domingo, 7 de febrero de 2016

XII

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XII:

Como hemos indicado, desde 1935 los sionistas revisionistas de Jabotinsky estaban enfrentados con la política calificada de “derrotista” de las organizaciones oficiales del Yishuv, entonces crearon el segundo grupo paramilitar clandestino que se llamó Irgún, varios años antes, en 1920 Jabo ya  había fundado a la Haganá.  Cuando Inglaterra y Francia declararon la guerra a Alemania Jabotinsky y David Raziel el Comandante de Operaciones decidieron que el Irgún renunciaba a la lucha armada contra los británicos para sumarse a la guerra contra los nazis, un pequeño número de sus miembros bajo el comando de Abraham Stern, alias “Yair”, se escindió del Irgún para continuar la lucha contra el Reino Unido.

Ese grupo minoritario en sus orígenes se autodenominó como Irgún beta y más tarde Leji,  etiquetado despectivamente como la “Banda de Stern” por las autoridades británicas y la Agencia Judía porque muchas acciones fueron asaltos a entidades bancarias de Tel Aviv y de Jerusalén matando e hiriendo a los guardias y a los empleados bancarios, la mayoría de las víctimas eran judíos.

Las autoridades británicas en Palestina se dedicaron a buscar activamente a Stern y lo encontraron en febrero de 1942 en un apartamento de Tel Aviv donde vivía bajo el nombre de Abraham Hermoni  y lo mataron a tiros.  Esta es la versión judía, basada en el testimonio de una mujer que estaba en el piso, la Policía británica afirmó que Stern saltó y se lanzó por una ventana en un intento por escapar, fue cuando los británicos le dispararon, “Yair” tenía dos granadas en sus bolsillos, seguramente para inmolarse y evitar  ser capturado. Sus compañeros juraron que lo vengarían y lo cumplieron.

Shlomo Ben-Ami, en “Cicatrices de guerra, Heridas de paz” Barcelona, Ediciones B, 2006, p. 17 dice: “Las condiciones para la formación del Estado judío en Palestina se vieron favorecidas por una serie de factores: el apoyo que recibió el sionismo por parte de Gran Bretaña con la Declaración Balfour, las importantes inmigraciones que ocurrieron en los años del Mandato; la venta de tierras por parte de algunas familias palestinas y, posteriormente, la desaparición de las instituciones y de los líderes palestinos como consecuencia de la represión británica después del levantamiento de 1936. El Alto Comité Árabe fue disuelto en 1939 por la autoridad del Mandato y el Mufti de Jerusalén tuvo que exiliarse, dejando sin dirección al Consejo Supremo Musulmán”. 

Ben Ami agrega: “el sionismo era un movimiento de conquista, colonización y asentamiento al servicio de una causa nacional justa, pero autoindulgente y con complejo de superioridad”, y agrega, “los sionistas acudieron a Palestina con intenciones idealistas, pero el Estado judío iba a afirmar su derecho inalienable por la lógica de la fuerza”. 

Después de la ocupación, el proceso se aceleró rápidamente bajo la protección de la potencia colonial. Durante este periodo los sionistas insistieron en que se denominara oficialmente a Palestina la “Tierra bíblica de Israel”. Las autoridades del Mandato Británico concedieron el uso de “Eretz Yisrael” (la “Tierra de Israel”) tras el nombre de Palestina en todos los documentos oficiales, moneda, sellos, etc. Lo señala Nur Masalha en “The Palestine Nakba: Decolonising History, Narrating the Subaltern and Reclaiming Memory (2012)”.

Dice Abba Eban, “El progreso hacia un hogar nacional judío había, sido notable desde 1918. Aunque la mayoría de la población judía era urbana, el número de colonias rurales sionistas había aumentado de 47 a alrededor de 200. Entre 1922 y 1940 la tierra judía había aumentado de 60.100 a 155.200 hectáreas que constituían aproximadamente una séptima parte de la tierra cultivable. La población judía había crecido de 83.8000 a 467.000, es decir, casi un tercio de una población total. Tel Aviv se había convertido en una ciudad totalmente judía de 150.000 habitantes, y cientos de millones de dólares de capital judío habían sido introducidos en la región. La tasa de alfabetización judía era alta, las escuelas se estaban expandiendo y el dominio del idioma hebreo se había generalizado.  A pesar de la escisión en 1935 entre los sionistas de la línea oficial y  los sionistas revisionistas, que abogaban por el uso de la fuerza para establecer el estado sionista, las instituciones sionistas en Palestina se hicieron más fuertes y durante los años 30 ayudaron a crear las condiciones previas para el establecimiento de un estado judío. " Abba Eban, Heritage, “Civilization and the Jews”, Tel Aviv, Steimatzky, 1984, p. 249.

Es notable que durante los años de la Segunda Guerra la comunidad judía en Palestina fue muy fortalecida. La totalidad de las empresas de servicios públicos (agua, electricidad, puertos, transportes ferroviarios, viales, marítimos, aéreos y las comunicaciones de prensa escrita, radio, teléfonos y correo) tenían en los puestos de dirección y mantenimiento a judíos. En septiembre de 1944 se formó la Brigada judía con mando judío, un total de 27.000 judíos palestinos fueron alistados en las fuerzas británicas, muchos  sirvieron en el octavo ejército. A partir de 1938 la industria judía recibió un inmenso impulso, y los clandestinos talleres de municiones de la Haganá fueron perfeccionados para la fabricación de minas antitanques y otras armas para las fuerzas británicas.


 La guerra como las ya inocultables noticias sobre el Holocausto impulsó a la Agencia Judía a acelerar los planes para establecer un estado judío en Palestina, para lograrlo había que aprovechar rápida y hábilmente las nuevas oportunidades que se presentaban.


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domingo, 31 de enero de 2016

XI

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte XI:

La información enviada por MacMichael al Secretario de Estado fue a consecuencia de una investigación realizada sobre los usos y prácticas de financiación de fondos por parte de varias organizaciones sionistas.

El memorando ilustra sobre el hecho que el gobierno del Mandato se encontraba en Palestina ante un peligro, causado por la violencia judía, mucho más grave que el enfrentado durante la rebelión palestina de 1936 a 1939, el peligro sionista era infinitamente más difícil de afrontar con los mismos medios y metodologías represivas utilizadas para derrotar a los árabes: “En primer lugar los sionistas son disciplinados y están muy bien organizados, tienen el apoyo moral y político… de sectores considerables tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos de América… toda la influencia, recursos y habilidad política se utilizan para mostrar en forma sensacional y lograr persuadir a la opinión pública que los judíos son víctimas de la injusta agresión británica en Palestina”. 

En Londres la situación no era comprendida cabalmente, parecía que se ignoraban los informes y no se recibían instrucciones precisas de cómo actuar, salvo reforzar las medidas de seguridad, parecía como si la etapa de transición entre los gobiernos de W. Churchill y Clement Attle no terminara nunca. Una de las curiosas ambigüedades que rodea la década que precedió a la declaración del Estado de Israel es la escasez de información y perspectiva de las autoridades y fuerzas del Mandato británico que gobernaron Palestina entre 1938 y el 15 de mayo de 1948.

