía para la guerra santa contra el invasor, la construcción del tercer templo y los invitó a abrazar un reino davídico totalitario en lugar de un estado liberal democrático.  Desde su llegada a Palestina Stern rechazó a la superpotencia dominante, incluso cuando era el mecenas de los sionistas. Su discurso se proyectó sobre toda la década de 1940 y hoy se refleja cada vez con mayor evidencia en los militares y políticos de la derecha religiosa, la fuerza popular más potente del Estado Israelí actual.

(*) Semblanza basada en Patrick Bishop, autor de “The Reckoning”: Death and intrigue in the Promised Land.  Editado por Harper Collins en 2014.