Por fortuna, Sir Richard D. Catling nos ha dejado un archivo que permite conocer las condiciones que prevalecían en Palestina cuando él era Jefe Adjunto de la Rama Especial de la División de Investigación Criminal en Jerusalén en 1944. Los documentos sellados como “MUY SECRETO” de Catling permanecieron intactos en los archivos de la Rhodes House de las Bibliotecas Bodleian de la Universidad de Oxford hasta hace 10 años.

Se destacan dos documentos con 62 apéndices de pruebas que totalizan casi 500 páginas de material. El primero es un despacho enviado al Secretario de Estado, fechado el 16 de octubre de 1941, por el Alto Comisionado para Palestina, el segundo, un “Memorando muy secreto sobre la Participación de las Instituciones sionistas en Palestina en actos ilegales y violentos”, preparado en la sede del Departamento de Investigación Criminal. [Sir Richard C. Catling, 145, Mss. Med. S20].  

MacMichael dijo en 1944 lo siguiente “… los judíos que están en Palestina son diestros en el uso de las armas… un gran número de ellos ha recibido entrenamiento en la Policía Palestina… o en las Fuerzas de Su Majestad. En el momento actual, además de los aproximadamente 10.000 judíos incorporados en las Fuerzas del Ejército, hay 5.800 más en diversas unidades de la fuerza policial y hay 15.400 policías especiales… Cuando a esos hombres… se les añaden las ilegales organizaciones de “defensa” de los judíos (sólo la Haganá tenía… alrededor de 50.000 hombres y 10.000 mujeres, véase Mss. Med. S20 Appendix XXI), es evidente que el Yishuv, en número y calibre de armas, es un adversario formidable.

Najman Ben-Yehuda  ex decano del departamento de sociologíaantropología en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Es uno de los investigadores más importantes del pasado judío en Palestina, en uno de sus estudios se refirió a la caída de la fortaleza de Masada, el último refugio de un grupo judío, que según dicen, se suicidó en masa antes que rendirse a la esclavitud. Ben Yehuda ve la historia de Masada como una leyenda moderna creada por encargo. De acuerdo con su libro “Sacrificar la verdad”, la dramática escena fue embellecida antes y después del establecimiento del Estado de Israel.  
                                                                                                              
El autor se basa en las transcripciones de las excavaciones arqueológicas realizadas desde 1963 hasta 1965 y afirma que el equipo dirigido por Yigael Yadin, ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, tergiversó de manera fraudulenta los hallazgos y artefactos para encajarlos dentro de una narración preparada de acuerdo a un guión heroico establecido por el sionismo y los religiosos ortodoxos.

Nur Masalha en, La Biblia leída con los ojos de los Cananeos (Editorial Canaán, Buenos Aires 2011), dice: “Las tradiciones militaristas y las leyendas bíblicas sobre posesión de la tierra, fueron reconfiguradas y reinventadas en el siglo pasado como una meta narrativa “fundacional” del mismo sionismo y del futuro Estado de Israel”. 

No olvidemos que entre 1867 y 1870 la arqueología bíblica, los mapas y los estudios de topografía y toponimia fueron llevados a cabo por Lord Warren y los Ingenieros Reales de su Majestad y continuaron siendo los datos básicos de muchos actuales arqueólogos, geógrafos y planificadores estratégicos israelíes en su campaña por judaizar la Ciudad Vieja de Jerusalén.  (Op. mencionada de Nur Masalha.)

Las citas anteriores no son una interpolación caprichosa de nuestra parte, Ben Yehuda también escribió que los asesinatos de Leji son utilizados como propaganda patriótica, con las mismas técnicas empleadas en Masada. En un libro de su autoría, editado en 1993, titulado “Los asesinatos políticos judíos: un recurso retórico para la Justicia”; refiriéndose al asesinato de Lord Moyne cita a Yitzhak Shamir diciendo: “... era de lo más eficiente y moral, atacar objetivos seleccionados. Nosotros apuntamos a un objetivo político. Hay muchos ejemplos en nuestro pasado, lo que hicimos se puede encontrar en la Biblia, en Gedeón y Sansón, por ejemplo...

Ben Yehuda afirma en su libro: "... Leji mató a más judíos que los no judíos”. Recordó que en 1948 uno de los líderes de Leji, Natan Friedman Yellin, alias “Yellin Mor”, en un juicio por cargos relacionados con el asesinato del Conde Von Bernadotte, le dijo a la corte que "... era un derecho legítimo de Leji ejecutar a los enemigos, a los traidores degradados y a los sujetos de bajo nivel patriótico”.

Yitzhak Shamir, en su libro de 1994 “Recapitulación: una autobiografía” escribió: “... Bet Tsouri y Hakim habían cumplido con la Escritura... no hubo momentos en los que yo pude llorar adecuadamente a los chicos que había enviado en misión a Egipto” y  “… En 1975  recibí sus restos en la frontera entre Israel y Egipto, habíamos  acordado cambiar 20 prisioneros de guerra árabes por los cuerpos de estos dos muchachos. Al verlos los reconocí de inmediato, a pesar de los años que habían pasado y la forma en que murieron, sus rostros estaban intactos y en calma, ni el tiempo ni la horca los había desfigurado. Un religioso me dijo que sólo a los justos se les concede este privilegio. En el funeral les brindé mi homenaje”.

Gerold Frank fue corresponsal de guerra en el Medio Oriente durante la Segunda Guerra Mundial, ​​ y colaborador en el Comité Anglo-Americano de Investigación en Palestina.  Frank en su libro “La Escritura”, subtitulado (Asesinato en el Cairo durante la Segunda Guerra Mundial), de la editorial  Simon & Schuster (1963) escribe: Uno tenía 17 años y el otro recién había cumplido 22, fueron los jóvenes que entrenó la Banda Stern (Leji). Su audaz y terrible obra sacudió al Imperio Británico, y todavía da forma a un conflicto de nuestro tiempo. Esta es la corta historia de esos dos chicos, y de aquel hecho. Es una historia de idealismo y de terror, de conspiración y suspenso. Es una historia que nunca se olvidará”. 

Frank no era un escritor improvisado y no fue ajeno al clima que envolvía a algunas celebridades de Hollywood los cuales eran muy críticos con los ingleses y simpatizaban con los terroristas sionistas. G. Frank ganó en dos ocasiones el Premio “Edgar” de los Escritores de Misterio de EEUU , por “La Escritura”, el libro sobre el asesinato de Lord Moyne ya mencionado y por el “El estrangulador de Boston”.

Es pertinente destacar que muchos sionistas estadounidenses respaldaron “el terrorismo de Sión”. Algunos incluso declararon abiertamente su admiración por los asesinos y aplaudieron sus actos de terror. El famoso autor teatral y guionista Ben Hetch, coautor del film “Primera Plana” y “Cumbres Borrascosas”, ganador de dos Óscar de Hollywood, llegó a decir públicamente que su corazón se alegraba cada vez que un soldado británico era asesinado en Palestina.

En una carta a los terroristas de Haganá, Palmaj, Irgún y Leji  publicada a toda página en The Herald Tribune de Nueva York, Ben Hecht escribió:
Los judíos de Estados Unidos están con ustedes. Ustedes son sus paladines. Ustedes son su sonrisa. Ustedes son la pluma de sus sombreros. Ustedes son la primera respuesta que tiene sentido para el Nuevo Mundo. Cada vez que hacen explotar un arsenal británico, destruyen una cárcel británica, vuelan por los aires un tren británico o asaltan un banco británico, o atacan con sus armas y bombas a los traidores e invasores británicos de sus tierras, los judíos de Estados Unidos tienen una pequeña fiesta en su corazón”.

Señaló Tom Segev en el diario israelí “Haaretz” del 23 de septiembre de 2003 que: “En la actualidad son muchos los que homenajearon el atentado contra Moyne (Segev se refiere a un homenaje que realizaron en Israel por el aniversario de la ejecución en Egipto de sus asesinos), porqué asumen que un luchador por la libertad (de Eretz Israel) es una buena persona y que un terrorista (es decir, un palestino, un árabe) es una mala persona”. 


Continúa:

sábado, 16 de enero de 2016

X

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte X:

Yitzhak Shamir, nacido Yitzhak Yezernitsky en la Polonia rusa, había  emigrado a Palestina en 1935. Shamir fue quién planificó y ordenó el asesinato de Lord Moyne. A principios de la década de 1940 Shamir, había adoptado como nombre de guerra “Michael” en homenaje a Michael Collins, el jefe militar del IRA. Shamir propuso una lucha sin cuartel contra Londres y desplegó un gran aparato propagandístico sionista revisionista en EEUU, para desarrollar  un movimiento favorable a la creación del Estado de Israel a la manera de cómo lo habían hecho De Valera y Connolly para el caso irlandés.                                                                           
La literatura sobre el IRA se convirtió en obligatoria para los guerrilleros del Leji. Colin Shindler en su libro “El ascenso de la derecha israelí, de Odessa a Hebron. Cambridge University Press, 2015, (en inglés).  Nos llama la atención sobre el hecho de que David Raziel Jefe del Irgún conocía perfectamente la historia del IRA y Abraham Stern (Yair) había traducido al hebreo, en 1941, el libro de P.S. O’Hegarty, “The Victory of Sinn Fein”. Shamir, alias “Michael” sucedió a Abraham Stern, alias “Yair” como jefe de operaciones del Leji, lo acompañaban en el comando dos reconocidos hombres de acción: Natan Friedman-Yellin, alias "Yellin Mor" e Israel Sheib,  alias "Eldad”. Yellin Mor y Eldad habían estudiado las técnicas de acción del IRA y también se inspiraron en los terroristas rusos del siglo XIX, sobre todo en Netchaiev y la organización Narodnaia Volia. 

En el  atardecer de la cálida casi noche de Jerusalén del 8 de agosto de 1944 un custodiado Roll Royce circulaba por las calles de la vieja Ciudad Sagrada, era el automóvil que transportaba al Alto Comisionado Sir. Harold McMichael y a su encantadora esposa a una fiesta. No era una fiesta más, era la celebración que la comunidad británica había preparado en su homenaje por la finalización de sus funciones en Palestina.

Seguramente, McMichael cuando miraba por la ventanilla del coche recordaba que en su juventud algunos llamaban a Palestina el portal inglés hacia la India y Haifa tenía la llave de ese portal, el único puerto protegido de la maravillosa costa este. Aquí en Palestina está el mayor aeropuerto de Oriente Próximo. Aquí está la encrucijada de las líneas férreas que van desde Ciudad del Cabo en Sudáfrica a la India. Aquí está la terminal del oleoducto hacia los campos petroleros de Mosul en Iraq. Aquí está la joya germinal de las religiones, de los enfrentamientos con luchas sin fin y de bellezas naturales inolvidables para quienes las hayan conocido.  

El Alto Comisionado se estaba despidiendo de aquellas murallas que habían convertido al mundo y que según Mahoma, el rocío que cae sobre Jerusalén cura todos los males, porque procede de los jardines del Paraíso. Gracias a la publicación de nuevos documentos sabemos que Leji y el Irgún realizaron siete intentos fallidos para asesinar al muy odiado por los sionistas Sir. Harold MacMichael.

El último intento fue realizado en esa noche del 8 de agosto, Leji preparó una emboscada en un cruce de callejuelas y atacaron el paso del vehículo, el Alto Comisionado fue levemente herido, su esposa ilesa, esta vez, ambos escaparon por poco a la muerte y se hicieron presentes en la fiesta. Los hombres del Leji tuvieron varias bajas. Ben-Yehuda, Nachman (1993). “Political Assassinations by Jews: A Rhetorical Device for Justice”. Albany, NY: SUNY Press. p. 204.

Dos semanas más tarde, una multa colectiva se impuso en el barrio judío de Jerusalén a causa de la indiferencia de sus habitantes para ayudar a la policía que investigaba el atentado contra la vida del  Alto Comisionado. La comunidad judía no colaboró para la detención de los terroristas, aun no existía la temporada de caza.

Los reiterados fallos de Leji y de Irgún para matar a MacMichael en Palestina fue lo que decidió a Shamir a planificar el asesinato de Lord Moyne en Egipto, sabía que este importante funcionario al igual que Churchill no se sentía cómodo con guardaespaldas y custodios. Además se propuso elegir cuidadosamente a los ejecutores más adecuados  para la misión. Eliyahu Bet-Zuri, uno de los autores del asesinato de El Cairo, había presentado ante Shamir y su alto comando un plan para matar a una serie de "personalidades políticas británicas, incluyendo a Churchill".

El mayor James Robertson, quien trabajaba para la sección MI5 del Medio Oriente, escribió que las ideas de liquidar a la plana mayor británica era una verdadera obsesión maníaca de Bet-Zuri, estos datos fueron revelados por un miembro de la banda  Stern detenido durante la “temporada de caza” a fines de 1944. ¿Por qué se habían convertido en asesinos? Respondieron: "Porque Lord Moyne representaba la política anti-judía de la nación británica."

Los británicos colaboraron con la investigación de la policía egipcia, presionaron para un juicio en un tribunal militar, y promovieron la pena de muerte para ambos acusados. Trataron de impedir que los acusados ​​ hablaran en la corte, temiendo el efecto que esas declaraciones tendrían en la opinión pública egipcia. Muchos nacionalistas egipcios de tendencia republicana vieron a los asesinos como patriotas que lucharon contra el imperialismo británico y organizaron algunas pequeñas manifestaciones de solidaridad.

Dos meses después del asesinato fueron enjuiciados. Parecían indiferentes a los cargos, y por el probable destino que les esperaba. Durante el juicio, el Leji, envió varias notas con amenazas de muerte al Presidente de la Corte y a los fiscales. Estas notas fueron ignoradas y la sentencia de muerte en la horca fue debidamente aprobada. La sentencia se llevó a cabo el 23 de marzo de 1945 en la prisión de Bab al Khalk de El Cairo. Los dos asesinos se dirigieron caminando tranquilamente a su ejecución cantando el Hatikva, el himno nacional judío. 

A partir de 1956 los dos terroristas fueron idealizados por los judíos del nuevo estado israelí, se los exoneró de toda culpa y de descalificadoras responsabilidades. Fueron convertidos en personajes juveniles de los cuentos populares, libros, temas de canciones y poemas. En 1975 los cuerpos de estos dos jóvenes fueron exhumados de una tumba ubicada en una alejada esquina del cementerio judío de Bassatine en el noreste de El Cairo y enviados de regreso a Israel. El gobierno de Israel recibió sus restos con un solemne funeral de estado con honores militares y civiles, fueron enterrados como héroes en el Monte Herzl, la ceremonia fue presidida por el Primer Ministro Yitzhak Rabin y por el miembro de la Knesset Yitzhak Shamir. 

El gobierno británico presentó una protesta diplomática que Israel nunca contestó. El 26 de junio de 1975, el editorial de The Times de Londres se tituló: "Los terroristas recibirán una bienvenida en Israel".

El antecesor de Shamir en el gobierno de derechas en Israel fue Menachem Beguin, nacido el 16 de agosto de 1913, en Brest Litovsk, Rusia. Se alistó en el movimiento juvenil Betar a los 16 años de edad. En 1938 pasó a ser el líder del Betar Polonia, organización de 70.000 miembros que formaba parte del movimiento nacional sionista revisionista fundado por Jabotinsky. En el año 1942 se trasladó a Palestina y fue designado comandante en Jefe del Irgún Zevai Leumi (Irgún o Etzel), la “Organización Militar Nacional”, fundada en 1937 por Jabotinsky y David Raziel. El Irgún fue responsable de infinidad de atentados, actos de sabotaje y muerte de centenares de británicos, para los palestinos estaban reservadas las masacres y la expulsión.

Tras la fundación del Estado Beguin alcanzó posiciones de poder político con su partido Herut (Libertad) y fue elegido miembro de la asamblea de Israel, el Knesset. En 1949 se convirtió en un poderoso líder conservador de la oposición; fue ministro sin cartera desde 1967 hasta 1970. En el año 1973 los partidos de oposición formaron el bloque Likud (Unidad), del que fue codirigente, y al ganar las en 1977 las elecciones, se convirtió en Primer Ministro.

En 1978, él junto al Gral. Anwar al Sadat (Presidente de Egipto) se les concedió ¡el Premio Nobel de la Paz!!! En 1981 logró una nueva victoria electoral y en 1982 le ordenó a Ari Sharon que invadiera el sur del Líbano. Yitzhak Shamir (Michael), años después se convirtió en ministro de Relaciones Exteriores de Israel de 1980 a 1986, y Primer Ministro desde 1983 hasta 1984 y desde 1986 hasta 1992. 


Durante los gobiernos de los Primeros Ministros Sharet y Beguin, los restos de los jefes de las organizaciones armadas clandestinas judías como Zeev Jabotinsky, Abraham Stern (Yair) y David Raziel, también fueron recibidos como héroes de Israel y enterrados con honores civiles  y militares en el cementerio del Monte Herlz de Jerusalén. 


(Continúa)

sábado, 26 de diciembre de 2015

IX

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte IX:

En 1936 C.O. Wingate fue enviado a  Palestina como capitán de  inteligencia militar. Los palestinos liderados por el Gran Mufti  Al Husseini habían comenzado una violenta campaña de disturbios y ataques contra los funcionarios del Mandato Británico y las comunidades judías. Algunos ataques fueron muy sangrientos, especialmente contra los judíos de Jerusalén.

Charles Orde Wingate nació en la India Británica, el 26 de febrero de 1903. De una familia cristiana muy religiosa, Wingate se convirtió en un defensor fanático del sionismo, aprendió rápidamente hebreo y creía que su primer deber humano y moral era ayudar al Yishuv a crear por las armas su propio estado. Luego de estudiar el comportamiento de las bandas agresoras se dedicó a entrenar a los miembros jóvenes y más destacados de la Haganá, quienes lo llamaron  “hayedid” que en hebreo significa “el amigo”; Wingate adoptó con orgullo a “hayedid” como su nombre de batalla.

Wingate puso en marcha un plan para crear pequeñas unidades móviles de voluntarios de élite. Un informe que presentó el 5 de junio de 1938, se tituló “El secreto de apreciación de las posibilidades de la noche por las fuerzas armadas de los movimientos de la Corona, con el objetivo de poner fin al terrorismo en el norte de Palestina”, en su escrito detalló estos conceptos:

“Sólo hay una manera de enfrentar y detener esta situación intolerable, convencer a los bandidos y depredadores que nosotros ahora disponemos de todas las posibilidades de destruir el estilo de funcionamiento que caracteriza a las bandas. Las unidades de los SNS (Especial Night Scuadrons) llevarán la ofensiva al enemigo, quitándole la iniciativa y producirá en su mente la creencia que las fuerzas del gobierno conocedoras del terreno se moverán en la noche y los combatirá sin piedad en los caminos, en los pueblos, en el descampado y en sus propios refugios”.

Las operaciones de los SNS durante la noche le darían las ventajas del shock y la sorpresa. Su fuerza estaría basada en las comunidades judías (especialmente en los Kibutz y no en las bases británicas). El plan de Wingate fue aprobado por Archibald Wavell, entonces comandante de las fuerzas británicas en Palestina, y ganó el soporte de la Agencia Judía  En junio de 1938 creó el cuartel central en Ein Jarod, se establecieron bases adicionales  en Hanita, Geva y  Hashachar Ayelet,  para ampliar el entrenamiento de los Escuadrones Especiales Nocturnos (SNS).

La Agencia Judía los asistía y pagaba sus salarios, también pagaba los sobornos a colaboradores árabes de información y de inteligencia. Una de las tareas clave de los SNS fue proteger el oleoducto de Irak  a Haifa  de los saboteadores árabes. Los SNS también allanaron pueblos fronterizos utilizados como bases por el Mufti. Las acciones de “hayedid” y sus soldados tuvieron mucho éxito en la lucha contra la guerrilla, las incursiones terroristas y los ataques contra los judíos. Además los kibutzim en 1938 fueron dotados de una torre de guardia o vigía hecha de madera rodeada por una valla también de madera, para protegerse de los ataques palestinos. 

Las torres fueron dotadas con un reflector, un equipo generador de electricidad y algunas armas. El arquitecto Sir Charles Tegart diseñó los fuertes en 1937 sobre la base de sus experiencias contra la insurgencia india. Los fuertes de Tegart también eran construidos con hormigón armado, sistemas de agua y electricidad que les permitan resistir un asedio de varios días. Este tipo de fuertes correspondían a los kibutz importantes o ubicados en zonas estratégicas. Decenas de estructuras defensivas fueron construidas según el mismo plan básico, a lo largo del llamado "muro de Tegart" en la frontera norte con el Líbano y Siria, y en las intersecciones de caminos vitales en el interior de Palestina. Muchos de ellos todavía se pueden ver hoy en Israel  y se siguen utilizando como estaciones de policía y los más grandes son cárceles.   

La empalizada fue perfeccionada con algunos muros de cemento unidos por alambrados que podían ser electrificados. El sistema estaba basado en la construcción rápida de moldes de madera prefabricados, que se llenaban de grava o arena y el cercado se hacía con alambre de púasLas mejoras en la fabricación de la pared y la torre básica se atribuyen a Shlomo Gur, miembro del kibutz Tel Amal.  

Durante la campaña de construcción “Torre y empalizada”, (Joma U'Migdal, en hebreo) se fundaron 57 nuevos kibutzim, la construcción básica  se realizaba en forma rápida, generalmente en el curso de una sola noche, sobre un terreno que podía ser comprado o directamente ocupado. El fundamento jurídico para hacerlo era una ley otomana en vigor durante el período del Mandato, que establecía que ningún edificio ilegal puede ser demolido si el techo se ha completado.

 Estos asentamientos, (en su mayoría kibutzim y moshavim) algunos contaban con escuadrones especiales nocturnos, (dependían de su ubicación), las granjas agrícolas colectivas se transformaron en lugares fortificados y sirvieron para fines de seguridad  y para la creación de regiones habitadas con población permanente, que más tarde ayudaría a determinar las líneas que modificaron el Plan de Partición fijado por la ONU.

En octubre de 1938 Wingate viajó a Londres. Allí mantuvo una reunión privada con el Ministro de Colonias Malcolm MacDonald para manifestarle su oposición a las conclusiones de la Comisión de Lord Woodhead, que sostenía la conveniencia de postergar las propuestas anteriores sobre partición de Palestina en un  Estado judío y otro Estado árabe. Cuando la noticia de la reunión se conoció en los círculos militares de Palestina decidieron deshacerse de Wingate. 

Hayedid” afirmó públicamente:

 “Los judíos son los mejores soldados… Si hubiera más funcionarios y oficiales británicos que compartieran mis puntos de vista, la rebelión árabe habría terminado hace años”.

El comandante militar de Palestina lo destituyó del mando por criticar a camaradas del ejército e intervenir en asuntos políticos. En mayo de 1939, fue trasladado a Gran Bretaña. Su pasaporte fue sellado con una nota que le prohibía regresar a Palestina. Wingate también es famoso por la creación de los Chindits. Los Chindits eran fuerzas especiales de comandos  aerotransportados para operar tras las líneas enemigas de los japoneses en Birmania. Wingate utilizó el nombre de un león mítico birmano, el “chinthe”. 

Las pruebas recogidas en El Cairo en noviembre de 1944 eran irrefutables. Los asesinos Eliahou Bet-Zouri y Eliahou Al Hakim no intentaron negar su culpabilidad, habían sido capturados casi “in fraganti”, confesaron ser los autores de los asesinatos de Moyne y de su chofer y manifestaron los motivos que los impulsaron. En el Leji dijeron que el ataque también estaba destinado a demostrar la eficacia de la resistencia armada y demostrar que los británicos no estaban a salvo en ningún lugar, siempre y cuando insistieran en quedarse en Palestina. Varios analistas del Foreing Office suponían que el asesinato buscó tener impacto en los árabes, sobre todo para estimular el nacionalismo egipcio. También se conectaba la muerte de Moyne con el asesinato del ex primer ministro egipcio Ahmed Maher, un pro-británico. 

Sin embargo, a pesar de las pruebas, en plena Cámara de los Comunes Lord Strabolgi, miembro de la comisión de trabajo del Parlamento y presidente de la “Liga para promover una Palestina judía”, luego de la exposición de Eden manifestó sus sospechas que los asesinos podían ser partidarios de Hitler.
"Mi mente me dice que es probable que Lord Moyne fue asesinado por agentes nazis".

En aquella época, cada vez que se cometía un crimen escandaloso en Palestina o en el Oriente Próximo, y no eran pocos, los sionistas intentaban alejarse de su autoría, recordemos algunos ejemplos.

El asesinato de Haan.

La Haganá llevó a cabo el asesinato del poeta judío y activista anti sionista de origen holandés Jacob Israël de Haan, el crimen se realizó en Jerusalén el 30 de junio de 1924, el autor fue Avraham Tehomi, quien luego acabaría siendo expulsado de la Haganá porqué dijeron que Tehomi  habría actuado a título personal.

En realidad, la expulsión de Avraham Tehomi alias “Gideon”, uno de los hombres de acción más distinguido por los comandantes de la Haganá, se debió a que Jabotinsky lo había designado jefe de operaciones del grupo armado de ultraderecha Irgún o Etzel, nombramiento que él aceptó. Tiempo después volvió a las filas de la Haganá con la finalidad de cambiar su política desde adentro de la organización armada.

Este asesinato de los sionistas no pudo ser atribuido a agentes nazis, porque en 1923 Hitler estaba preso por el “Putsch de Múnich”, y recibió una condena de cinco años de prisión, aunque fue liberado nueve meses después del juicio, en 1924.

En una entrevista realizada por el periodista Shlomo Nakdimon en Hong Kong, en 1983, Tehomi admitió su participación, "Hice lo que la Haganá decidió que se debía hacer. Y nada fue hecho sin la orden de Yitzhak Ben Zvi. No me arrepiento, porque Haan quería destruir la idea del Sionismo".

La Haganá practicó durante años el apaleamiento, secuestro, muerte y desaparición de aquellos judíos no sionistas que comerciaban con palestinos o tenían actitudes de reiterada rebeldía a las normas dictadas por la Agencia Judía. Estos delitos nunca fueron reconocidos, y hasta en la actualidad son ocultados. 

El asesinato de Arlosoroff.

En la noche del 16 de junio de 1933, fue asesinado en la costa marítima de Tel Aviv  Haim Arlosoroff quién estaba paseando junto a su esposa,  cuando dos hombres jóvenes se le acercaron, uno sacó un revólver y le disparó de inmediato. 

Arlosoroff  era el Secretario Político de la Agencia Judía, un brillante economista y gran diplomático, muy amigo de Gurion y Weizmann. Gurion lo envió a Berlín para negociar con el gobierno nazi la posibilidad de aumentar la emigración de judíos y productos de infraestructura de Alemania a Palestina. Arlosoroff propuso a los alemanes la creación de un "banco de emigración" para que las fortunas de los judíos ricos se administraran de común acuerdo conforme los judíos alemanes llegaban a Palestina y los productos se vendieran, la propuesta después se llamó el “Acuerdo Havara”.

El día anterior al asesinato, un periódico del sionismo revisionista en Palestina había lanzado un duro ataque contra Arlosoroff, redactado por Abraham Stavsky  un seguidor de Jabotinsky.  “El pueblo judío siempre ha sabido cómo tratar a aquellos que han vendido el honor de su nación y su Tora, y hoy sabrá también cómo reaccionar ante este hecho vergonzoso.” La policía tuvo pocas dificultades para identificar a los asesinos, todos eran sionistas revisionistas. Stavsky fue acusado de instigador y los autores del crimen  fueron Aba Achimeir y Zvi Rosenblatt.

La defensa recurrió a tácticas desopilantes: Sostuvo que el  asesino era un delincuente árabe, que estaba encarcelado por otro homicidio, y había confesado que asesinó a Arlosoroff, porque quería violar a su mujer. Una falsedad absoluta.
También dijeron que el responsable de la muerte sería en realidad Joseph Goebbels, quién envió a sus agentes a matar a Arlosoroff porqué en su temprana juventud había sido novio de Magda Goebbels.

 Aba Achimeir era el más complicado, los investigadores entendían que era quién disparó el tiro fatal, mientras que Zvi Rosenblatt  sostenía una linterna, todos los acusados recuperaron con mayor o menor rapidez su libertad. El crimen quedó impune. A pesar de las evidencias, hasta el día de hoy los sionistas revisionistas niegan que hayan tenido algo que ver con este asesinato.

El atentado al SS Patria.

El “SS Patria”, era un buque de fabricación francesa de 11.885 toneladas, contratado varias veces por los sionistas revisionistas de Betar para trasladar judíos europeos que escapaban de los nazis. El SS Patria naufragó el 25 de noviembre de 1940 en el puerto de Haifa, matando a 267 personas e hiriendo a 172.  El barco se hundió en menos de 16 minutos a causa de una explosión supuestamente interna, atrapando a muchas personas en la bodega. El Patria era un barco mediano, relativamente moderno, adecuado para transportar personas  y que navegaba perfectamente bien, no se parecía en absoluto a los vetustos navíos que alquilaba la Haganá para trasladar ilegalmente a refugiados.                                             
En el momento del desastre, el SS Patria estaba llevando a 1.800 judíos que escaparon de la Europa ocupada por los nazis y las autoridades británicas los estaban deportando a la isla Mauricio porque la Agencia Judía no había solicitado los permisos de entrada, esta era una operación de sus rivales, los revisionistas. La Agencia Judía naturalmente se opuso a la deportación, trató de negociar el ingreso de los refugiados y demorar todo el tiempo posible antes que fueran deportados, con tal finalidad la Agencia había llamado a periodistas del Reino Unido y de EEUU para que documentaran y difundieran en sus medios la cruel insensibilidad de los británicos. Ante las presiones y la enorme cantidad de solicitudes enviadas desde todo el mundo las autoridades británicas permitieron a los supervivientes del Patria ingresar en Palestina exclusivamente  por motivos humanitarios. 

¿Quién fue el responsable? Parecía que nadie lo sabía, los ingleses sospecharon de una operación del Irgún porqué descartaban que lo hubiera hecho la Haganá. Sabían que el Leji no tenía comandos para operar en el agua. ¿Cuál era la verdadera razón del hundimiento, una explosión accidental, la introducción o colocación de una bomba? Nadie era capaz de dar una explicación cierta, los rumores y versiones que circulaban eran muchos.

Algunos acusaban directamente a los británicos, al Irgún, a la fatalidad, otros sostenían que los mismos deportados, presos de la desesperación, habían sido quienes hundieron al Patria, esta versión contó con el apoyo de Arthur Koestler, lo dice enPalestina 1917, Promesa y Cumplimiento” libro publicado en 1949. 
Otra versión que sólo se repetía en voz baja y ante amigos, decía que la decisión de poner una bomba en el barco había sido tomada por una facción extremista de la Haganá, vulnerando el procedimiento normal que se sigue en este tipo de operaciones. 

La potencia explosiva de la bomba fue mal calculada y causó daños en el Patria que no habían sido previstos, los autores sólo querían desactivar la nave para evitar que salga del puerto de Haifa. Decían, que esta infortunada acción causó graves discusiones internas en la Agencia Judía. Durante muchos años la verdadera causa de la tragedia del SS Patria quedó en el misterio y al poco tiempo nadie la recordaba, porqué los que sabían preferían que este hecho estuviera olvidado.

En 1957 un veterano luchador sionista llamado Munya Meir Mardor,  reconoció ser la persona que colocó la bomba en el casco del SS Patria y publicó un libro sobre su trayectoria como combatiente de la Haganá. Mardor lo hizo público en un libro editado en Israel, titulado “Shelihut Alumah: Pirkei Mivtsaim Meyuhadim Be-Maarkhot Ha-Haganah”, y fue citado en un folleto de la Comunidad Judía de Publicaciones, el Jews Weekly de San Francisco del 14 de diciembre de 2001. 

Munya Meir Mardor reafirmó su actuación en 1970 en un artículo  titulado  "La muerte en 1940 de 260 judíos por la explosión de un buque”. En este trabajo reitera que la acción fue ordenada por los mandos de la Haganá, ellos fueron los que entregaron  la bomba, él la adoso en el casco del Patria, en el lugar que le habían indicado y la activó. 

Ofer Dalia en 1990 confirmó la versión de Mardor en su libro “Escapar             del Holocausto: la inmigración ilegal a la Tierra de Israel, desde 1939 hasta 1944”. Oxford, Oxford University Press. p. 35. Rudolf Hirsch, un escritor alemán de origen judío que emigró a Palestina en 1939 y allí fue un estrecho colaborador de Arnold Zweig,  publicó una novela sobre este desastre, titulada “Patria-Israel” en la que se refiere con todo detalle a la participación de Mardor.
 Años después, Dominique Lapierre y Larry Collins en la página 295 del libro “Oh, Jerusalén” Plaza & Janes SA Editores, Colección Jet. dicen: “…en un gran hotel de Roma, los responsables de la Haganá decidieron hundir al navío in situ, (aclaración: se refieren al hundimiento del barco “Nino”). La dirección de la operación fue confiada a Munya Mardor, uno de los agentes más audaces de la organización judía”.

Para esta nueva operación, hundir mediante cargas explosivas a un barco de cabotaje, que llevaba diez mil fusiles y ocho millones de cartuchos para el Capitán árabe Abdul Aziz Kerin, la Haganá eligió a Munya M. Mardor, un especialista en acciones de este tipo, para comandar y realizar con tres buzos tácticos la misión. El sábado 10 de abril de 1948 a las 4 de la mañana, en el puerto de Bari, Mardor envió a doce metros por debajo de la superficie del agua italiana los fusiles y municiones del Capitán Kerin.

(Continuará)

lunes, 14 de diciembre de 2015

VIII

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte VIII:

Segundo crimen: Su negativa en 1944 a considerar seriamente la posibilidad de salvar a un millón de judíos a cambio de camiones y dinero, propuesta que los nazis habían ofrecido. Revisemos los hechos: El 19 de mayo de 1944 Joel Brand, uno de los dos máximos representantes de los sionistas húngaros, el otro era Israel Rudolf Kastner (Brand y Kastner dirigían el Comité de socorro y rescate de judíos húngaros) pasó por Turquía rumbo a Palestina llevando como equipaje una monstruosa propuesta consistente en canjear la vida de un millón de personas por diez mil camiones y algunos otros bienes, los que se utilizarían sólo en el frente oriental. El El interlocutor de Brand era Adolf Eichmann, la propuesta de canje estaba autorizada por el comandante en jefe de las SS Heinrich Himmler, los judíos serían entregados en tandas de 100.000 por cada 1.000 camiones.

Había transcurrido tan poco tiempo entre la invasión alemana de Hungría y la propuesta, que fue plausible pensar que había sido elaborada en Berlín con anterioridad y podía formar parte de un vasto plan nazi que podía perseguir varios objetivos: 

  a) Descolocar a Los Aliados, ahora estaban obligados a decidir si ellos querían salvar o abandonar a su suerte (la muerte) a un millón de judíos; 
  b) Provocar hechos que entorpecieran la marcha de una guerra que ya estaban perdiendo; 
  c) Reforzar el parque mecanizado de las fuerzas alemanas en lucha contra los soviéticos y 
  d) Complicar las difíciles relaciones con Stalin con sus aliados.


Desde el primer momento, Ben Gurion se manifestó como un decidido partidario de aceptar la propuesta de Eichmann. La Agencia Judía había negociado con las SS en reiteradas ocasiones desde que los nazis tomaron el poder en Alemania y Ben Gurion sabía que los nazis cumplían los acuerdos que celebraban con los sionistas, Eichmann había asegurado que el millón de judíos húngaros tenían como único destino a Palestina y eso era lo importante para Ben Gurion, la Agencia y los dirigentes de la Organización Sionista Mundial.

Ben Gurion envió a Moshé Sharett su segundo en la Agencia Judía a negociar en Berlín, e instruyó a Ira Hirschmann a hacer lo propio en los EEUU. Hirschmann, era un conocido ejecutivo de negocios que se había especializado en organizar la inmigración legal e ilegal de judíos  hacia Palestina, en 1949 publicó un polémico libro, sugestivamente titulado '' The Embers Still Burn “, criticando la política exterior de los Estados Unidos durante la guerra y post guerra. Al llegar a Palestina Brand fue detenido por los británicos y llevado a El Cairo, durante un encuentro con Lord Moyne, según algunos testigos le habría dicho: " Sr. Brand, ¿qué puedo hacer yo con un millón de judíos? ¿Dónde los voy a ubicar?”. 

Esta sería la participación directa de Lord Moyne en la operación “Blood for Money”, operación que justamente se llamó así porqué Lord Moyne fue quien sugirió a Churchill reemplazar los camiones por dinero.

Roosevelt instruyó a su embajador en Moscú a explorar la posible reacción de los soviéticos. El Gobierno británico dudaba en avanzar con esta iniciativa, sospechaba que la propuesta de los nazis no era más que un intento de debilitar la alianza con Stalin.  El gobierno de Roosevelt coincidió con Churchill cuando recibió a fines de julio un cable cifrado de Moscú con este lacónico mensaje: “Vyshinski considera inadmisible negociar con Hitler", Vyshinski era el Ministro de Relaciones Exteriores de la URSS.

Los hechos indican que Stalin dio un  portazo y los anglo-norteamericanos le pusieron cerradura a la puerta a pesar de los constantes pedidos de Ben Gurion y de los sionistas americanos e ingleses en iniciar sin perder tiempo alguno las negociaciones. A los tres meses de lanzada la propuesta, la operación “Blood for Money” fracasó. Ben Gurion, Moshé Sharett, Ira Hirschmann y Joel Brand quedaron con un sabor amargo en el alma, Stalin frustró la posible salvación de los judíos rehenes de Eichmann en Hungría. 

Es evidente, que no fue Lord Moyne el que decidió los hechos. Lord Moyne estaba muy bien informado, sabía por MacMichael, el Alto Comisionado en Palestina, quién oportunamente le había enumerado seis áreas de actividades subversivas emprendidas por la Agencia Judía contra el Gobierno Británico del Mandato, señalando que esta poderosa y eficaz organización equivalía, de hecho, a un gobierno que existía codo con codo con el Gobierno del Mandato. La Agencia Judía era responsable de:
  1. Mantener un ejército y un sistema de espionaje secretos;
  2. Realizar contrabando, robo y fabricación de armamentos;
  3. Organizar desde hace muchos años la inmigración ilegal;
  4. Practicar la violencia y la desobediencia civil;
  5. Facilitar y alentar la propaganda sediciosa y hostil en Palestina y en el extranjero, especialmente en los EEUU y Londres;
  6. Desconocer y vulnerar los derechos civiles de los ciudadanos judíos con imposición de penas al margen de las leyes.
Decía MacMichael, en resumen, “la Agencia Judía controlada por los sionistas ha socavado activamente la autoridad legal en Palestina, incluso actuaron y actúan para minar el apoyo hacia el gobierno del Mandato en Gran Bretaña, poniendo en peligro a las fuerzas armadas británicas cuando tratan de cumplir sus responsabilidades oficiales. También se ha demostrado la determinación ingrata de los dirigentes de la Agencia en atacar y desprestigiar a la misma nación que les dio muchos  medios para establecer una “patria” en Palestina”. 

(en MacMichael, Harold. “Memorandum on the Participation of the Jewish National Institutions in Palestine in Acts of Lawlessness and Violence” The Palestine Police, Jerusalem.)

Ver también: William A. Cook “The Rape of Palestine”, and The Plight of the Palestinians”. Los artículos de Cook se publican en Counterpunch, MWC News, Pacific Free Press, Atlantic Free Press, and Countercurrents.                                                                               
Más información : www.drwilliamacook.com.



Continúa. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La Arabia Saudí de Al Rasheed. I.

Inicio mi colaboración con este blog con una reseña de libros que pienso no deben faltar en la biblioteca de todo estudioso del Medio Oriente. La actualidad del terrorismo musulmán es tan evidente que no necesita grandes explicaciones sobre sus actores; pero sus raíces y su relación con el Islam y los Estados Árabes sí necesita de conocimientos mayores. Dependerá de cada uno llegar hasta donde su interés y su curiosidad lo lleve, y yo, en este sentido, quiero aportar mi granito de arena.

Aclaro que la mayoría de los libros que comente estarán en idioma español, bien sea porque así fueron escritos (los menos, lamentablemente) o porque están traducidos. Algunos pueden no hallarse en las librerías actuales, pero seguro se encontrarán en las bibliotecas; así fue como los encontré. Trataré de seleccionar los que más me han llegado o me parecen claves para comprender éste o aquél fenómeno determinado. Si me equivoco, en todo caso, a nadie le hará mal enterarse un poco más de la profundamente endiablada situación en que se encuentran la mayoría de los países árabes y sus vecinos.
Empezaré por Arabia Saudí, uno de los lugares más estratégicos del mundo árabe y musulmán; quizá el más importante de todos.

* Madawi Al Rasheed. "Historia de Arabia Saudí". Cambridge. Madrid 2003 (2002).

Nota: el año entre paréntesis se refiere a la edición original. La edición española suele ser la primera, salvo indicación en contrario.
El hecho de llamarse "Saudí" es, en cierta forma, un accidente de la historia, ya que en esta zona había dos grandes familias que competían por el poder: los rashidíes y los saudíes. Además en la zona de los lugares santos y en el actual Yemen estaban, también los sharifs. La historia de Arabia Saudí (1) es la historia de como una familia, clan o casa, se impuso sobre las demás en un proceso que no fue menor a un siglo, y que contó con la intervención, ayuda, y preeminencia de una secta específica del mundo musulmán: el wahabismo.

Una historia desconocida en nuestro mundo y que explica lo que poca gente entiende: como un gran aliado de EEUU es también ideológicamente su gran enemigo.

(Continúa)

Carlos Mallah (se pronuncia /mal-laj/)

(1) recomiendo usar "Saudí" y no "Saudita", como a menudo suelo leer. De la segunda manera es como la llaman los franceses, y la nuestra tiene, además, la ventaja de parecerse más a su original en árabe. 

sábado, 5 de diciembre de 2015

VII

Cuando los senderos se bifurcan para reencontrarse.
Alec Mendoza

Parte VII:

Isaac Shamir justificó la decisión de asesinar a Moyne por cometer los siguientes dos "crímenes" contra el pueblo judío:

Primer crimen. A principios de 1942, había presionado al Gobierno turco para rechazar el paso de un barco, el “Struma”, lleno de refugiados judíos provenientes de Rumania, la nave fue enviada de vuelta por el Mar Negro y esto significó la muerte de 800 judíos, un submarino lo torpedeó y el barco se hundió. 

Revisemos los hechos: La tragedia del Struma, parece ser un hecho casi olvidado por los países que intervinieron en la triste historia de este viejo barco botado en 1867 que navegaba hacia Palestina. Es posible que Shamir tuviera algunas confusiones, algo natural en una época tan compleja. La guerra estaba en su apogeo. Las tropas germanas avanzaban sobre el territorio soviético. En el Pacífico el Imperio Japonés asestaba duros golpes a los aliados. En el Norte de África las fuerzas del Eje se enfrentaban a los británicos.

Lord Moyne, acusado por Shamir, de presionar a los turcos para rechazar el paso de un ataúd flotante, en diciembre de 1941 y enero de 1942 no estaba en Palestina, se encontraba en Londres viviendo con su familia. Desde la designación de Churchill como Primer Ministro el 11 de mayo de 1940, Moyne ocupó varios cargos en el Ministerio de la guerra, en febrero de 1941 fue designado Ministro de Colonias y lideró las políticas del gobierno de Churchill en la Cámara de los Lores, con el título honorífico de líder de la Cámara de los Lores, sirviendo en esa posición algo más de un año. Es lógico pensar que Lord Moyne se ocupaba de asuntos más importantes y urgentes.

Sir Richard G. Casey, se trasladó a El Cairo en enero de 1942, cuando Winston Churchill lo nombró Ministro Residente en el Medio Oriente. En aquellos difíciles días el Barón Casey y el Mariscal Archivald Wavell fueron quienes seguramente tuvieron que ocuparse en tratar las dificultades que sufría el barco al que se refiere Shamir.

La dictadura de Antonescu permitió que miles de judíos con o sin papeles huyeran a través de los puertos rumanos hacia Turquía, con destino final Palestina, no sin antes desposeerlos de todos sus bienes. En el mismo día y noche que Japón bombardeó Pearl Harbor (6-7 diciembre de 1941), judíos provenientes de Bucovina, Moldavia y Besarabia, (según los registros eran 769 personas), tomaron un tren hacia Constanza en la estación Obor de Bucarest. El viaje lo había preparado la Haganá por medio del departamento clandestino Aliyá Bet, ese era el nombre en clave dado a la inmigración ilegal de judíos al Mandato británico de Palestina, en violación de las normas restrictivas a la inmigración, una práctica que se realizaba de manera constante desde los años 1920, Zeev “Jabo” Jabotinsky llamaba a la Aliyá Bet, el “deporte nacional”.

Los 769 pasajeros llegaron al gran puerto rumano del Mar Negro el 9 de diciembre, y sufrieron una gran decepción al ver el barco que debía llevarlos a Palestina, era una ruina flotante construida en Newcastle, Inglaterra, en 1867, se llamaba “Struma”, matriculado en Panamá y propiedad de la empresa griega Singros, tenía sólo un baño colectivo y carecía de cocina, en los últimos años había sido utilizado para transportar ganado.
                                                                                                                                   Luego de tres días de controles y verificaciones, el 12 de diciembre de 1941 los pasajeros pudieron embarcar en el Struma.  Todos ellos eran ciudadanos rumanos, formalmente enemigos de los Aliados pues, Estados Unidos e Inglaterra habían declarado la guerra a Rumanía.

El elevado precio del billete permitía suponer que los viajeros eran profesionales con estudios superiores y comerciantes de buen poder económico que viajaban con sus familias completas, con abuelos, niños e incluso algunos bebés. El 12 de diciembre, el Struma partió de Constanza y los pasajeros veían cómo la pesadilla de la persecución nazi se alejaba. El barco estaba al  mando del capitán búlgaro Garabetenko. 

El viaje hasta Estambul, que normalmente duraba 14 horas, se realizó en 4 días debido al mal estado de funcionamiento del motor, consiguió atracar en un puerto auxiliar en la capital de Turquía. El barco era pequeño para la cantidad de personas que transportaba, no todos los pasajeros podían estar en la cubierta, al mismo tiempo. 

Sólo 9 hombres pudieron desembarcar en Estambul, ellos eran los “comisarios políticos” de la Haganá. Los pasajeros comprobaron que habían sido estafados, 760 viajeros no tenían la documentación necesaria para desembarcar en Estambul ni visa para ingresar en Palestina, estas autorizaciones se les había asegurado que estaban incluidas en el exorbitante precio pagado por cada pasaje. 

Ningún pasajero desembarcó sin autorización, la única excepción que hicieron fue para una mujer a punto de dar a luz y que por el estrés vivido terminó abortando. Estos refugiados estaban intentando desde que embarcaron en el Struma, a pesar que ellos no lo sabían, ingresar de manera ilegal a "Palestina", La haganá sí lo sabía.

Los turcos fueron categóricos, ningún refugiado desembarcará en Estambul. Los ingleses eran inflexibles, los refugiados del Struma tenían prohibida la entrada en "Palestina". Los rumanos informaron que ese barco carecía de autorización para regresar a Rumania. Era evidente que la cadena de sobornos que compraba los permisos, se había roto esta vez.
                                                                                                                                  Las autoridades turcas declararon al Struma en cuarentena y se iniciaron conversaciones con británicos, suecos y soviéticos para obtener los visados. Las negociaciones se alargaron, las condiciones de vida en el barco fueron empeorando y sólo la ayuda enviada por judíos locales permitió comprar agua, comida y medicinas para los extenuados pasajeros. 

La difícil situación de los refugiados se extendió como un reguero de pólvora por todo el Oriente Próximo. Los británicos, temerosos de la reacción árabe ante la llegada masiva de hebreos, apoyándose en el Libro Blanco prohibieron a los pasajeros ingresar a Palestina por una serie de motivos: La empresa naviera no anunció el viaje y no se solicitaron los visados en los tiempos establecidos. Los pasajeros eran ciudadanos de un país enemigo.  Además, había informes que en el Struma se escondían algunos terroristas.

A fines de enero de 1941  el Ministro Residente en el Medio Oriente, el Barón Richard Casey recibió a los enviados de la Agencia Judía que le pedían que autorizara de manera excepcional los visados para los sufridos pasajeros del Struma, Casey accedió a permitir la entrada a Palestina de los niños embarcados que tuvieran edades entre los 10 y los 16 años. Ningún niño pudo bajar del barco, los turcos no lo permitieron.

La Haganá hacía muchos años que organizaba inmigraciones clandestinas, para eso habían creado la Aliyá Bet, (HaMossad le'Aliyá bet o Agencia para la Inmigración Paralela) que se dedicaba sistemáticamente a eludir las leyes inmigratorias británicas a través de bases en SuizaTurquía, Londres y hasta en la misma Alemania, en Hamburgo. La Haganá disponía de personal calificado y recursos suficientes para arreglar el motor dañado, navegar el Struma y esperar con prudencia y en silencio una oportunidad más adecuada para realizar el traslado de los refugiados. Los sionistas tenían mucha experiencia en operaciones de este tipo.

Durante varias semanas, la situación fue degradándose, muchos pasajeros amenazaban con escapar, por lo que la policía turca acordonó el barco en el muelle. El capitán y sus mecánicos no pudieron reparar el motor del Struma, porque no podían adquirir repuestos.

El gobierno turco el 23 de febrero de 1941 ordenó  remolcar al  viejo barco (tenía 70 años) fue conducido a seis millas (10 kilómetros) de la costa, en pleno Mar Negro y allí quedó a la deriva. Estos 760 hombres, mujeres y niños judíos,  comprendieron que sus ilusiones desaparecían en ese desconocido horizonte en el que los dejaron abandonados.

A las 9:30 horas de la mañana del día 24, el capitán del submarino soviético SC-213, Dimitri Mahelovich, sin tomar reparos, ordenó disparar un torpedo contra el barco y hundirlo. En pocos minutos mató a todos los pasajeros y a la tripulación. Sólo hubo un superviviente, el joven de 19 años llamado David Stoliar, quién pudo finalmente viajar a Palestina para luego radicarse en los EEUU. Es evidente, que Lord Moyne no fue quién causó los hechos que terminaron en esta tragedia.



Continúa